CAPITULO 60: MI VERDAD

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Sesshomaru caminaba de un lado a otro, estaba impaciente del otro lado de la puerta, obviamente había escuchado los gritos de ambos, pero no quiera interferir...aun. De golpe se abrió la puerta de la sala de juntas, de donde salió una Aome con su cara empapada en lagrimas

- ¿Qué ha pasado? – Pregunto con cierto enojo al ver en ese estado a su prometida

- Yo...yo...no...no...puedo...

Los sollozos de Aome eran tan fuertes que apenas puedo decir la frase entre el llanto. Sesshomaru sintió que su sangre hervía por dentro al verla así, no permitiría que una vez más Inuyasha la lastimara de esa manera. Dejando a Aome con su secretaria, quien, diligentemente, había preparado en te para calmar los nervios de la joven, entro a la sala de juntas antes de que Inuyasha saliera por la otra puerta que había.

El menor de los Taisho observo con celos a su hermano mayor, detestaba que el fuera el prometido de su querida Aome

- Vaya, vaya hasta que por fin puedo ver a mi "querido" hermano – La ironía de sus palabras enfurecieron a un más a Sesshomaru

- Sin rodeos Inuyasha ¿Qué le has dicho para ponerla de esa manera?

- Nada más que la verdad – Ambos hombres se miraban con odio – Y te aviso de una vez Sesshomaru, luchare por ella sin importar lo que pienses

- ¿De verdad? – Pregunto con sarcasmo , algo que molesto más a Inuyasha – Tuviste a Aome en el pasado y la perdiste, no vengas ahora con aires de grandeza a luchar por algo que no existe

- Escúchame – Inuyasha se acercó amenazadoramente a Sesshomaru quien no se inmuto por tal acción de su hermano menor – Aome es mía quieras o no, fui el primero en su vida, su primer amor, su primera vez

Sesshomaru sabia la táctica que Inuyasha estaba empleando, quería ponerlo celoso y utilizar el tan común "sentimiento de pertenencia" sobre Aome, un recurso muy bajo y estúpido según pensaba el mayor de los Taisho

- Inuyasha ¿Crees que me importa eso? – Sonrio un poco ante lo dicho por su joven hermano. Inuyasha sentía que su molestia aumentaba cada vez más – podrás haber sido todo lo que tu quisieras, pero lo dejaste ir como el estúpido que eres. Aome ahora es mi prometida, me he ganado su amor, sanado sus heridas y no permitiré que nada ni nadie la lastime

- ¡Ja! Eres un estúpido se crees que Aome te ama, ella no ha podido olvidarme, el primer amor no se olvida

- ¿Cómo puedes saber de los sentimientos de ella ahora, si no lo vistes cuando los tenías enfrente? – La voz se Sesshomaru sonaba tan amenazante que cualquiera se alejaría de el en esos momentos, pero no Inuyasha quien era reacio a dejar las cosas por la paz – Pero tienes razón en algo, el primer amor no se olvida, cierto, pero se supera y solo queda como un recuerdo. Así que aléjate de Aome y los niños y quédate donde perteneces, en el pasado

- ¡Yo soy el padre de esos niños! – Grito con furia Inuyasha, pues de cierto modo sabía que Sesshomaru tenía razón

- Tu solo los engendraste – Dijo con total calma Sesshomaru, calma que hizo sacar de quicio a Inuyasha – Ellos son mis hijos, llevan mi apellido, los he criado junto a Aome, y escúchame bien Inuyasha, no te permitiré que los lastimes

- ¡Y ustedes no entienden que nunca me dieron la oportunidad de serlo! – La desesperación de Inuyasha era visible, comenzó a pasearse por toda la habitación tratando de calmarse – No sabes cuánto he sufrido por pensar que ellos estaban muertos a causa de ese accidente, he sufrido y he llorado por ellos

Después de la TormentaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora