Hoy es lunes, y por más que quiero quedarme acurrucada entre los brazos de Edward, el deber llama.
—Amor despierta, tengo que ir a trabajar—Lo sacudo un poco recibiendo un gruñido de su parte-—Amor por favor, es tarde—Miro el reloj que se encuentra en mi mesita de noche. Es realmente tarde, nueve treinta de la mañana.
—¿Qué hora es ?—Pregunta con un brazo en la cara mirando por debajo de él.
—Nueva treinta, ya debería estar en el trabajo.
—¿Quién es la culpable? Anoche no me dejaste dormir. No sabía que eras tan insaciable, cariño—-Dice con una sonrisa petulante en sus labios.
—Eso no es cierto-—Digo, haciéndome la ofendida le lanzo una almohada a la cara
—Claro que sí, yo nunca miento—-Me toma de los brazos halándome hacia él hasta quedar encima suyo-—¿No quieres que repitamos lo de anoche?—-Pregunta mientras besa mi cuello.
Haciendo un gran esfuerzo de auto-control lucho hasta quedar fuera de su agarre.
—Por más que lo deseé eso no se va a poder, tengo ir a trabajar, tienes quince minutos, te espero abajo.
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—Buenos días, Bertha.
—Buenos días.—Me devuelve el saludo —Señora, tiene visita—Continua.
-—¿Visita?¡Tan temprano!—Pregunto curiosa.
—Sí, es una jovencita que pide hablar con usted urgentemente, dice que es de vida o muerte, la está esperando en la sala.
—Está bien, Iré a atenderla enseguida.
Camino a la sala, y al llegar me encuentre con una joven dándome la espalda, que por lo que alcanzo a ver tiene aproximadamente la misma edad de Ross.
—Buenos días ¿En qué puedo ayudarte?-—Hablo haciendo que la chica volteé hacia mí.
Al hacerlo siento como todo se enfría, todo queda en silencio, siento que no respiro, todo a mi alrededor comienza a dar vueltas, y tengo que tomar asiento para no caerme.
Ella es igual a...
¡No puede ser!
Quizás solo sea una coincidencia.
Sus ojos, su pelo, es idéntica a ella.
Solo es casualidad Tereza, es casualidad, me repito una y otra vez.
—¿Quién eres?—Pregunto con temor a saber la repuesta.
—Mi nombre es Tania...Soy tu hermana.—Dice
Es lo último que escucho, mientras todo se vuelve negro a mi alrededor.
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Un fuerte olor se filtra por mi nariz obligándome a despertar.
Al hacerlo observo que estoy en mi habitación y Edward me observa con preocupación.
Esto me da a entender que la joven que vi en la sala de mi casa, y dijo ser mi hermana, no era más que un sueño, un horrible sueño.
Me incorporo en la cama, y un fuerte dolor cabeza hace que vuelva acostarme.
—¿Estás bien?—Pregunta.
—Sí. Tuve un sueño horrible, soñé con una joven que decía ser mi hermana, incluso en el sueño me dijo su nombre pero en estos momento no logro acordarme ¿Es un poco loco, no crees?.
Pasa aproximadamente un minuto en el cual Edward no dice nada.
—¿Pasa algo?—Pregunto extrañada por su silencio.
—Tereza no fue un sueño, una joven vino a buscarte, dice ser tu hermana, ella quiere hablar contigo, por lo que dijo, es muy importante que lo haga lo más rápido posible.
Lágrimas comienzan a correr por mis mejillas.
¿Cómo ha de ser eso cierto?
Yo soy hija única. Al menos eso creía hace unos cuantos minutos atrás.
—¿Dónde está?¿Qué hago aquí?
—Se marcho, cuando dijo que era tu hermana, tú te desmayaste, y te trajimos hasta aquí.—Responde a mis preguntas
—Yo siempre creí ser hija única—Digo entre sollozos, es posible que ella sea mi hermana, el parecido con...
—...¿Quieres contarme?—Interrumpe Edward mis pensamientos.
Inspiro profundamente guardando silencio algunos minutos en el reúno el coraje suficiente para empezar hablar.
La primera vez que mi madre apareció aquí en casa, prometí a Edward que le iba a contar que es lo que pasó entre ella y yo, pero no he tenido ni el valor, ni el momento indicado para hacerlo.
Ahora aparece esta chica que supuestamente dice que es mi hermana, y sé que es el momento de contarle a Edward todo lo relacionado con mi familia.
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Volver a amar "Segundas Oportunidades 1"
ChickLitPrimera entrega de la bilogía "Segundas oportunidades" Una exitosa empresaria, se enfrenta al pasado cuando revive sentimientos que nunca pensó volver a tener. Tereza Roberts quedó viuda muy joven, haciéndose cargo desde entonces de una cadena de...
