El regalo

720 92 170
                                        

     No tuvo ni que tocar la puerta para avisar su llegada, uno de los niños lo reconoció con sólo oír las cadenas de su bicicleta.

―¡Namjoon hyung!

Estaban jugando en la cochera con un balón, dos de los niños y el padre de Seokjin. Le sorprendió verlo jugar. Kyenim abrió el cancel, dándole la bienvenida emocionado ―¡Hola hyung!

―¡Ven a jugar!

―Déjenlo entrar primero, háganse a un lado.

Entre niños que reían, el balón rojo y su suegro se le dio la bienvenida al hogar de su novio. Le permitieron dejar su bicicleta junto a la de su novio, sonrió inevitablemente al dejarlas juntitas.

―¿Qué tienes ahí? ―se sobresaltó cuando Jeonun trató de quitarle la caja de su mano.

―Este-

―¡¿Es para mí?

La caja era encantadora, envuelta en un papel blanco de regalo, con un bonito moño rosa pastel que intentó hacer con listón de su mamá aunque no lucía simétrico. Una preciosa caja de regalo, y claro que llamó la atención de los niños, especialmente del menor que se estiraba tratando de alcanzarla. Dio dos vueltas alrededor del adolescente como si fuera un perrito persiguiendo un hueso. Le apenó voltear a ver a su suegro y encontrándolo sin intervenir, sólo observando, y quizá esa mueca era una sonrisa, o no. No lo sabía.

Al final se apiadó de él.

―Ya, ya, ya, eso no es para ustedes.

―Aaahhh. ―los dos sonaron desanimados, le dio tanta pena a Nam que prometió traerles algo la siguiente vez. En seguida celebraron.

―¿Está Jin? ―preguntó una vez estaba por ir a la puerta. El padre de familia se rió asintiendo.

―Adentró con Unyong.

―Es el turno de hyung de jugar videojuegos ¡No nos dejan a nosotros! ―se quejó Jeonun.

―Luego es nuestro turno.

―A ver, ¿No quieren seguir jugando con su tío? Si no para volver a meter el carro a la cochera.

―¡S-sí queremos jugar!

Otra vez con bastante energía Jeonun se puso a saltar, luego, a Kyenim le pasaron el balón para retomar su juego. Namjoon les sonrió a todos antes de entrar al hogar de su novio, consciente de que probablemente ya sabían de su presencia gracias a la ruidosa bienvenida. Aún así entró despacio, con la caja de regalo abrazada contra su pecho. En seguida escuchó la estrepitosa música de un juego de pelea que le gustaba mucho a su novio.

―¡Nammie aquí!

―Nammie aquí~ ―repitió Unyong, en un tono más agudo.

Ambos hermanos estaban en la sala jugando videojuegos violentos, cada uno sentado lo más separados posibles en la orilla del sillón, pero aún así Jin pudo patearle el brazo cuando se burló de él aprovechando que era él quien tenía los pies sobre el sofá. Esa vista se encontró Nam al llegar, ahora con el regalo en su espalda.

―¡Oye! ―el control salió volando de sus manos.

Justo ahí aprovechó Jin para 2 cosas importantísimas; primero, matar al personaje de su hermano de una vez; y segunda, sentarse derechito para invitar a su novio a ocupar el lugar a su lado.

―Ven.

―Eres un tramposo.

―Shhhh, no sabía que ibas a venir tan temprano.

Cosas de Novios - NamjinHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora