No se si la vida me odia, o solo quiere hacerme pagar lo que mis antepasados hicieron pero estaba comenzando a enojarme realmente por todo lo que estaba pasando. Estábamos camino a nuestro hogar ¿la razón?, no lo sabía David solo llego enojado y triste a la habitación diciendo que teníamos que irnos lo más pronto posible, no tuve más remedio que hacerle caso, en varias ocasiones le pregunté el porqué de su enojo pero lo único que recibí fue silencio. Me dolía ver como su mirada estaba perdida mientras el dolor se reflejaba en sus ojos aceitunados, por experiencia propia sabía que era mejor dejarlo tranquilo y esperar que él me dijera la razón de su enojo. No iba a servir si lo atosigaba de preguntas.
El avión aterrizó a eso de las seis, estaba cansada y pensé que quizá todo había sido parte de imaginación el que estuviera enojado pero David siquiera me miro, tomo solo un pequeño maletín que no había visto antes y salió disparado hacia el auto. Trate de caminar lo más rápido que podía, pero al ver que él solo parecía querer alejarse disminui mi andar, me quede a un lado esperando a que él viniera hasta mi pero no lo hizo, se enfrasco en una conversación con uno de sus chóferes que no parecía estarle agradando. No entendía su enojo pero quería que me lo contara para poder solucionarlo.
Me quede al rededor de quince minutos esperando alguna señal de su parte, y cuando por fin se acordó de que estaba a una corta distancia de la suya, decidió acercarse, trato de sonreírme pero de sus labios solo salio una mueca.
- ¿Que es lo que te pasa?- puedo jurar que sus ojos se cristalizaron, pero fue solo por un momento, empezó a parpadear mas rápido evitando que las lágrimas saliesen.
- Vas ha irte a casa cariño, no quiero que salgas ni que abras la puerta cuando ya estés dentro solo ve y descansa.
- ¿Y tu?- David beso mi frente, e incito a hacerme caminar hasta estar a un lado del auto- ¿a donde iras? Quiero que vengas conmigo David, has estado muy extrañó desde la llamada- paso sus manos por su rostro mientras se giraba para no verme, aquello me dolió mucho, después de haberme compartido parte de su vida volvió a cerrarse dejándome a mi por fuera del hoyo negro que tenia en su cabeza.
- Alexa, no quiero comportarme como un maldito hijo de puta en este momento solo has lo que te digo por favor- negué, necesitaba saber que era lo que pasaba.
- No te cierres conmigo de nuevo, dime que es lo que pasa- suplique sabiendo que jamas me lo diría pero había que intentar.
- ¡Basta! Alexa solo vete, necesito que descanses- no conteste, me alejé furiosa de su lado y subí al auto.
Todo este asunto me estaba matando. Me odie mas cuando sentí las lágrimas resbalarse por mis mejillas, era una tonta por llorar sabiendo que a David eso no le importaba en lo más mínimo. Llegue a casa y tal como el lo dijo cerré la puerta, use todas las trabas que tenía, el sistema de seguridad estaba activado y habían más personas a los alrededores pero no me sentía segura sin él. Fui hasta la habitación, me despoje de mi ropa para ponerme un camisón negro y mis pantuflas, fui al baño para hacer mis necesidades y luego baje a comer algo.
En la cocina todo esta desierto no vi a Rosita por ninguna parte así que como no tenia muchas ganas de cocinar algo muy elaborado sólo prepare una sopa de verduras y la comí junto a dos rodajas de pan. Me quede sentada mirando la televisión hasta muy tarde esperando a que David se dignara a llegar, pero entre mas pasaban las horas mis esperanzas de que volviera esa noche eran casi nulas.
Observe por ultima vez el reloj antes de levantarme del cómodo sofá en el que estaba para ir a la habitación. Había subido unos cuantos escalones cuando la puerta fue azotada con tal fuerza que llego a helarme la sangre, con las piernas temblorosas llegue hasta ella y mire por la rendija, la peor imagen que había visto de el estaba tras la puerta. Abrí lo más rápido que pude y me arrodille frente a el.
