Algo helado y denso subió por toda su piel cuando releyó la primera frase de la nota: "Te veías encantadora anoche..."
Por un momento, Brook se quedó inmóvil con el papel entre sus manos, sin poder encontrar entre sus pensamientos alguna alternativa coherente que pudiese explicarle lo que estaba sucediendo.
Las letras eran a computadora y pequeñas, pero legibles. El color negro de estas y el vacío entre cada oración, hacían que la piel de Brook se erizara al sentir el silencio en medio de cada una de ellas.
Quiso imaginar que podía tratarse de una broma de mal gusto, pero aquella hipótesis se derrumbó al plantearse que solo había una sola persona en el mundo que la había visto "encantadora anoche" y vestida de "verde".
De inmediato, sintió en ella una oleada de paranoia que la llevó a girarse fugazmente para fijarse si alguien estaba detrás de ella observando.
Espiándola...
Cuando lo hizo, su corazón se detuvo en seco por una milésima de segundo, al ver a Justin de pie y sobándose la cabeza, mirándola desde el pasillo con los ojos adormecidos.
—Buenos días—el chico sonrió acompañado de un bostezo —¿Por qué estás mirándome como si hubieras visto un fantasma?— sin embargo, su sonrisa fue desvaneciéndose poco a poco cuando empezó a notar que Brook había empalidecido aún más y que sus ojos habían comenzado a humedecerse. Justin frunció el ceño. —Hey...—le dijo esta vez acercándose a ella lentamente, acariciando sus brazos.—¿Qué suce-...
En ese instante, el móvil del chico comenzó a sonar entre sus manos. Titubeó por un momento si contestar sería una buena idea, porque tenía a Brook en frente de él bastante mortificada y la idea de eso le hacía desesperarse muchísimo. Era ella antes que nadie.
Pero Brook, doblando la nota detrás de ella y escondiéndola entre su ropa, le susurró con una sonrisa:—Contesta, no pasa nada.
***
[6:21 pm, del mismo día]
La inesperada llamada del jefe de Justin había sido para dos cosas importantes: la número uno, para felicitarle por su cumpleaños y la siguiente, para recordarle que debía volver a la oficina de policías cuanto antes.
Y la verdad es que después de una larga jornada de trabajo, Justin por fin sentía que las cosas en la oficina volvían a tomar forma.
Tenía que admitir que todo esto de su cumpleaños se había salido un poco de control y que en el proceso, había dejado un montón de cosas pendientes que necesitaba volver a retomar.
Siendo casi seis y media de la tarde, Justin se preparaba para dejar el puesto, manejar su camioneta y recoger a Brook del hospital antes de que anocheciera aún más. Y sí, lo hacía porque era un sobreportector de primera y porque, si tenía que ser honesto, quería verla cuanto antes, pues parecía que algo en ella no andaba bien. Aunque lo hubiese negado todo en la mañana.
Parte de conocer a Brook Taylor era darse cuenta, en medio del proceso, que ella siempre prefería darle importancia a otras cosas en vez de a ella misma. Era algo tan natural en esa mujer, que Justin ya no estaba muy seguro a veces de si le sucedía algo o no. Aunque la mayoría de veces acertaba diciéndole que podía tratarse de su sistema hormonal jugándole una mala pasada y recibía de parte de Brook una mirada fulminante, pero preciosa.
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Antidote | terminada.
ФанфикшнLos rumores de un antídoto que salve a la humanidad de una posible epidemia son reales: se encuentra en la sangre de una chica. Para esa importante misión, los gobiernos del mundo solicitan los servicios de uno de sus mejores agentes, Justin Bieber...
