A Dan le daba ternura Elijah, como en ese preciso momento en el que al soltar esas palabras él enrojeció y empezó a decir muchas cosas atropelladamente a una velocidad increíble que era extraño que alguien pudiera alcanzar esa velocidad pero Elijah tenía marca de espécimen raro por lo que no había un gran dilema en juego.
“Pero, ¿qué problema tiene? Eli, ¿te gusto? ”
Y entonces el chiquillo castaño volvió a balbucear cada vez más, musitando un pequeño “sí” por lo bajo.
“Entonces, ¿qué problema hay? Te gusto, me gustas y entonces deberíamos ser novios, lo dice el código de la vida”
Pero Dan no entendía la tormenta de pensamientos que pasaba por la mente del chico pequeño, quien mordía sus labios mientras trataba de calmar su corazón, tarea imposible mientras Dan lo estuviese tomando de la cintura y su colonia se percibiera tan cerca. Nublaba sus pensamientos y su juicio, además de que solo podía ver aquellos lindos labios rosáceos hablar nuevamente de algo que ni le pasaba por la mente y apretó el agarre en la camisa de Dan, quien dejó de hablar y entonces prestó atención en las mejillas rosáceas del chiquillo y ató cabos al ver donde iba su mirada.
“Eli, ¿puedes cerrar tus ojitos?”
El chiquillo asintió y los cerró, cubriéndolos además con sus pequeñas manos, acto que provocó algo en Dan, quien se acercó al chiquillo y entonces dejó reposar sus labios en los del chico menor, quien enrojeció al instante al sentir la suave presión de algo que nunca había experimentado.
“Eres mi novio, si quieres algo solo debes pedirlo, ojitos. Es un código fundamental, pequeñín. Tus labios son suaves, me gustan al igual que tú, ¿tal vez debería besarte nuevamente?”
Dan solo sintió la suave presión cálida y gratificante cuando Elijah se alzó en puntas, respondiendo a su pregunta. Dan lo tomó de la cintura y besó repetidamente al chiquillo, quien enrojecía en cada pico que el rubio le daba. Elijah en cambio, se sentía muy feliz con cada beso que ellos intercambiaban y tal vez se volviera su fuente de felicidad personal.
Aunque a decir verdad, ya lo era.
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Especímenes raros.
Teen FictionDan tiene una fascinación por la observación de «especímenes raros» y Elijah es uno. Quizás es el comienzo de una amistad que trata de construir el primero, antes de que el segundo caiga. Ó. Quizás, sean especímenes raros juntos.
