“Dan, quiero ver a Eli y a Winah…” musitó con un puchero el ojiazul, quien se había cambiado sus pantalones y camisa por un abrigo algo largo. Era verdad, la verdad es que si los quería ver pero se moría de ganas por volver a besar al mayor, quien negó y Hannah Wisler casi quería abofetear al par de idiotas. En serio que quería hacerlo.
“Oh, Eli. ¿Ya te vas?” dijo la mujer. “Dan, te encargo al pequeño, cuídalo, grandulón. Obvio está en buenas manos contigos, ¿quieren un taxi o algo así?” Dan negó confundido, diciendo que podían irse con Ethan y Ally, quienes se despedían del padre de Elijah y de los niños. “Oh bueno, que tengan una bonita noche, mis niños. Los veo mañana…” se despidió de beso de Dan mientras Elijah corría y se despedía de su padre, atrapándolo en un gran abrazo y después yéndose antes de que pudiera reaccionar. Jadwin se le quedó viendo de manera interrogativa a Dan, quien se encogió de hombros y lo despidió con un apretón de manos.
Ethan y Ally empezaron de hablar de trivialidades en la camioneta. Dan sólo sujetaba la mano de Elijah, acariciando los nudillos algo lastimados y su mirada entristeció por lo que para disimularlo, besó cada nudillo y el menor besó la mejilla de Dan. Cuando llegaron a la casita de Dan, Elijah casi saltó de la camioneta recibiendo una ceja alzada de parte de Ally y Ethan, quienes no insistieron y se fueron entre risas.
Joder, ¿que no podían hacer algo más que alzar la ceja?
Dan besó la sien del castaño mientras abría la casa y antes de que Elijah diera un paso dentro de la casa, el rubio lo cargó como un saco de patatas y lo acomodó de forma que parecía un cangurito.
“Bienvenido a casa, bebé…” beso. “Te extrañé mucho” beso. “Eli, Winah, Lana, Lisa, Marge, Bart y Maggie también te extrañaron” beso. “Pero yo te extrañé aún más” beso. “Te amo mucho, Eli” beso. “Tal vez soy un idiota al respecto” beso. “O alguien muy ridículo” beso. “Pero yo realmente te amo mucho, tal vez te ame más que a mis siete gatos juntos” beso. “Me gusta tenerte de vuelta, bebé ” beso. “Soy muy feliz, muy feliz, realmente feliz…” beso salado.
“D-Dan…” gimió el menor, mientras Dan cerraba la puerta tras suyo y lo tomaba como suyo con sólo su boca. Elijah no se podía mantener callado aunque sabía que era un beso de lengua normal, uno al que ya estaba acostumbrado, pero se había vuelto tan jodidamente sensible que su cuerpo quemaba. “Joder, te amo. Te amo, te amo…” suspiró sobre sus labios, jadeando cuando Dan estrujó su trasero en sus manos.
“Es mutuo, ya lo sabes” se ufanó, besando las mejillas del castaño y dejándolo sentado en un sillón. Elijah inmediatamente hizo un puchero. “¿Quieres agua o algo? Sígueme contando lo que pasó.”
“Te quiero a ti”
“Nene, necesitas descansar, además dijiste que mejor mañana” logró decir el rubio, casi reponiéndose de la frase que había hecho reacción en su jodida entrepierna. “Ve a tomar una ducha, mi amor, te escucharé mientras te duchas todo lo que quieras.”
La ardillita en la cabeza de Elijah se iluminó y asintió. “Vale, está bien, me iré a duchar.”
Dan suspiró aliviado, llevándose las manos al cabello mientras veía a Elijah subir con una pequeña sonrisa y joder, ahora no creía una buena idea el haberlo dejado marchar. Su calor, su jodido calor y sus jodidos labios atrapados por sus dientes, su jodida manera de caminar, oh joder.
Gimió de desesperación y subió para cumplir con lo que le había dicho a su nene, de escucharlo aunque iba a pensar más en cómo se tallaría y pasaría sus manos por su cuerpo. Joder, no. Debía centrarse en lo importante y con eso en mente, trajo su sillita al lado del baño y se sentó ahí.
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Especímenes raros.
Teen FictionDan tiene una fascinación por la observación de «especímenes raros» y Elijah es uno. Quizás es el comienzo de una amistad que trata de construir el primero, antes de que el segundo caiga. Ó. Quizás, sean especímenes raros juntos.
