DAVID
Despido a mi nuevo socio, antes de saltar como un loco en la sala de juntas porque lo he logrado, cerré el negocio que mi abuelo había estado posponiendo debido a su enfermedad y lo he sacado a flote por él, me río como un loco y algunas lágrimas de emoción resbalan de mis ojos, ni siquiera yo he podido creerlo todavía y eso que he cerrado negocios más grandes, que suponían mayor riesgo. Lo he hecho por ti abuelo, estoy tan orgulloso de ti y de tu legado.
Salgo disparado a mi oficina para tomar mis cosas, las únicas personas que hay en la empresa son los encargados de la vigilancia y me despido de cada uno antes de bajar al estacionamiento por mi coche. Me subo al auto y enciendo las luces antes de arrancar a prisa. Necesito ver a mi esposa.
Apenas pongo un pié en casa, me consume el silencio y la oscuridad, maldigo por lo bajo porque esperaba que Alexa me esperará como siempre con una de sus típicas sonrisas que le trasmiten alegría y paz a mi corazón, pero imagino que debió estar tan cansada que no pudo, me encojo de hombros porque sé que la tendré mañana cuando se despierte.
Voy hasta la habitación sin hacer ruido, efectivamente ella esta plácidamente dormida en la cama, algunos mechones de cabello se pegan a su frente, paso mis dedos para quitarlos de su hermoso rostro y ella sonríe, parece que reconoce mis caricias y ese simple hecho hace que mi corazón se hinche de alegría.
Decido darme un baño antes de entrar a la cama con ella. Pasados quince minutos voy hasta el armario y saco unos pantalones de chándal, me los coloco sentándome en el borde de la cama para observar a la hermosa diosa que duerme en mi cama.
Alexa representa todo lo que en mis años de inocencia siempre quise a mi lado, pero que mis miedos y fantasmas no me dejaron saber apreciar como quise. Me siento un hijo de puta afortunado al tenerla a mi lado, pero no puedo evitar sentir dolor por haberla tratado como lo hice, ella no se merecía nada de lo que hice, pero tampoco debía enamorarse de mí, yo no era bueno para ella, era desinteresado, materialista y frío, lo único que podía importarme antes de ella era cerrar grandes negocios, que me dejaran muy buenas ganancias, para poder estar con cuanta mujer se pasara enfrente y luego venir a casa a encerrarme en mi estudio y embriagarme hasta que no supiera cuál era mi nombre. Pero al verla aquella vez en el despacho de su padre, tan concentrada mientras trataba de explicarle con la mayor paciencia del mundo a aquel chico su trabajo para que no lo despidieran me hizo querer poseerla.
Dure algunos meses espiandola sin que se diera cuenta, hice varias averiguaciones sobre ella, morí y me llene de celos estúpidos cuando supe que tenia novio pero me controle, él idiota la engañaba y no me costo nada convencer a aquella chica para que lo revelará así que decidí tenerla a como fuera lugar, aproveche el que mi abuelo quería que me casara y engañe al padre de Alexa para que me la diera a cambio lo cual funciono más fácil de lo que creí, pero era de esperarse, ella era noble y hubiera hecho todo por sus padres.
Sacudo mi cabeza para alejar aquellos pensamientos porque no se qué puedo hacer para obtener su perdón, no lo merezco, pero de nuevo llega a mí el recuerdo de la vez que la saque de mi vida por encontrar aquella maldita caja.
Ese día llore como a un niño al cual le quitan su juguete favorito, pero a mí no me lo habían quitado yo lo arroje a la basura por culpa de un pasado que solo me traía problemas, ese día que se marcho, la casa se volvió más fría y sombría, pero todo era mi culpa, debí haberle explicado las cosas como lo hice hace algún tiempo pero elegí la manera más cobarde echándola casi a patadas de mi vida. Recuerdo que sus ojos me observaban tristes, dolidos y con odio por lo que acababa de hacer pero era lo mejor para ella y para mí, jamas olvídare como de forma fría se despidió de mí.
ESTÁS LEYENDO
Matrimonio infernal.
RomancePor mis padres haría lo que fuera, incluso, casarme con aquel hombre de ojos verdes y sonrisa perfecta. Pero alto ahí, él no es mi caballero de resplandeciente armadura. Él es el caballero negro del cuál las damiselas escapan. Portada hecha por @dr...
