Un mes había pasado desde su llegada a Londres, gracias a Shippo y Rin había conseguido trabajo en una pequeña cafetería del centro donde ellos también trabajaba, pero a pesar de vivir juntos no los concia mucho aunque se daba cuenta que la chica la miraba más de la cuenta y eso le incomodaba. Una noche los tres se encontraban cenando, al día siguiente era su día libre, ya que la cafetería no habría ese día; así que podían dormirse tarde. Estaban en silencio hasta que rin por fin hablo
-Elizabeth, tengo una pregunta pero no sé si la responderás con sinceridad – Aome la miraba sorprendida pero tenía que ser sincera con ellos, ya que la habían ayudado mucho
-Tú dirás Rin
-¿tú eres Aome Higurashi? – Aome se quedó de piedra, ¿Cómo había sabido que su nombre no era Elizabeth?
-Si – Shippo no entendía nada de lo que hablaban solo se limitó a observar – Veo eres una buena observadora – Sonrió dulcemente - ¿Cómo lo supiste?
-Bueno, me encanta leer revistas financieras –Aome la miro sorprendida – Aunque no lo creas me encanta todo ese tema. Bueno en una de ellas vi tu fotografía y el reportaje de tu muerte ¿Por qué has dejado atrás esa vida llena de lujos para estar en un lugar como este?
-La vida da muchas vueltas, me he dado cuenta que el destino y el amor es caprichoso y no se detienen hasta cumplir su objetivo. A veces llega el momento en el que uno se enamora con tanta intensidad que no le importa entregar su corazón sin recibir nada a cambio – los chicos la miraron sin comprender – Ustedes son jóvenes y aun les falta camino por recorrer lo entenderán a su tiempo. Solo les puedo decir que un hombre destrozo mi corazón y por eso me fui de aquel país
-Pues estas en familia – Aome no entendía las palabras del chico – aquí encontraras de todo: estafadores, ladrones, vendedores de lo prohibido, reinas de la noche o simplemente personas sin hogar o en que caerse muerto. Pero te diré algo, todos nos protegemos por dos razones: 1 Todos hemos sufrido a nuestra manera, tenemos sueños rotos y esperanzas disueltas pero todo eso nos une y formamos una gran familia ¿y qué es lo que hace la familia? Se protegen y 2: El viejo Mike nos puede denunciar a la policía si no nos comportamos como se debe – Los tres empezaron a reír
-Pero ahora cuéntenme ustedes ¿no son demasiados jóvenes para ser pareja? La verdad no se su edad
-ambos tenemos 17 años – Dijo Shippo, Aome los miraba sorprendida – Sé que somos demasiados jóvenes pero nos queremos. Aunque no estemos casados, Rin y yo hemos jurado protegernos y estar juntos en las buenas y en las malas – esas palabras le recordaron las promesas hechas por aquel chico de loso ojos dorados
-Sí que han madurado bastante rápido.
-Las calles nos han hecho así, han forjado nuestro carácter y créeme que esto es un palacio a comparación de donde vivíamos antes – dijo Rin
-Si me cuentan su vida yo les contare la mía ¿es un buen trato no? – Propuso Aome
-Como es evidente – empezó a relatar Shippo – no tenemos padres. Los míos me abandonaron en un basurero de la ciudad, me encontró un joven llamado Seth, era el líder de una pandilla que acogía a todos los que lo necesitaran, en ese lugar se encontraba la madre de Rin. Me cuentan que cuando llegue con ellos, Rin ya había nacido así su madre se hizo cargo de nosotros – El chico pelirrojo se quedó callando recordando su pasado
-Cuando teníamos cinco años – prosiguió Rin – nuestra madre y la mayoría del clan fueron asesinados por la pandilla rival, solo quedamos unos niños. Estando solos, aprendimos a valernos por nosotros mismos, vivamos en cualquier lugar donde la lluvia no nos mojara o el frio no nos entumiera demasiado, sobrevivamos con lo que la gente dejaba en los basureros hasta que cuando cumplimos nueve años pudimos trabajar
-Gracias al cielo, encontramos ese pequeño café, que por casualidades del destino era del hermano del viejo Mike y así llegamos a este lugar – Shippo miro a Rin – Con el paso de los años, nos fuimos dando cuenta de lo mucho que nos queríamos, no, de lo mucho que nos amamos. Tal vez no estemos casados pero ¿Quién necesita un papel firmado por ambos para estar juntos?
