Capítulo 39

85 4 0
                                        

Jack Scott está fuera del mercado, amiga


Con el paso de los días, la gente dejó de mirarme con temor por el numerito que formé en el comedor con Molly. Eleonor no me mira, por miedo o por vergüenza, tal vez. Aunque, en verdad, estaba agradecida de que tuviera el valor de contármelo y, en parte, por ser tan sincera. Un pedazo de mi estaba complacido porque fuera borracha, así, sus actos estaban medio justificados.

Todo volvió a la normalidad, por así decirlo. Cada uno vivía en su propio mundo, Rebecca y Cameron seguían con su relación, Theo había encontrado un nuevo ligue y Clara y Ethan empezaban a tontear de más. Tal vez saliesen y, aunque no me hacía mucha gracia, haber, Ethan es todo un mujeriego, me alegro por ellos. Harían una pareja adorable. Y así, Clara dejaría de hablar con todos los tíos.

Y hablando de relaciones... Jack y yo... la relación es complicada. No sabía que estaba pasando por su cabeza y menos lo que pasaba por la mía. Puede que estuviera perdonado, es más, para mi ya lo estaba, aunque no se lo haya dicho aún. Pero, que le perdone por haber sido besado por una chica borracha accidentalmente, no significa que en mi cabeza pueda borrar la imagen de ello. Y tampoco significa que pudiera despejar mi mente, como he desconfiado de él y los múltiples pensamientos que se han dado a relucir estos posteriores días. 

La confianza hay que ganársela, ¿él? él se la ganó en su día, pero, la perdió. No es que la perdiese, simplemente ha bajado la intensidad. ¿Sigo confiando en él? Si, pero no lo suficiente como para hacer como que todo es como antes y nada ha pasado. Porque si ha pasado, y mucho.

─¡Oh, venga! ¿Tú has visto la cara de muerto que lleva? ¡Tienes que perdonarle! ─me decía Rebecca tumbada en mi cama mirando el techo mientras yo intentaba hacer los deberes. 

─¿No lo entiendes? ─dejo el bolígrafo para mirarla y ver como niega con la cabeza─ no puedo hacer como que no ha pasado nada...

─No digo que hagas eso, digo que por lo menos le digas que le has perdonado.

─...porque es muy difícil todo esto ─termino, pasando de su comentario.

─¡Pero dile que le has perdonado al menos! ─se exaspera, ya sentada en el borde de la cama.

─Que me lo pregunte ─me doy la vuelta y sigo haciendo mi redacción.

─Eres una cabezota ─refunfuña, me río y contesto:

─Se llama tener dignidad, cosa que tú no tienes ─contesto mientras sigo escribiendo sobre Martín Lutero.

─Se llama ser orgullosa.

─Eso también ─vuelvo a reír levemente y me doy la vuelta para mirarla, está con los brazos cruzados y sus azules ojos traspasan los míos con aire amenazador─ venga, Rebecca...sabes que harías lo mismo.

─¡Yo no sería tan mala! ─grita, luego, sale de mi habitación.

Un momento, ¿desde cuándo son Jack y Rebecca tan amigos para que ella lo defienda? 

Saco el móvil y se lo pregunto, terminaré los deberes después. Rebecca me responde que no es que sea ahora más amiga con él, siempre han sido amigos, es que le da pena verle deambulando por los pasillos tan apagado. Cuando termino de leer su mensaje me quedo pensativa y llego al a conclusión de que si, es cierto. Jack ahora no se ve tan alegre como antes. Antes de que pasara toda la mierda con la chica borracha. Pero, ¿qué puedo hacer? Tengo mis principios, y aunque no dudo que si me viene a pedir perdón, caiga como una tonta, por ahora voy a tener que seguir así, no obstante a mi, asimismo, me duela.

Hello, Smith.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora