CAPITULO 6: SUSURROS INDISCRETOS

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El primer paso para alejar a Aome de Inuyasha, había comenzado. Kikyo está feliz pero sabía que tenía que desilusionar a Inuyasha, tenía que hacer quedar mal a Aome, que ni siquiera quisiera ser su amiga, sería difícil pero lo aria

~Aome Higurashi engañando a su novio

~No lo puedo creer de ella

~Sabía que era una zorra

~Tan seria que se veía

~Es una mosquita muerta. Primero Hoyo y ahora Kouga

Aome no podía creer que se estuviera hablando así de ella. Solo eran amigos. Nunca en su vida había dado de que hablar, siempre había mantenido un bajo perfil. Camino en busca de Kouga, no le fue difícil encontrarlo. Él también la buscaba

-Aome ¿Has escuchado lo que están diciendo? – Pregunto Kouga colorado

-Si

-No sé quién pudo haber empezado todo ese chisme.- La miro bien y la tomo de las manos – Yo te quiero, y desearía con todas mis fuerzas que fueras mi novia pero no usaría un recurso como este para que me aceptaras

-Yo lo se Kouga – Le enternecía que el chico fuera así con ella. Sabía que la quería pero ella solo lo quería como a un amigo. Su mano se posó sobre su mejilla derecha – Te conozco y aunque no te puedo corresponder como novia, te correspondo como amiga, y por esa amistad es que te quiero y me preocupo por ti

Kikyo caminaba del brazo con Inuyasha. Los chismes empezaban y ella no podía estar más que feliz. Inuyasha no podía creer lo que decían de su amiga. La conocía bien y sabia (aunque le dolía) que le era fiel a hoyo y además que lo quería. Era tan absurdo pensar que Aome era esa clase de mujer, siempre ha sido tan seria y tierna.

Pero esa venda cayo de sus ojos la verla con Kouga. No se estaba besando pero parecía estaban a punto. Esa imagen quedo en su mente y no podía creer lo que veía « ¿Sera cierto?»

-Aome...-Dijo en apenas un susurro pero lo suficientemente audible para ella

Aome se giró y pudo ver la decepción de su amigo en su rostro

-Inuyasha

Kikyo no cabía de sorpresa. El destino era amigable con ella. Regalarle tan pronto algo así era grandioso

-Ven, vámonos Inu – Se llevó a Inuyasha de ese lugar, tenía que poner en marcha el siguiente paso

~La vieron de Nuevo con Kouga

~Zorra a más no poder

~ ¿Quién será el siguiente?

~Dicen que la vieron con Tommy, el chico de intercambio

Al pasar, Inuyasha escuchaba como susurraban de ella. Aome, su tierna Aome no podía ser ella, pero las circunstancias no le ayudan en nada. Tenía que saber la verdad y tenía que arriesgarse a preguntar

-Los chismes están que arden – Miroku se encontraba con Sango quien no la calentaba ni el sol

-Tú también – lo fulmino con la mirada

-No, yo sé que Aome no es esa clase de chica – Cuando Sango se enojaba Miroku era el más le temía – Solo estoy diciendo como está el asunto allá afuera

Aome entro corriendo, las lágrimas querían salir pero su orgullo no lo dejaría

« ¿Sabes cómo puedes destruir a un persona?»

-¿Cómo?

«Levantando calumnias de ella»

-Amiga – sango corrió a abrazarla – No llores

-Aome ninguno de nosotros creemos eso – Miroku se acercó, le dolía ver a su amiga en ese estado- te conocemos bien

-¿Por qué me tratan así? – Se aferró a los brazos de su amiga – Ya no es solo la habladuría, las miradas acusadoras y las acciones han empezado

-Dime quienes son y los golpeare – Sango trataba de animarla

-No vale la pena – Trato se sonreír

-Señoritas les invito un helado después de clases – Miro a ambas chicas. Se acercó a Aome le deposito un tierno beso en la frente – No te preocupes Aome. Todo estará bien. Somos tus amigos y nunca te dejaremos sola

Aome se enterneció por la acción de Miroku. Nunca creyó oír palabras así de su amigo. Se separó de Sango y puso un brazo alrededor del cuello de Miroku y otro en el cuello de sango y los abrazo

-Chico son los mejores amigo que alguien pueda tener – Les sonrió a ambos – los quiero mucho

Las clases siguieron su curso. A la salida el cuchicheo aumentaba a medida que ella pasaba. No les daría el gusto de verla enojada. Tenía orgullo y lo demostraría

Camino con sus dos amigos hasta al parque donde se llevaron una sorpresa. Inuyasha estaba muy pegado a Kikyo. Aome se entristeció pero no lo demostraría. Sango y Miroku sabían que Aome se entristecería así que la empezaron a animar. Ella al ver esta acción decidió no darles más tarea a sus amigos y se divirtió con las bromas que hacían.

No recordaba cuanto extrañaba estos momentos. Donde no tenía preocupaciones, donde reía de lo graciosos que eran sus amigos. Y lo volvía a disfrutar, aunque faltara él. Miroku cumplió su promesa y les compro helados a sus amigas quienes se reían del el por qué ya no había de su sabor favorito

-Niñas que malas son conmigo – dijo haciendo un puchero logrando que ambas chicas estallaran en carcajadas

A lo lejos un joven la observaba. Kikyo no lo soltaba pero no podía dejar de verla. Tan sonriente, tan feliz. Y volvió al pasado. Donde se divertía con sus amigos. Donde eran 4 y no solo 3. Extrañaba esos momentos pero él había decidido eso; pero algo asalto su mente. Le carcomía por dentro lo que decían de Aome, tenía que saberlo.

Sin pensarlo más, se soltó de Kikyo y se dirigió a donde ella se encontraba

-Aome – La nombrada se giró a ver al chico de los ojos color dorado, se sorprendió que fuera hasta donde estaba ella - ¿Podemos hablar?

-Claro –Le dirigió una rápida mirada a sus amigos quienes estaba sorprendido – Ahorita vengo

Empezaron a caminar en silencio. A Aome le mataba la duda de que es lo quería hablar

-¿Y bien? ¿De que querías hablar?

-¿Desde...Desde cuando sales con Kouga?

Eso era el colmo del día. Sabía lo que pensaba su amigo, tenía miedo de confirmarlo pero tenía que preguntar

-¿Por qué preguntas eso?

-He...escuchado rumores

La tristeza invadió su corazón «El cree lo que dicen»

-¿Y tú crees esos rumores?

-Yo...-Se quedócallado. Aome sabía la respuesta.

Después de la TormentaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora