- ¡David!- mi voz sonó estrangulada, intente correr pero caí de bruces al suelo de forma violenta, toque mi vientre pero ya no había nada, estaba plano.
Intente levantarme del frio suelo en el que había caído sin embargo ninguna de mis extremidades respondía, llore de impotencia al no poder hacer nada para levantarme, quise gritar pero mi voz ya no salía, tenía un horrible nudo en la garganta que no me dejaba hacerlo, levante mi cabeza para saber donde estaba y de inmediato reconocí el lugar, estaba en mi pequeña casa, pero estaba vacía no había rastro de los muebles que había comprado hace meses.
- ¡Alexa, corre!- escuche a David gritarme, intente levantarme de nuevo y esta vez pude hacerlo, pero no hice caso a su petición, corrí hasta donde supuse escuche su voz pero no había nada.
Empecé a desesperarme y más aún por ver mi vientre plano, fui hasta la segunda habitación y allí estaba un pequeño bulto envuelto en sabanas sucias, me acerque hasta él de forma lenta temiendo lo que fuera a encontrarme, al destapar la sabana me encontré con un pequeño de cabello negro, sus ojos estaban cerrados pero el respiraba, lo tome en mis brazos, el pequeño bebe abrió sus ojos, me paralice en mi sitio, dos hermosas esmeraldas se encontraron con mis ojos azules y sonreí, era mi pequeño, mío y de David. Salí de aquella habitación a prisa pero todo empezó a difuminarse, cerré mis ojos por instinto, al abrirlos estaba en una habitación sucia llena de humedad y cajas que supuse estaban vacías, mi hijo ya no estaba en mis brazos el estaba al otro lado de la habitación en una gran caja mientras yo me encontraba atada de manos y pies.
- ¡Ayuda!- alargue la ultima vocal- por favor, ayudennos, sáquennos de aquí- susurre mientras lloraba.
- Shiff , de nada servirá gritar- aquella voz hizo que mi cuerpo se tensara, levante mi cabeza para encontrarme con una de las personas que más odiaba, Scarlett me tomo del rostro y yo hice una mueca de asco, Ostin se acerco a mí de forma lenta e igual acaricio mis mejillas- así estas más linda Alexa.
- ¡No me toques maldito hijo de puta!- una fuerte bofetada fue directo a mi rostro por parte de esa asquerosa mujer.
- Calla maldita zorra- tironeo de mi cabello con fuerza haciéndome soltar un gemido de dolor- te haré pagarlo todo, porque si él no es mio, no seea de nada. Hoy veras morir a las dos personas que mas amas y disfrutare tanto verte sufrir.
Sus palabras me hicieron sollozar, entonces levante mi cabeza para mirar en una esquina donde se encontraba David atado de la misma manera que yo, pero él tenía todo su rostro lleno de moretones y sangre seca, mi hijo aun lloraba y ninguno de esos dos hacia algún esfuerzo por calmar su llanto.
- Ostin por favor, tú no eres así- supliqué recibiendo una risa ronca por parte suya.
- Siempre te quise para mí, sé qué sin ellos dos en tu vida cumpliré mi deseo- lo vi cargar un arma y apuntar a David, sin remordimiento alguno disparo varias veces en su cuerpo hasta que este cayó junto con la silla- ahora tu hijo.
- ¡Nonononono!- grite, unos brazos me aprisionaron mientras escuchaba como gritaban mi nombre de manera desesperada.
(***)
Desperté en un cuarto que no reconocía, la luz blanquecina me hizo cerrar los ojos ante la intensidad que emitía, intente levantarme hasta que sentí el dolor en mi brazo, note que tenía una intravenosa, habia una máscara sobre mi boca, a mi lado podía escuchar mi frecuencia cardiaca que en esos momentos había acelerado su ritmo. Estaba en un hospital, toque mi cabeza, esta dolía demasiado, parecía como si me hubieran golpeado con un martillo varias veces en ella, sin embargo no recordaba cómo había llegado aquí.
