5 Mese después
(Elizabeth)
Me desperté muy temprano ese día, el sol casi acababa de salir.
Últimamente estaba rara. Más que rara desesperada.
Desenrollé la mano de Nick de mi cintura, me puse la bata y me dirigí hacia la ventana. La primavera terminaba y daba paso al verano. Un verano que este año se hacía notar antes de la normal.
Los rayos del sol a medio salir iluminaba la fina hierba que creía día a día.
Hacía más de 5 meses desde que había pasado todo. Habían cogido a Daniell cerca del río intentando escapar. No quería saber dónde había estado, ni en qué parte me había tenido ni qué iban a hacer con él. Sólo me dijeron que jamás iba a salir y que jamás lo vería de nuevo.
Cuando todo se calmó y me recuperé todos se fueron a casa. Ahora nos habíamos instalando en Downton Lewis, la residencia principal de la familia Lewis.
Mamá había llorado mucho al irse al igual que Grace. En estos 5 meses sólo las he visto 4 veces. Grace había recibido muchas propuestas de matrimonio pero yo sabía que el hijo del cocinero la tenía loca no había más que verla cuando hablaba del muchacho. Hace un par de días que recibimos una carta de mi hermano, Claire estaba embarazada.
Y yo últimamente desesperada. Desde que me recuperé había tenido relaciones con Nick pero sin respuestas. Nick no decía nada pero él sabía perfectamente que mi molestar era por eso. No sería extraño que ya mi cuerpo no funcionara después de la pérdida. El doctor no podía decirme a ciencia cierta si algún día pudiera quedarme embarazada pero no me quitaba esperanzas. Él decía que estar bajo presión de querer un bebé hacía a las parejas que no lo tuvieran.
Hace dos meses que empecé con un profesor de piano, se llamaba Roger y era francés. Estaba encantada con Roger y muy emocionada de poder aprender otra vez. Nick prefería que fuese una mujer pero una mujer no era buena vista haciendo ese tipo de trabajos así que no le quedaba otra.
Había pasado los mejores meses de mi vida sólo quedaba el empujoncito del bebé. Nick opinaba que aún era muy pronto pero yo no lo creía. La vida en estos tiempo era corta, y no quería tener mi primer bebé a los 25.
Sentí unas manos abrazando mi cintura y guiándome hacia un pecho duro y calentito.
-¿Sabes que aún ni el sol ha querido salir por completo y tú estás con solo una bata mirando no se qué teniendo a un irresistible marido desnudo en la cama?
Me giré y reí a carcajada.
-¿Irresistible?- dije mirándolo con una ceja levantada.
-No puedes resistirte a mis encantos.
-No puedo resistirme a tu cuerpo mejor dicho.
Nick puso cara de ofendido.
-Sólo me quieres por mi cuerpo
-Es cierto- reí.
Serio Nick se dio la vuelta y se volvió a acostar desnudo en la cama. Volví a reír.
Subí a la cama y lo abracé mientras reía.
-Déjame, sólo me quieres por mi cuerpo- estaba claro que se lo estaba pasando bien.
-Te quiero por tu cuerpo, por esa cara de asco que pones cuando vez las zanahorias, por lo mucho que te gusta la carne, por cómo cuando hablas serio se te pone una pequeña arruga en el entrecejo, te quiero por cómo me haces el amor y cómo pronuncias mi nombres a cada rato, no sólo p...- comenzó a besarme con pasión separándose tan solo unos centímetros de mis labios para lanzar su respiración ahogada. Recorrió mi cuerpo con una suave y controlada caricia. El calor se había concentrado en el centro de mi estómago... y más abajo también. ¿Cómo podía ser tan perfecto? Mi cuerpo quería más, lo deseaba. Mi fina bata no estaba en mi cuerpo. Toqué la espalda de Nick, era musculosa y amplia, me encantaba tocarla. En más de una ocasión había arañado esa espectacular espalda sin haberme dado cuenta y esta vez no iba a ser menos.
Me encantaba cómo Nick jugaba con mis pezones, los chupaba, saboreaba y mecía cómo él quería.
Poco a poco nuestras caricias se volvieron más atrevidas recorriendo nuestros cuerpos con urgencia.
Nick era un esposo y amante dulce, tierno, paciente y apasionado.
Con deliberada lentitud, recorrió con las manos cada centímetro de mi cuerpo, haciéndome temblar con el más mínimo roce.
Liberé un sonoro gemido cuando noté cómo se abría paso dentro de mí, era la mejor sensación que podía sentir jamás.
-Feliz cumpleaños, Nick- me mordí los labios para sofocar un grito y oculté mi rostro en su cuello.
-Creí que te habías ol-olvidado.
Empezó a moverse cada vez más rápido, así que aferré más mis piernas a su cintura.
-¿Cómo ahh iba a olvidarlo?- jadeé en busca de aliento.
-Te amo, Elizabeth Marie.
-Te amo, Nicholas.
Nuestra danza llegó a la cima, pero luego de esa, vino otra y otra.
-Una mañana productiva, señora Lewis.
Lo abracé y reí.
-Hoy puedo consentirte, puedes pedir lo que quieras- y me acordé de algo- ¡espera!- me bajé de la cama y busqué el regalo de Nick debajo de ésta.
-¿Consentirme? ¿Puedo pedirte un beso cada vez que pueda?
-Sí- dije con una caja en la mano- ¡Feliz cumpleaños, cariño!- reí.
Nick abrió el regalo muy emocionado se trataba de un traje de cena formal de un costurero Noruego que le encantaba.
-¡Elizabeth! ¿Cuándo lo has conseguido? Pero... ¡me encanta! Gracias mi amor- me dio un suave beso en los labios para luego mirar el traje como si fuera si nueva reliquia.
-Me ha costado bastante conseguirlo pero con ayuda todo se consigue. Temía que no fuera a estar para tu cumpleaños.
Nick me sonrió, pero no de una manera normal, si no de una manera lujurial.
-Señora Lewis quiero que me hagas el amor ahora mismo.
-Es usted muy poco caballeroso señor Lewis- sonreí.
-Es mi cumpleaños, debes de mimarme.
Me acerqué y besé sus labios poco a poco.
-Se ha dado cuenta de que es usted un año más viejo señor Lewis.
-Pero aún estoy en la flor de la vida- reí.
-Sigues en la flor de la vida- le cogí de las mejillas y lo besé para luego perdernos en nosotros un par de veces más.
-Aún te queda más regalo por ver, señor Lewis- reí contra su boca.
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OTROO CAPPP
LA HISTORIA AÚN NO ESTÁ TERMINADA.
ME GUSTARÍA SUBIR CAPÍTULO MAÑANA, ESPERO PODER HACERLO.
GRACIAS POR TODOS LO QUE ME SEGUIIISSSS, VOTAIISSS, COMENTAISSS.... GRACIASS!!
YO OS VEO EN UN NUEVO CAPÍTULO.... HASTA ENTONCES........... DUUUUIIIIIIIIIIIIIIIIIIII
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Una vida contigo.
RomanceUn día como otro cualquiera, te dan una noticia que cambiara tu vida, pero...¿Y si no estas de acuerdo con ello? Pues Elizabeth Lemacks no está de acuerdo y hará lo que haga necesario para no cumplir las órdenes de su padre pero... y si esa noticia...
