Una hora después del interrogatorio al que fui sometido por parte de la Abuela y Ross, me fui a descansar, necesitaba hacerlo luego de haber pasado la noche en la cárcel.
Estaba tan cansado que no sé en que momento me quedé dormido, lo último que recuerdo fue vislumbrar el rostro de Tereza en mi mente y caer rendido en la cama.
El toque insistente al otro lado de mi puerta hace que me incorporé con esfuerzo, es que siento que he envejecido veinte años.
—Ya voy—Grito para quien quiera que sea que este tocando se detenga.
Abro la puerta restregando mis ojos con la mano que no posee la escayola, y cuando enfoco a la persona insistente que se encuentra en la puerta de mi a habitación mi corazón se acelera.
—¿Tereza?—Creo que aún sigo dormido.
—Yo...acabo de llegar...me enteré de lo que te pasó, y quise venir a verte —Dice de manera atropellada—No sé si ha sido buena idea después de todo —Suspira mirando de mi brazo enyesado a el pasillo, sigo su mirada y me encuentro con Ross que me observa con una sonrisa, y con Sofí quien lo hace con el ceño fruncido.—Creo que lo mejor será que me vaya—Expresa para luego girar.
La tomo por su brazo y la obligo a ingresar en mi habitación cerrado a la puerta detrás de ella. Una vez dentro , y sin que nadie me interrumpa la atraído hacia mí en un fuerte abrazo.
Si esto es un sueño lo voy a disfrutar—Minutos después la alejo un poco para observarla, sus ojos brillan llenos de preocupación pero también hay un sentimiento allí que no sabría explicar. Quiero besarla. Necesito besarla. Sin embargo, me controlo, no quiero espantarla, y después de lo sucedido hace tres días me asusta poder perderla.
Ninguno de los dos se atreve a decir nada, sólo estamos aquí observándonos, deseándonos.
—No creo que puedas trabajar así —Dice sacándome de mi ensoñación y señalando mi brazo. Asiento por inercia —Buscaré un chofer sustituto por el tiempo que tenga que llevarlo puesto—Continua.
No lo soporto más, llevo tres días sin verla, y lo único que quiero es amarla, como mínimo besarla, dispuesto hacerlo me acerco a ella colocando mi mano sin escayola en su mejilla, nuestro labios se rozan, siento su aliento sobre los míos, cuando voy besarla unos fuertes toques en mi puerta me interrumpen, los ignoro dispuesto a continuar con lo que quiero hacer pero estos se vuelven más insistente.
Me alejo de Tereza totalmente frustrado para ir abrir la puerta.
—¿¡Que quieres!? —Pregunto con molestia a la persona que nos interrumpe, quien resulta ser Sofí.
Enarca una ceja en mi dirección, y me mira desafiante.
—Julia me envió a buscarte, dice que la cena está lista.—Gruño internamente.
—Ya voy—Es toda mi respuesta. Espero a que se aleje y me giro hacia Tereza.
Quiero volver a lo que quedamos antes, pero cuando vuelvo a intentarlo ella se aleja.
—Ahora si me tengo que ir—Dice para luego caminar hasta fuera de la habitación.
—¡Quédate a cenar con nosotros!— Las palabras salen de mi boca precipitadamente.
—No creo que eso sea buena idea—Camina por los pasillos y nos detenemos en la sala.
—Si te vas la Abuela se molestará conmigo por dejarte ir, supongo que ella te vio llegar, y si te fueras ahora no habrá quien la aguante—Quizás sea una excusa pobre para retenerla por más tiempo a mi lado, pero es cierto.
Si la Abuela se da cuenta que la deje ir sin invitarla a quedarse a cenar se molestará, sobre todo porque hace tiempo ha estado insistiendo en que lo haga para agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros.
—Está bien—Acepta, una sonrisa de satisfacción se forma en mi rostro—Vamos—La apremio guiándola hasta el comedor.
★★★★★★★★★★★
Dejenme saber su opinión.
Nos leemos pronto...
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Volver a amar "Segundas Oportunidades 1"
ChickLitPrimera entrega de la bilogía "Segundas oportunidades" Una exitosa empresaria, se enfrenta al pasado cuando revive sentimientos que nunca pensó volver a tener. Tereza Roberts quedó viuda muy joven, haciéndose cargo desde entonces de una cadena de...