Me quiten la intravenosa con una mueca e intente levantarme para ir al baño, me quede sorprendida al mirar por la ventana y ver que era de noche, ¿Qué había pasado? David junto a un doctor de edad avanzada entraron al cuarto, al verme despierta David se arrojo a mis brazos y beso mis labios de forma desesperada.
- ¡Me preocupaste tanto, Alexa!- su voz algo ronca me sorprendió, David había estado llorando, volvió a besar mis labios, yo encantada respondí, pero me separe de él, quería saber cómo había llegado aquí.
- ¿Qué hago aquí?- el doctor que se había quedado callado salió por la puerta dándonos un poco de privacidad.
- Te levantaste a mitad de la noche muy nerviosa, gritando mi nombre y el de nuestro hijo mientras llorabas- respiró hondo, soltó el aire con un gran bufido a lo que yo sonreí- luego de eso te desmayaste y has estado así por dos días.
Abrí mis ojos como platos, dos días, había estado inconsciente por dos días y ni siquiera yo recordaba él porque, apreté fuerte la mano de David quien me sonreía feliz, pero sus ojos mostraban preocupación, algo que me hizo sentir mal porque yo era la culpable de que sus ojos no brillaran con lo hacían.
- Estoy bien- dije en un susurro y acaricie su rostro.
- Han sido los peores dos días de mi vida, pensé que iba a perderlos-varias lagrimas escaparon de sus ojos y me sentí morir verlo de nuevo así- tuviste varias convulsiones, Leonard casi muere por que estabas robándole oxigeno.
De nuevo mi cuerpo se estremeció, yo misma le estaba robando la vida a mi hijo, ¿que carajos era lo que me había pasado?, me sentía horrible, empecé a llorar por la confesión que David me estaba haciendo, era una pésima madre, aun mi hijo no nacía y ni siquiera sabía cuidarlo en mi vientre donde según la mayoria de las personas él estaba más seguro. Los fuertes brazos de David me apretujaron y me sentí de nuevo tranquila pero quería saber con urgencia que era lo que había visto en mis sueños para reaccionar de esa forma.
- Debes descansar Alexa, el doctor dice que pudo ser un cuadro de estrés lo que te provoco el desmayo- su mirada me rompe, parece tan asustado- Te despiertas a mitad de la noche, comes sólo lo que se te antoja y vives preocupada la mayor parte del tiempo, te amo, y juro por Dios que no puedo imaginarme sin ti... sin ustedes - Me aferre a él cuando de nuevo lágrimas descendieron por sus mejillas.
- Te prometo que voy a cuidarme- David beso mi cabeza, mi estomago gruño en protesta haciéndolo reír.
- Te traeré algo de comer cariño- al momento de levantarse tome su mano y lo obligue a sentarse de nuevo en la camilla.
- No te vayas- suplique, sentía que si David se iba de mi lado todo iba a volver a suceder- quiero que te quedes a mi lado por favor- volví a suplicar, el asintió y tomo su celular para hacer una llamada.
Al poco tiempo Rodrigo junto a Natalia entraron por la puerta con una caja de comida, ambos me sonrieron con tristeza pero al mismo tiempo aliviados, mi amiga me ataco con preguntas mientras devoraba todo lo que me habían traído. Preguntas de las cuales muchas de ellas yo no tenía respuestas. Una hora más tarde todos se habían ido excepto David que no se separaba de mi lado tal y como yo se lo había pedido.
- No me dejes, nunca- dijo David después de unos minutos con voz estrangulada.
- Es una promesa- sonreí- te amo.
- Eres mi mundo Alexa, también te amo.
Gracias por su apoyo la historia pronto llegara a su fin y quería agradecerles desde ya por los comentarios y sus votos
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Matrimonio infernal.
RomansaPor mis padres haría lo que fuera, incluso, casarme con aquel hombre de ojos verdes y sonrisa perfecta. Pero alto ahí, él no es mi caballero de resplandeciente armadura. Él es el caballero negro del cuál las damiselas escapan. Portada hecha por @dr...