-Me sorprende que siendo tan jóvenes hayan encontrado el verdadero amor – La chica de los ojos color chocolate los miro con ternura. Aquellos chiquillos habían sufrido toda su vida pero a pesar de ello trataban de salir adelante pero siempre juntos, como la pareja que eran, tal vez se podría decir que eran niños inexpertos que con el pasar de los años se olvidarían de las promesas hechas. Pero sabía que no era así, sus palabras eran tan sinceras que se sintió un poco abrumada
-Me imagino que él es el padre ¿no? – El joven de cabellos rojizos la saco de sus pensamientos. Le dirigió una mirada desconcertada ya que no había entendido la pregunta – Del bebe que esperas. ¿El hombre que te lastimo es padre?
-Sí, mi mejor amigo – suspiro ante los recuerdos – Bueno así lo era hasta que todo cambio y la conoció a ella, su novia. Es más desde que apareció mi vida fue un infierno, empezaban a hablar de mí, y era extraño ya que casi no hablaba con nadie. Luego ellos se enamoraron, yo lo acepte pero él se empeñó en seguirme y hacerme daño. Yo como tonta le perdonaba todo pero la gota que derramo el vaso fue enterarme que estuvo conmigo por una apuesta
-¿Enserio? – El chico miro sorprendido – Yo no podré tener grandes estudios, ni venir de la más grande familia pero tengo principios y jamás se me hubiera pasado por la cabeza lastimar de ese modo a mi Rin.
-Pues el sí lo pensó. Fue el error más grande que cometí y mira, aquí están las consecuencias
-¿pensaste en abortarlo? – la chica de la mirada nocturna le dedico una gélida mirada
-No, nunca se me paso por la mente abortarlo o abandonarlo – Contesto firmemente Aome
Rin la miro sorprendida, sabía que en Japón la cultura era muy diferente a como lo era donde viva. Ser madre soltera se consideraba un pecado y más si se trataba de una familia de renombre como lo había sido Aome. Sabía que si no hubiera sido por ese hombre ella se hubiera quedado en su país, enfrentando a sus familiares y eso hacía que admirara a su compañera de cuarto. Siempre la había estado observando por sus preguntas de si era ella o no la del artículo que había leído, sus sospechas eran ciertas y ahora esa inquilina la sorprendía.
Aome había soportado muy bien las carencias y el lugar desastroso en el que estaba, ella una chica de la alta sociedad y teniéndolo todo estaba sobrellevando muy bien esa vida, Rin y Shippo nunca la habían visto remilgar por algo o protestar por la falta de algo, más bien siempre mantenía una actitud positiva y le veía el lado positivo de las cosas, la sonrisa nunca abandonaba su rostro. Era sorprendente que alguien tan roto como ella podía sonreír de nuevo. Rin decidió que era una de la cual tenía mucho que aprender
-Aome – dijo un poco nervioso Shippo – me preguntaba si ¿puedo...puedo tocar tu vientre? Es que siempre me ha llamado la atención los niños
A la chica se le hizo tierno por parte del chico que le pidiera tal cosa. Asintió con la cabeza y él se levantó de su asiento y se dirigió a ella. Temeroso el chico posó su mano sobre el vientre abultado de ella y de repente lo sintió
-¡Se movió! – El chico miraba A Aome sorprendido, la chica esta igual, era la primera vez que lo sentía - ¿de verdad se movió?
-Sí, es la primera vez que lo hace – Aome estaba emocionada, era la primera vez que sentía a su hijo en su vientre, se sentía tan maravilloso y placentero saber que su hijo estaba dentro, protegido de todo por ella. Rin se levantó y también tocó el vientre abultado de ella. Aome se sentía feliz, en ese momento se sintió feliz de no estar sola, ahora lo sabía, tenía una nueva familia
-¿Aún no sabes qué será? – Rin la sacó de sus pensamientos
-No, solo sé que serán dos
-¿Dos? – La chica la miro sorprendida
-Sí, tendré dos bebes
Bueno me disculpo por no publicar seguido, mi computadora murió, pero afortunadamente ya estoy de regreso. Les traigo una sorpresa, he publicado una nueva novela y realmente espero que les guste, se llama "Chicago" y las invito a que la lean. Sin mas por el momento me despido de ustedes mandandoles un gran abrazo y que tengan un excelente fin de semana
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Después de la Tormenta
FanfictionAmigos y enemigos. Promesas y traiciones. Enamorarse de su mejor amigo fue su perdición ¿como aparentar a su lado? ¿como soportar que otra lo mirara de la misma forma en que lo hacia ella? Huyendo del pasado, encuentra la luz que la oscuridad había...
