Narrador omnisciente
La mañana había comenzado tranquila.
Demasiado tranquila, para una familia como los Zor-El Luthor.
El sol ya estaba alto cuando Lutessa, con el rostro algo pálido y una mano sobre su vientre, se presentó en la cocina donde Kara y Lena disfrutaban de su segunda taza de café, coqueteando como dos adolescentes en su primer amorío. Travis, siguiendo de cerca a su esposa, traía una expresión de alarma contenida.
—Mamá. Mami. —Dijo Lutessa, con voz controlada pero que no dejaba dudas de que algo iba mal.— Creo que necesito que me acompañen al médico.
Kara dejó la taza en la encimera de inmediato.
—¿Qué pasa? — Su rostro de inmediato perdió la sonrisa. — ¿Lu, pasa algo con los bebés?
—No es nada grave. —Se apresuró a aclarar Lutessa, aunque su mirada nerviosa decía otra cosa.— Solo... esta mañana sentí un pequeño dolor, como presión. No he tenido sangrado ni fiebre, pero me asusté y... y tengo miedo de que algo esté mal.
Travis asintió detrás de ella.
—Quise llevarla enseguida, pero pidió venir con ustedes. — El chico suavemente acariciaba los costados de su esposa. — Por favor...
—Por supuesto que iremos. —Respondió Lena con su tono de calma que tan bien conocían sus hijos. — Solo demoraremos un segundo.
—Déjame vestirme. —Añadió Kara, ya de pie. — Podemos seguirlos en el auto...
—No, mamá. No quiero ir sola. —Lutessa negó, acercándose para tomar las manos de sus madres.— Necesito que estén conmigo. Las dos. Como cuando era niña y tenía miedo de los doctores.
Lena sonrió suavemente, acariciándole el rostro y Kara simplemente se deshizo ante el miedo que humedecía casi de manera inconsciente la mirada de la mayor de los Zor-El Luthor.
—Aquí estamos, amor. — Susurró con calma Lena. — Vamos, iremos contigo.
El trayecto al hospital fue silencioso, salvo por los susurros de Travis, que le recordaba a su esposa que seguramente todo era algo normal del embarazo y que no importaba nada, que estarían juntos para enfrentarlo. Kara conducía con los nudillos blancos sobre el volante, mientras Lena revisaba el historial médico de Lutessa en su Tablet, en tanto, su mano descansaba de manera silenciosa en el muslo de su esposa, recordándole un poco con ese apretón que ellas no podían entrar en pánico.
Al llegar, la recepcionista confirmó que Carina DeLuca no estaba disponible, pero había otra especialista que podía atenderlas de inmediato. Una tal...
—Doctora Addison Montgomery. —Anunció la recepcionista. — Especialista en obstetricia.
Lutessa y Travis no mostraron reparo alguno. Pero Kara frunció el ceño.
—¿Montgomery? ¿La conocemos?
—Es nueva en obstetricia de alto riesgo. Vino de Seattle con muy buenas referencias. —Explicó la mujer tras el mesón.— Puedo llamar si prefieren esperar a la doctora DeLuca, pero podría demorar horas. Ella está en una emergencia y no tenemos certeza de cuando saldrá de su turno de la estación de bomberos.
Lutessa negó con rapidez.
—No. Quiero saber que todo está bien ya. — De inmediato miró a Kara. — Por favor... Mami...
Kara no pudo con la mirada de súplica de su hija. — Aceptamos a la doctora Montgomery.
Así que subieron al segundo piso. Kara caminaba justo detrás de Lena, en modo guardiana, con los ojos atentos y el cuerpo tenso listo para atacar a cualquiera.
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La deuda de Los Luthor. - Supercorp
Fiksi PenggemarLionel Luthor era un hombre de familia, dedicado y un empresario audaz; nada hacía presagiar que un infarto lo arrebataría de los brazos de su preciada familia, y en el camino revelara todos los trapos sucios que el patriarca de Los Luthor había pat...
