Sofía, una chica de Buenos Aires, Argentina, viaja a Italia para continuar sus estudios de periodismo deportivo, impulsada por su pasión por el fútbol y el automovilismo. Con la emoción de estar en un nuevo país, decide asistir a una carrera de Fórm...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
SOFÍA
Pasaron tres meses desde aquella Navidad en Argentina que nos dejó con el corazón lleno. Después de pasar las fiestas con mi familia, nos fuimos a Inglaterra para recibir el año nuevo con los Norris. Fue raro al principio, porque Lando siempre había sido el alma de la fiesta, pero esta vez se lo notaba más tranqui, como más conectado conmigo y con lo que estábamos viviendo. Su familia fue un amor total. Me trataron como una más desde el primer minuto. Hasta me animé a bailar un poco en la cena, aunque no entendía nada de lo que cantaban, me dejé llevar.
Después de año nuevo nos tomamos unos días de vacaciones solos. Estuvimos en Grecia, que fue un sueño. Comimos como si no hubiera mañana, nos perdimos por callecitas blancas con puertas azules y nos quedábamos mirando el mar hasta que caía el sol. Me acuerdo de una noche en Mykonos en la que Lando me dijo que si por él fuera, viviríamos viajando así todo el año. Y la verdad, no me costaría nada acostumbrarme a eso.
Ahora estamos en España. En Ibiza, para ser más exactos. Decidimos que esta iba a ser nuestra última semana de "libertad" antes de que arranque todo de nuevo. En unos días empieza oficialmente la temporada 2025 de Fórmula 1, y con eso, se viene el ritmo de locos otra vez. Viajes, carreras, eventos, entrevistas... y si bien me encanta, también valoro muchísimo estos momentos en los que podemos simplemente... estar.
Ibiza era todo lo que necesitábamos para cerrar este verano eterno. Playa, música, fiestas, tragos con nombres raros y atardeceres que te dejan sin aliento. Hoy amanecimos tarde, como a las diez y media. Lando se quedó abrazado a mí un buen rato, en modo koala, antes de levantarse. Me encanta cuando hace eso, se queda todo dormilón, todo mimoso, como si el mundo afuera no existiera.
—Hoy quiero playa y tragos con sombrillita —le dije mientras me ponía el bikini frente al espejo.
—¿Y yo quiero verte con ese bikini en la playa y tomarnos todos los tragos que podamos —contestó, con esa sonrisita suya que siempre termina en algo peligroso.
Bajamos a desayunar al hotel. Pan con tomate, jamón serrano, juguito de naranja, y obvio, mi mate. Sí, me traje el equipo, como buena argentina. Lando ya está re acostumbrado a verme con el termo bajo el brazo. De hecho, ya ni pregunta. Cada tanto me lo pide y se hace el local.
—Sigue estando amargo como el primer día —me dijo después de tomar un sorbo—, pero no sé, tiene algo que me gusta.
—Es la costumbre —le contesté—. Ya sos casi más argentino que inglés.
Nos reímos, y después nos fuimos directo a la playa. Encontramos un lugarcito tranquilo, con arena finita y agua transparente. Estábamos tirados panza arriba, tomando sol, cuando un grupo de chicas se nos acercó. Yo ya estaba acostumbrada a que le pidieran fotos a Lando, pero esta vez fue distinto.
—¡Sos Sofía, la periodista argentina! —me dijo una de ellas, re emocionada.
Me quedé medio helada.
—¡Te seguimos en Instagram! ¡Nos encantan tus notas! ¡No sabíamos que estabas acá!
Yo no sabía si reírme o ponerme colorada. Me saqué fotos con todas, y Lando, chocho, mirándome con una sonrisa orgullosa.
—¿Ves? Yo te lo dije —me susurró cuando se fueron—. Sos una estrella, te tenés que empezar a acostumbrar.
—No seas exagerado —le dije, tratando de disimular la vergüenza—. Igual, estuvo lindo.
Después de un rato, nos fuimos caminando por la costa. Hacía calor, pero se soportaba. Paramos en un chiringuito a tomar algo. Pedimos sangría, unas tapas, y nos quedamos ahí, mirando el mar. Yo sentía que el tiempo se detenía. Era como si Ibiza nos envolviera en un clima de pausa. Como si el mundo real quedara en mute.
—¿Estás lista para lo que se viene? —me preguntó, de repente, mirándome serio.
—¿La temporada? —dije yo, y él asintió—. Más que lista. Tengo ganas, la verdad. Este año me propuse disfrutarlo más. Me pasaron muchas cosas el año pasado, fue como un torbellino, pero ahora me siento más plantada.
—Te va a ir increíble —dijo él, tomándome la mano por debajo de la mesa—. Me encanta tenerte cerca en todo esto.
—Y a mí me encanta acompañarte —le respondí.
Después de comer, volvimos al hotel para dormir una siestita. Ya teníamos planes para la noche: salir a un boliche conocido donde tocaba un DJ que a Lando le encantaba. Me puse un vestido negro ajustado, simple pero matador, y él se puso una camisa blanca medio abierta y jeans. Nos miramos en el espejo antes de salir y nos reímos.
—Parecemos dos influencers de esos que te caen mal —bromeé.
—Pero lindos —respondió él, tirándome un beso al aire.
La noche fue una locura. El lugar estaba explotado. Música a todo volumen, luces por todos lados y gente bailando como si no existiera el mañana. Bailamos, reímos, tomamos fernet (sí, él ya lo había probado conmigo en Argentina y le había agarrado el gustito), y nos olvidamos del reloj. En un momento, él me agarró de la cintura, me miró a los ojos y me dijo:
—Sofi... no sé cómo va a ser este año, pero lo que sí sé es que quiero vivirlo con vos. Todo. Las carreras, los viajes, los días buenos y los días de mierda.
Yo me quedé muda. Literalmente. Solo atiné a abrazarlo fuerte y darle un beso. Sentí que en ese momento no hacía falta decir nada. Él ya lo sabía. Yo también.
Volvimos al hotel con el sol asomando. Íbamos de la mano, en silencio, con una paz que no se puede explicar. Y aunque el cuerpo no daba más, mi cabeza ya empezaba a hacer listas mentales, a preparar los trajes, las entrevistas, las estrategias de contenido para sus redes.
La temporada 2025 estaba por comenzar, y yo... estaba lista para todo.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Después de tanto tiempo nuevamente volví con inspiración A partir de ahora van a haber actualizaciones seguidas, estén atentos Besosss Romi 💋💋