Siento como Dani me abraza cada vez más fuerte y no puedo evitar sonreír, me encanta que lo haga.
-Oye me haces daño. -Me quejo riendome.
-Lo siento. -Susurra separándose.
-No sabes lo nervioso que estaba hoy. -Añade Jesús. -Mi hermano estaba en otro mundo.
Ambos nos miramos y sonreímos, le acaricio el flequillo como tanto le gusta y hago que se sienta un poco mejor.
-¿Podemos hablar? -Pregunta serio.
Nos separamos de los demás y antes de decir nada le doy un beso en los labios, que hace que me sienta mejor.
Sé que está raro, está bastante tenso y me preocupa mucho.
-¿Que te pasa? -Le pregunto.
-Estoy preocupado... Lo ha notado hasta la de biología que me ha tenido que sacar de clase. -Responde riéndose.
-¿Que has hecho?
-No tenia ganas de responder a lo que preguntaba, y para no montar numeritos me sacó de clase y me preguntó que me pasaba.
-¿Y que respondiste? -Pregunto nerviosa.
-Que estaba enamorado. -Se encoje de hombros y sonríe a medias, de nuevo le abrazo. No lo puedo remediar.
-¿Te quedas a dormir en casa? -Pregunta acariciándome el pelo. - Por favor...
Le miro y me río.
-Claro. Pero me tengo que ir, vente a la piscina esta tarde.
Dani asiente y me levanto dispuesta a irme, pero mi tía me para.
-¡Elena espera! -Grita.
-Dime. -Sonrío mientras viene hacia mi.
-¿Como estás?
Me encojo de hombros y sonrío, no sé como estoy.
-Oye, antes de que me vaya... ¿Puedo ir a despedirme del primo Manu? -Le pregunto.
-Claro. -Responde ella. -Es tu casa, entra cuando quieras. Eso sí, ni te pierdas.
-Es que es enorme. -Me excuso provocando que se ría.
-Puede ser.
-Me tengo que ir... No sé si vendremos mañana, ya sabes...
-Tranquila. -Susurra. -Suerte sobrina.
***
Cierro la maleta ante la mirada divertida de Dani.
-Que solo vienes una noche eh. -Se ríe.
-Ya, pero las cosas del instituto ¿que? Además, si me voy mañana iría a recoger todas las cosas mías...
Dani se acerca hacia mí y me abraza.
-Te voy a echar de menos rubia.
-Yo también moreno. -Añado riendome para no ponerme a llorar.
Salimos de mi casa y entre las tonterías llegamos a la suya, abre y vemos a Jesús con Eva en el sofá viendo una película, aunque se estaban besando mas que viéndola y al vernos se separan rápido.
-Pero no os separeis. -Me río. -Haced como si no estuviéramos.
-Hombre. -Se ríe Jesús. -Estábamos a punto de...
Eva le interrumpe dándole una colleja sonrojada.
-Oh vaya. Os hemos cortado el royo.
-Vamos arriba. -Ordena Dani riéndose.
Llego a la habitación de los gemelos y voy hacia su cama corriendo.
-Puedes dormir aquí conmigo, o en la habitación de invitados.
-Contigo. -Respondo juguetona.
***
Hace rato que nos hemos acostado, Jesús está en la cama de al lado pero no puede dormir, no le dejamos.
-Oye. -Se queja. -Podríais aguantaros los besuqueos un ratito.
Nos miramos y me da otro, me apoyo sobre su pecho y empieza a acariciarme el pelo, me encanta.
-¿Sabes? Me encanta estar así contigo.
Dani sonríe, deja un beso sobre mi frente y se levanta.
-¿A donde vas? -Pregunto.
-Vamos a dejar a mi hermano dormir.
Tira de mi brazo hasta incorporarme en la cama.
-Por fin. -Se alegra Jesús.
-Me da pereza moverme. -Me quejo haciendo que Dani se ría.
-Pues ven.
Inesperadamente me coje en brazos y grito sin darme cuenta.
-¡Dani me voy a caer!
-Shh... Son las dos de la mañana, no te vas a caer.
Antes de salir nos para Jesús.
-Vosotros dos. Usad la gomita.
-Capullo. -Insulta Dani bajo. Yo me escondo en él porque me da vergüenza.
Abre la puerta de otra habitación, me deja con cuidado sobre la cama y se tumba a mi lado. Aunque yo me pongo en l misma postura que estábamos hace unos minutos.
-No quiero que te vayas. -Añade sincero.
Suspiro cerrando los ojos, no voy a llorar, pero es inútil porque las lágrimas han empezado a caer solas.
-Te quiero, y siempre te querré. -Dice dándome un beso que poco a poco van teniendo mas intensidad...
***
Suena el despertador, como todas las mañanas es un ruido muy desagradable.
-Joder. -Se queja Dani abriendo los ojos. Coge mi móvil y lo apaga.
-Se me olvidó quitarle el sonido. ¿Has dormido bien?
-Bueno. -Se encoje de hombros. -Como unos veinte minutos.
-¿Por que? -Pregunto enfadada.
-Porque me encanta verte dormir.
Dejo un beso en la comisura de sus labios y e levanto para vestirme e ir al instituto, al igual que él.
Cuando llegamos volvimos con nuestros amigos y Eva me abraza fuerte.
-¿Seguro que te vas? -Pregunta.
-Lo mas seguro es que sí.