—Nosotros también estamos muy alegres de verte, Channel.—la voz de Chad hizo que el momento bajara su tensión. A decir verdad, era el único que se había atrevido a hablar después de aquel suceso tan... inesperado.
—Te he echado de menos, tonto. —la morena también le abrazó.
—Venga, Channel, ¿te vas a pasar el día abrazando?—Leo, a su lado, frunció el ceño. —Tenemos cosas importantes qué hacer aquí. —dijo el muchacho, a medida que su mirada iba cayendo directo en Brook.
La chica sintió los ojos marrones del muchacho posarse en ella con intensidad. Era jodidamente extraño cómo el acto se asemejaba mucho a las miradas de los doctores en el laboratorio. No era una mirada de bienvenida, sino algo más analítico. La estaban escaneando, tanto el muchacho como la chica. Brook sintió arcadas cuando la morena también la miró, con ciertos aires de superioridad bastante notorios, pero también con cierto recelo. Entre sorprendida y cuidadosa.
—Vaya—fue lo primero que dijo—, no imaginé que luciría así de normal.—murmuró en dirección a Leo, que no apartaba la mirada de Brook. También porque... la chica solo llevaba un camisón ancho y entre esas piernas largas y esbeltas, junto con esos pechos firmes, no había mucho que un hombre como Leo pudiese pasar por alto.
Atrás Justin se aclaró la garganta.
—Ashton, enséñales la residencia. —ordenó, y el muchacho asintió ante lo pedido. En ese preciso instante, la mirada de Brook se encontró con la de Justin. Un momento de tensión se abrió en el ambiente. Ninguno sabía qué decir, o qué hacer en un momento como ese.
Pero ella estaba cabreada, lo podía deducir al ver su rostro. Sus facciones tersas endurecerse por la furia y también por la confusión. Suponía que era algo injusto no haberle contado antes sobre Channel... Pero la verdad es que no había mucho que pudiese decir respecto a ella. Lo poco que podría contarle, haría que a Brook se le subiese más el cabreo. Y no quería eso, no ahora... cuando las cosas estaban tan bien entre ellos.
—Subiré a cambiarme. —agregó Brook, dándoles la espalda.
—Te quiero aquí en media hora. Tendremos una reunión, hay algunas cosas que debo discutir con todos. —le indicó Justin en un tono duro. Solo entonces notó cuán complicado era volver hablarle de esa forma. Volver a la formalidad... otra vez, misión y agente.
Brook sintió el corazón apretársele. ¿Por qué? ¿Por qué habían vuelto a lo mismo? Se debía acaso... ¿a la presencia de esa otra mujer?
—Entendido. —farfulló la chica, sin mirarlo de vuelta, corriendo hasta las escaleras de la casa.
Cuando el grupo estuvo a punto de desaparecer para explorar la residencia, Justin logró coger a Channel del brazo y la arrastró con él para poder susurrarle algo al oído:
—Tú vienes conmigo, tenemos que hablar.
~*~
La morena de busto grande se daba vueltas por toda la habitación de Justin. Este debía admitir que a pesar de que no le había visto hace un buen tiempo, todavía conservaba esa preciosa figura por la que se había vuelto loco en la agencia. Buen culo, caderas grandes, piel morena... Justin endureció la mandíbula.
—No me lo puedo creer. — dijo ella con entusiasmo, girándose para verle. —Tenemos aquí lo que todo el jodido planeta está buscando, ¿te das cuenta de cuán importante es esa chica? —Channel alzó la voz señalando en dirección a la puerta de la habitación.
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Antidote | terminada.
FanfictionLos rumores de un antídoto que salve a la humanidad de una posible epidemia son reales: se encuentra en la sangre de una chica. Para esa importante misión, los gobiernos del mundo solicitan los servicios de uno de sus mejores agentes, Justin Bieber...