- David, ¿qué pasa?- miedo, eso era lo que sentía yo en este momento, tome su rostro y lo levante para comprobar que no estaba herido pero de alguna forma si lo estaba. El lloraba como un niño al cual le han quitado su juguete favorito.
- Murió, el murió Alexa- su aliento a alcohol golpeó mi rostro pero no me molestó, lo único que me preocupaba era su estado, sus ojos estaban rojos e hinchados, su ropa estaba sucia y uno de sus pómulos comenzaba a hincharse.
- ¿Quién murió, David?- su llanto aumento, eso sin duda había roto mi corazón, ver un hombre tan fuerte y de coraza dura como el llorando no era gratificante era cierto que quería hacerle pagar cada una de mis lágrimas pero verlo así sin duda no era una de mis cosas favoritas- ¿Te peleaste?
- Alguien me saco de mis casillas, quería desahogarme.
- Para eso estoy yo- le dije con la notable tristeza plasmada en mi voz.
- Lo lamento pero no quería hablar con nadie, solo quería verlo y descargar mi ira con algún hijo de puta que estuviera igual de jodido que yo- cerro sus ojos por un momento y logro quedarse dormido en mis piernas.
Con ayuda de dos de los guardias que se acercaron hasta donde estábamos lograron meterlo a la cama, le quite la ropa arrojándola al cesto de la basura, no iba a permitir que volviera a usarla. Mire su rostro con nostalgia, jamás pensé ver a David así de destrozado, llame a su madre para saber que era lo que pasaba si el no me lo iba ha decir, tenía que averiguarlo.
- ¿Hola?- su voz ronca hizo que maldijera, olvide que era la madrugada.
- Señora Maestroni, disculpe por llamarla a esta hora pero David llego hace un momento en mal estado, estoy muy preocupada por él- un bufido se escucho al otro lado seguido de un sollozó, ella balbuceaba algunas cosas que no podía entender y enserio me estaba preocupando.
- Mi padre murió hace unas horas- volvió a sollozar y sentí como mi garganta se secaba, David amaba a su abuelo, por el se había casado, cuidado de sus viñedos y había puesto la empresa de vinos, no me llegaba a imaginar lo destrozado que debía estar, ¿lo peor? me sentía culpable de no poder haber hecho nada por él cuando se sentía tan mal, debí haberle rogado dejarme ir y estar ahí cuando me necesitaba, no acceder como siempre a lo que me imponía.
Ambas nos despedimos al tiempo, fui de nuevo a la recamara, David aun estaba dormido pero su ceño ahora estaba un poco fruncido y sus mejillas húmedas, me acerque a su lado para limpiar sus mejillas, acaricie su rostro notando que ya empezaba a crecer un poco de barba y me quede así por un tiempo, aveces simplemente no entendía como una persona podía aguantar tantos golpes y seguir de pie como si nada pasara, pero así era la vida, una lucha constante donde solo el mas fuerte sobrevivía a todo lo que se ponía en nuestro camino.
Todo esto era nuevo para mi, mis abuelos murieron antes de nacer, nunca tuve un novio psicópata que se hubiera obsesionado conmigo y jamas había experimentado la perdida de un ser querido, me acurruque en su pecho y abracé su cintura el paso uno de sus brazos por mi vientre acercándome más a él, sabia que no estaba del todo dormido. Deje que mi mente descansará por unas horas para enfrentar todo lo que se venia al despertar.
ESTÁS LEYENDO
Matrimonio infernal.
Storie d'amorePor mis padres haría lo que fuera, incluso, casarme con aquel hombre de ojos verdes y sonrisa perfecta. Pero alto ahí, él no es mi caballero de resplandeciente armadura. Él es el caballero negro del cuál las damiselas escapan. Portada hecha por @dr...
