El sonido de las maquinas medicas se escuchaba a lo lejos, en el fondo escuchaba el murmullo de personas pero no era claro. La pesadez invadía su cuerpo y el dolor de cabeza se estaba volviendo insoportable; lentamente abrió los ojos y su visión era borrosa pero era claro que estaba en un hospital. Trato de levantarse pero la rigidez de su cuerpo se lo impedía ¿Dónde estaba? No recordaba nada su ultimo recuerdo fue el sonido de alarmas
-Elizabeth, que bueno que al fin despiertas – un hombre algo mayor entro por la puerta – No trates de levantarte, te lastimaras – Se acercó a ella y empezó a revisar sus signos – Ten toma un poco de agua, si no lo haces te lastimaras tu garganta si tratas de hablar – Le paso un vaso con una pajilla para poder tomar agua.
-¿Donde…dónde estoy? – hablaba con dificultad
-Estas en el hospital regional en Sídney, Australia – la chica lo miro sin comprender – tuviste un accidente Elizabeth ¿recuerdas lo que paso?
-No, la verdad no recuerdo nada
-mmm lo más probable es que el golpe te haya provocado una amnesia, aunque no sabremos si es temporal o durara por largo tiempo. Afortunadamente traías tus papeles contigo
Sin decir más salió por la puerta, la chica miraba extraño el lugar ¿Qué es lo que hacía ahí? No recordaba mucho, o más bien no recordaba nada solo sirenas y alguien a su lado. Tenía el presentimiento de algo iba mal pero no sabía que era, trataba de levantarse pero sus piernas estaba rígidas y le dolían ¿Por qué? No lo comprendía. Por la tarde llego la enfermera, era algo mayor y se miraba simpática.
-Qué bueno que ya despertaste Liz – Entro y empezó a checar el medicamento que le administraban. El doctor la llamaba Elizabeth así que supuso que ese era su nombre, al menos ya sabía algo
-¿Por qué estoy aquí?
-Bueno estabas en un avión el cual tuvo un accidente y cayó al mar, al parecer te golpeaste con algo, no sabemos con qué ya que cuando te encontraron estabas inconsciente
-¿Cuándo fue eso?
-Hace una semana - ¿una semana? Eso explicaba por qué la rigidez de sus piernas. Miro la cara alarmada de la chica – ha y no te preocupes él bebe es fuerte pero tienes que cuidarte mas
-¿Bebe? – Pregunto extrañada
-Claro niña, ¿no lo recuerdas? Estas embarazada - Ella ¿embarazada? No lo recordaba ¿de quién? Muchas preguntas vinieron a su cabeza. No entendía lo que estaba pasando – Tranquila niña, pronto recordaras, ahora concéntrate en recuperarte.
Los atardeceres siguieron pasando y poco a poco su cuerpo iba respondiendo pero aún le quedaban dudas, no sabía nada de su pasado, solo lo que le habían dicho los doctores. Una tarde estaba caminando en su habitación, el doctor le había aconsejado hacerlo, se acercó a la ventana y miro la ciudad, era tan extraña y aun sin recordar nada sentía que le era extraña y ajena. Miro su vientre que ya empezaba a abultarse, el doctor le dijo que era normal, que a veces en las primeras semana no se notaba nada pero después su vientre sobre salía tan repentinamente y este era su caso, con dos meses parecía que tenía un pequeño balón adentro.
-Pero niña te has de aburrir mucho – La enfermera había entrado, ahora sabia su nombre. Minerva – prende la televisión
-Si enfermera Minerva – le sonrió dulcemente. La susodicha agarro el mando a distancia y encendió la televisión, puso el canal de noticias para que al menos estuviera informada
“Se siguen encontrado restos del avión a pesar de que el accidente ya paso varios semanas, Aun no encuentran el motivo del fallo y la caja negra sigue desaparecida. Lo que más causa controversia es que la hija del millonario Higurashi se encontrara en un avión comercial”
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Después de la Tormenta
FanfictionAmigos y enemigos. Promesas y traiciones. Enamorarse de su mejor amigo fue su perdición ¿como aparentar a su lado? ¿como soportar que otra lo mirara de la misma forma en que lo hacia ella? Huyendo del pasado, encuentra la luz que la oscuridad había...
