Narrador omnisciente
Habían pasado tres días desde la barbacoa.
Tres días desde que Violet se embolsó 250 dólares.
Tres días desde que Kara Zor-El Luthor descubrió, con pruebas irrefutable, que sus hijos no solo conocían con precisión quirúrgica su vida sexual, sino que apostaban sobre ella con descarada frecuencia y que encima lo disfrutaban.
—¿Y sabes qué es lo peor? —Bufó Kara esa mañana mientras regaba las plantas del jardín, con la manguera en una mano y una ceja arqueada.— ¡Que siempre aciertan! ¿Qué imagen les estoy dando, Lena?
—La de una mujer apasionada y predecible. —Respondió Lena desde la terraza, cruzada de piernas y sorbiendo su café con una sonrisa imperturbable. — Una madre que ama mucho.
Kara resopló.
—No sé si eso me ofende o me halaga.
—Ambas. —Rio Lena.— Pero tengo una idea y sé que te va a encantar.
Y así nació el plan.
Kara le dio una sonrisa. — ¿Si? — De inmediato dejó sus deberes de lado, caminando con lentitud felina. — ¿No quieres contarme?
—Una venganza para que aprendan a no hacerlo.
La rubia solo se inclinó, colándose entre las piernas de Lena. — Eres malvada. — Cuidadosamente se estiró para besar a su esposa. — Por eso te amo y eres la mejor madre del mundo.
Día sábado. 17:40 horas.
Los hermanos Zor-El Luthor habían sido convocados a una tarde familiar en casa de sus madres. Una cena liviana, juegos de mesa, "charlas de domingo adelantadas", según Lena.
Pero al llegar, lo primero que notaron fue la tensión en el aire.
Kara los saludó con una sonrisa forzada. Lena, con mirada filosa. Sus madres no se besaron. No se tomaron de la mano. De hecho, se ignoraban como dos adolescentes enojadas tras un desacuerdo en clase de química.
—¿Y ahora qué les pasó? —Susurró Lori, frotando el brazo de Violet discretamente.
—¿Se habrán peleado otra vez por la doctora esa? —Susurró Luka, con una bolsa de snacks bajo el brazo.
Lutessa frunció el ceño.
—¿O mami Kara encontró el libro de Lena subrayado con corazoncitos? — La mayor de la Zor-El Luthor especulaba. — Quizás descubrió algo...
—Yo no hice eso. —Musitó Lena desde el fondo, sin girarse. Escuchándolo todo.
—Perfecto, están en modo espía. —Susurró Travis.
Kara cerró un cajón con violencia innecesaria.
—¿Tú sabías que te miraba? ¡Y no hiciste nada! —Exclamó, justo cuando todos estaban sentándose. — ¡Siempre es lo mismo contigo!
—¡Porque no fue para tanto! —Respondió Lena con tono seco.— No puedes controlar cada persona que me dirige una sonrisa o que me da una mirada.
—No era una sonrisa. Era una mordida con los ojos. —Espetó Kara.
—¿Y ahora soy yo la culpable?
—Tú siempre la animas con tus vestidos esos que gritan "mírame, soy atractiva".
El silencio en el living fue inmediato.
Liam se ajustó las gafas lentamente.
—Esto... es demasiado específico. —Susurró. — Esto es malo.
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La deuda de Los Luthor. - Supercorp
Fan-FictionLionel Luthor era un hombre de familia, dedicado y un empresario audaz; nada hacía presagiar que un infarto lo arrebataría de los brazos de su preciada familia, y en el camino revelara todos los trapos sucios que el patriarca de Los Luthor había pat...
