Narra Tereza...
Al regresar a mi habitación Edward no se encuentra, es lo mejor, en estos momentos no soy capaz de soportar verle.
No pude pegar un ojo en toda la noche, miles de recuerdo y pensamientos inundan mi mente.
En la mañana me levanto muy temprano, y llamo a Clara para decirle que necesito hablar con ella, necesito un buen consejo de mi mejor amiga.
Bajo a la cocina, y me despido de Bertha, le digo que Edward sabe de mi partida. No desayune, no tengo tiempo ni apetito para hacerlo, lo único que quiero es salir cuanto antes de la casa para no encontrarme con él, se que querría hablar conmigo pero no estoy lista para hacerlo.
Llamo un taxi para irme directo a casa de Clara. Al llegar toco la puerta y la abre Iván, su esposo, al parecer va de salida.
—Buenos días, Tereza—Me saluda con un beso en la mejilla.
—Buenos días, Iván—Respondo al saludo.
—Voy de salida, pero pasa, Clara está en el estudio, ya sabes dónde queda—Afirma—¡Chicos bajen se nos hace tarde!—Grita Iván.
En esos momentos Josh y kevin bajan a toda prisa por las escaleras. Al llegar hasta donde estábamos sus miradas se posan en mí e inmediatamente saltan a mis brazos.
—¡Tiaaaaa!—Exclaman los niños abrazándome .—Cuanto necesito ese abrazo
—Hola, mis amores, ¿Cómo están?
—Muy bien—Responden al unísono.
—Vamos chicos, despídanse de su tía, tenemos que irnos—Escucho la voz de Iván detrás de nosotros.
—Adiós tía—Obedecen dándome un beso sonoro en cada mejilla.
—Pórtense bien ¿Si? nos veremos pronto—Beso su frente.
Al llegar a donde se encuentra Clara, no lo pude soportar más, corro hacía ella, la abrazo y dejo que las lágrimas corran por mis mejillas sin poder detenerlas por más tiempo.
Las manos de Clara bajan y suben por mi espalda buscando tranquilizarme.
—Cuéntame—Pide al verme más calmada.
—Se trata de Edward—Digo con lágrimas en mis ojos.
—Eso ya lo sé —Me observa con ternura—Lo que quiero saber es que pasó , pensé que las cosas estaban clara entre ustedes—Me comunica.
—Yo también pensaba lo mismo, pero anoche después de hacer el amor—Hago una breve pausa, y vuelvo a hablar—Me confesó que me amaba—Concluyo.
—Pero. ¡Eso es genial! ¿No?—Me quedo observándola por un largo tiempo haciéndole ver que eso no me causa alegría. —No me digas que es eso lo que te tiene así, por favor Tereza, otra vez con lo mismo. Es tiempo de que te des una oportunidad de volver amar.—La seriedad de su voz al decirlo me desarma.
—Lo sé, pero no estoy segura de sentir lo mismo por él y no quiero hacerle daño, es cierto que he comenzado a sentir cosas, pero no al grado de amarle, además, cuando me lo confesó no pude evitar recordar a Marcos y la última vez que él me dijo que me amaba, le prometí que yo siempre le iba amar y siento que le estoy traicionando al abrirle mi corazón a otro hombre y que para el colmo es mucho más joven que yo.—Digo casi a la carreta.
—Tereza, no puedes seguir viviendo así, estoy segura que a Marcos no le gustaría saber que tú estás sufriendo por su culpa, que no quieres darte una nueva oportunidad de ser feliz por estar pensando en él.—Caricia mi rostro con sus manos—Edward es un gran hombre y por lo que me cuentas te ama, no hace falta más nada, ¡Que importa la edad! ¡Qué importa lo que lo demás piensen!, es tu vida, has sufrido demasiado y mereces ser feliz.—Me hace ver.
—Pero es...
—¡No Tereza! No hay peros que valgan, no te estoy pidiendo que te olvides de Marcos, él fue tu primer amor y eso no se puede olvidar, lo que te pido es que le dejes descansar en paz, que vivas tu vida, sé feliz, si tu felicidad es ese muchachito, pues no le dejes ir.
—No le digas muchachito—Sonrió.
—Esa es la actitud—Me sonríe de vuelta.
—Pensaré lo que me has dicho, por el momento me iré a Texas a organizar lo de la inauguración, y aprovecharé estos tres días para pensar mejor en lo que voy hacer.
—Eso me parece muy bien ¿Cuándo te vas?.—Pregunta, con el afán de estos días olvidé contarle a Clara de este viaje.
—Mañana a primera hora, sin embargo, no quiero ver a Edward por el momento, estoy muy confundida. ¿Puedo quedarme aquí?—Pregunto—Mis maletas están en la entrada, creo que él taxista las dejó allí.
—Eso no sé pregunta.
Después de hablar con Clara me sentí mucho mejor, no fui a trabajar por miedo a cruzarme con Edward, así que me quedé en casa de mi amiga hasta el día siguiente que tuve que partir hacía Texas. Clara decidió acompañarme al aeropuerto para despedirse a pesar que nos veríamos en dos días.
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Volver a amar "Segundas Oportunidades 1"
ChickLitPrimera entrega de la bilogía "Segundas oportunidades" Una exitosa empresaria, se enfrenta al pasado cuando revive sentimientos que nunca pensó volver a tener. Tereza Roberts quedó viuda muy joven, haciéndose cargo desde entonces de una cadena de...
