No hay palabras. No hay reacción alguno de parte de ambos, si el silencio pudiera tocarse con las manos, este sería un buen momento para hacerlo.
¿En serio me atreví a pedirle eso? Por lo que veo, el alcohol y yo no somos buenos amigos. Queda demostrado. Ahor, ¿qué respondo a eso?
Mi cara de seguro ha de estar roja como un tomate. Desde que Edward empezó a trabajar conmigo, me lo he imagina en más de una ocasión en mi cama, acariciando mi cuerpo, llenándome de besos, haciéndome suya de manera desenfrenada, con desespero. Sin embargo, una cosa es la imaginación y otra muy distinta es el hecho, pero, ¿desde cuándo soy tan lanzada? Le deseo, no es secreto para mí, tampoco creo que lo sea para él... Una relación de eso tipo no es conveniente entre ambos.
Balbuceos sin sentido salen de mi boca, trato de explicar que lo que dije solo fue producto del alcohol, no tengo otra excusa, no estaba en mis cinco sentidos, pero mi boca se niega a emitir una palabra coherente.
«Solo acepta que te mueres por que te lleve a tu habitación y te haga todo aquello que te has imaginado».
Sacudo mi cabeza, desecho esos pensamientos.
Sí. Quiero estar con él. La razón me grita que solo es un niño. Además, una relación meramente física con un empleado no es una buena idea. Tengo que repetirlo las veces que sea necesario para evitar caer en la tentación.
Le veo moverse hasta posicionarse frente a mí, los latidos de mi corazón aumentan su velocidad, su mano derecha acaricia mi mejilla, esto manda una corriente eléctrica que recorre todo mi cuerpo y que se concentra en mi vientre bajo.
Paso la lengua por mis labios al sentirlos seco, él sigue el movimiento con sus ojos.
«¡Bésalo!».
No puedo.
«¡Bésalo!».
¡Que no!
«Sabes muy bien que lo deseas, te mueres por ello. Vamos, quieres hacerlo».
Sus piernas separan las mías en el taburete donde me encuentro sentada y se ubica entre ellas.
Inclina su cabeza y acerca su boca a la mía, toma mi barbilla y alza mi rostro para lo que creo es un mejor acceso hacia mis labios.
Cierro los ojos dándome por vencida, dejo de discutir con mi yo interno, olvido los prejuicios por un instante, me preparo para disfrutar del beso. Siento su aliento sobre mis labios y luego cómo presiona los suyos en un roce casi imperceptible.
El sonido de una puerta al abrirse, hace que me separé con rapidez de Edward, este imita mi acción y regresa hasta el lugar donde estaba hace un momento como si no hubiese pasado nada. Es que no ha pasado nada.
Mi cuerpo entero tiembla. Sus orbes están sobre mí, no tengo que verlo para asegurarlo, lo puedo sentir como un rayo infrarrojo calentando mi piel.
Algunos segundos después, entra Bertha a la cocina con una pequeña funda en la mano. Merece un premio por la mujer más oportuna del mundo.
—Edward, qué bueno que te hayas quedado cuidando a mi señora —comenta mientras se dirige a una alacena, toma un vaso para servir agua y pasármelo junto con una pastilla—. ¿Te quedarás a almorzar? —Hace que mi mirada se dirija una vez más hasta él.
—No lo creo posible, la Abuela y Ross me esperan, quedé en hacerlo con ellas. —Me siento un poco decepcionada, pero trato de que no lo note—. De hecho, es hora de irme. —Mira su reloj—. Me alegra que se encuentre bien, señora Roberts, nos vemos mañana.
—Ama demasiado a esas mujeres —suelta mi ama de llaves. Mi atención se encuentra en la puerta de la cocina y en la persona que acaba de salir por ella.
—¿Qué decías, Bertha? —Pregunto al no comprender lo dicho con anterioridad.
—¡Edward!
—¿Qué pasó con él? —Espero que mi curiosidad no sea muy notoria.
—Que ama mucho a su Abuela y a su hermana. Tuve la oportunidad de hablar con Julia. —Supongo que ese es el nombre de la Abuela—. Y me contó que ha tratado de convencerlo para que vuelva a la escuela los fines de semana para hacerse con un bachillerato.
—¿Y qué quiere él?
—Aún no lo tiene claro, pero sé que Julia terminará convenciéndolo. Tal vez usted pueda ayudar.
—¿En qué?
—Haciéndole entender las ventajas que tendría al terminar el bachillerato, estoy segura que la escucharía.
💕💕💕💕💕💕
Me gustaría saber sus opiniones, dejenmela saber en los comentarios
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Volver a amar "Segundas Oportunidades 1"
Chick-LitPrimera entrega de la bilogía "Segundas oportunidades" Una exitosa empresaria, se enfrenta al pasado cuando revive sentimientos que nunca pensó volver a tener. Tereza Roberts quedó viuda muy joven, haciéndose cargo desde entonces de una cadena de...
