A Dan le ocasionaba hormigueos en el estómago sentirse cerca de Elijah. Y tal vez era hambre pero ahora sabía que también era lo que ocasionaba el dulce chico de ojos raros en su persona.
Elijah se colgó del cuello de Dan cuando éste iba a hablar y lo calló al instante con aquel acto, comenzó a sollozar y después Dan se encontraba secando las lágrimas del chico pequeño. Se comenzaron a besar con desenfreno y Elijah terminó encima de Dan, quien sujetaba el cuerpo del menor muy cerca suyo, apropiándose de cada gemido que escapaba de aquellos pequeños labios rosáceos.
”¿Él te besa mejor que yo?”
Elijah dejó besarlo por un segundo y frunció el ceño.
“¿De qué estás hablando?”
“¿Por qué estás respondiendo con una pregunta?”
“¿Por qué lo estás haciendo tú?”
“Solo quiero saber...” musitó con un sonrojo cubriendo sus mejillas y Elijah sonrió.
“Bueno... Besa excelente, me gusta cuando es desenfrenado pero lo mejor es cuando es tierno conmigo, tiene una sonrisa preciosa y me gusta mucho. Lo quiero con todo mi corazón, además me hace sentir feliz, querido y cómodo-...”
“Oí suficiente. Para”.
“No, no y no. No me voy a callar, tremendo idiota. Eres tú. Te odio, te presentaste a las diez de la noche en mi casa y me dijiste ‘hey, terminemos’, ¿cómo debería sentirme con eso, tonto? Eres lo peor Dan, me destruiste aquel día pero aun así no puedo sacarte de mi cabeza, ¿entiendes eso? Eres una horrible persona rompe corazones y además que deja su huella como si fuera a base de fuego. Realmente te odio, no quiero saber nada de ti porque me hiciste sentir muy mal y...” dejó de hablar atropelladamente y tomó un respiro. “Te odio. Pero, ¿sabes qué es lo peor? Que sigues en mi cabeza, muy metido y no te vas a salir y no tengo la intención de dejarte salir de mi cabeza, ¿sabes por qué? Porque te quiero. Jesús, te quiero tanto que es imposible poder describirlo y eres un idiota, no lo entenderías. ¿Alguna vez me preguntaste algo? No, solo te encerrabas en tu burbuja y... ¡yo soy alguien muy lento! No me doy cuenta de las cosas sin que alguien me las haga ver. ¿Creías que estaba saliendo con Ethan? ¿Estás loco o qué? ¿No puedo tener amigos? ¡Y no me digas que no puedo tener amigos porque él en realidad tiene novia! Es que eres muy tonto o más despistado que yo. Eres alguien que detesto por el simple hecho de no confiar, ¿ibas a darle un punto final a esto? Lo siento Dan pero no te voy a dejar ir, al menos no está en mis planes el hacerlo, ¿sa-...?”
Los labios de Dan se ciñeron a los del chiquillo castaño, quien volvió a enrojecer y empezó a llorar, siendo acunado en los brazos de aquel rubio, el cual besaba su cabeza con cariño y colaba sus manos a todos los lugares.
“¿Él no te tocó?” el castaño negó, “¿ni una sola vez?” volvió a negar entre risas.
“¿Ahora estás más tranquilo, tremendo idiota? Ven, bésame.”
¿Y quien era Dan para desobedecer a su preciado niño?
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Especímenes raros.
Teen FictionDan tiene una fascinación por la observación de «especímenes raros» y Elijah es uno. Quizás es el comienzo de una amistad que trata de construir el primero, antes de que el segundo caiga. Ó. Quizás, sean especímenes raros juntos.
