El cielo era gris, la época de lluvia ya había comenzado desde hace meses. A el le encantaba cuando el clima se ponía de esa manera. Se encontraba sentado en un cómodo asiento de piel, algo viejo pero cómodo, su mirada estaba fija en la ventana en la espera de que llegara ella, miro su reloj nuevamente, como era su costumbre llevaba algo retrasada, siempre le había desagradado el retraso. En su vida todo estaba meticulosamente ordenado, cada movimiento tenía su hora y tenía que cumplirse al pie de la letra; no soportaba a la gente que no cumplía con su horario pero con ella era diferente, la quería y esos pequeños hábitos de ella los pasaba por alto.
Ella llegó cinco minutos después de su hora acordada. Con su sonrisa habitual en su rostro le dio un rápido beso en los labios y se sentó enfrente de él. Ella lo miraba divertida, sabia el por qué la pequeña molestia en el rostro de él.
-¿Al menos me vas a preguntar como estoy antes de regañarme? – pregunto divertida la chica
-Sabes que el retraso me molesta, Kagura – El chico la miro serio pero ella sabía que no estaba enojado, aunque lo aparentara, lo conocia muy bien
-Tranquilo, Sesshomaru – Le sonrió – Solo fueron cinco minutos. El, la siguió viendo molesto, pero en el fondo no lo estaba - ¿A qué se debe tu llamado?
-¿Qué acaso no puedo llamar a mi mejor amiga? – La miro divertido, ella sonrió – hace tiempo que no platicamos frente a frente, sabes que me gusta platicar así y no a través de un monitor
-Perdón señor clásico, pero unos tenemos que trabajar arduamente – Sesshomaru no dijo nada, amaba las bromas de ella
-Sabes que te he dicho que regreses a trabajar a la empresa – era cierto más de una vez la había llamado para que regresara pero ella se seguía negando
-Prefiero mejor ser tu amiga. Como jefe eres un desastre. – el camarero llego a levantar su orden, ellos pidieron lo de siempre ya que era su costumbre visitar ese restaurante escondido en la ciudad – Yo no acatare tu forma de trabajo, me encanta la libertad que poseo en estos momentos y no deseo cambiarla por nada del mundo.
-Cambiando de tema ¿Cómo te ha ido? – Sesshomaru cambio drásticamente de tema ya que sabía que ella no quería regresar a la empresa, se excusaba de su tiranía como jefe pero en el fondo él sabía que le traía malos recuerdos
-Excelente – La mirada de su amiga se ilumino, conocía muy bien esa mirada
-¿Solo eso? Te conozco Kagura sé que alguien está entrando en tu vida – Su mirada fría poco a poco fue desapareciendo - ¿Cómo se llama?
-Oliver Bridges, gerente de ventas – La sonrisa de su amiga le confirmaba que estaba ilusionada – A penas nos conocemos pero es muy atento conmigo
-Dime la verdad Kagura
-Está bien Taisho – Sabia que a su amigo no podía mentirle, tantos años de conocerlo y a veces olvidaba eso – estamos empezando una relación un poco más cercana no es oficial ni nada por el estilo, nos estamos conociendo mas – Sesshomaru la miro serio - ¿Qué pasa?
-Nada, solo que me preocupo por ti – La tomo cariñosamente de la mano – Eres mi mejor amiga
-Y tu amante – dijo fríamente la chica de los extraños ojos color rojo como el fuego
-No lo digas de esa manera, suena feo, además tú eres más que eso – dejo de su mano delicadamente
-¿hace cuánto que tenemos esta relación? – el camarero regreso con lo que habían ordenado, ellos agradecieron y el camarero se marchó discretamente
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Después de la Tormenta
أدب الهواةAmigos y enemigos. Promesas y traiciones. Enamorarse de su mejor amigo fue su perdición ¿como aparentar a su lado? ¿como soportar que otra lo mirara de la misma forma en que lo hacia ella? Huyendo del pasado, encuentra la luz que la oscuridad había...
