Sesshomaru sabía que Aome era terca, pero no sabía hasta qué punto lo era. Su rotundo no era definitivo ¿Por qué? Fue la simple pregunta que hizo la chica de los ojos color chocolate, pero tenía el derecho a saberlo
-Alguien te puede reconocer – Era cierto, le preocupaba que alguien la reconociera, aunque no sabía, aun los motivos que la llevaron a irse de aquel lugar, tenía que protegerla ¿Por qué motivo? Ni el mismo lo sabía, solo que su instinto era lo que le dictaba
-Nadie me reconocerá, puedo pintar mi cabello y usar ropas diferentes, además tengo las identificaciones – La chica lo miro con ojos amenazantes ¿de verdad creía que con eso podía intimidarlo? Se reía en su interior de la testarudez de la chica
-Ya te dije que no – Aunque estuviera divertido, tenía que ser firme en lo que decía, él era el gran Sesshomaru y no doblaría las manos por ella
[...]
Esperaba al pie de las escaleras, llevaba ese pulcro traje británico a la medida ¿Cómo sabia Aome su talla? Realmente le sorprendió que le quedara a la perfección. Tenía que admitir que la chica tenia buen gusto para la ropa, tal vez ella no vestía a la moda pero realmente sabia como vestir; y para complementar su estilo, Aome le regalo un elegante reloj a juego. Nunca había sido de llevar uno en su muñeca, pero el regalo le encanto
Estrenando su reloj, miro la hora en él, tenía el tiempo exacto. No iba retrasado pero era costumbre de revisar que todo estuviera a la perfección. La puerta de la habitación de ella se abrió y lentamente Aome bajaba por las escaleras; Sesshomaru la miraba sorprendido, finamente, llevaba un lindo vestido de color lila, de mangas un poco debajo de los hombros, de largo perfecto para una dama como ella: debajo de las rodillas. El corte era el adecuado, ni tan entallado del pecho, ni tan suelto, era sutil; un listón negro adornaba el inicio de su vientre el cual lo hacía resaltar un mas con lo suelto de su vestido en esa parte. Aome realmente se veía muy linda a los ojos de Sesshomaru, quien la miraba sorprendido, pero lo que más le sorprendió el cambio que puede hacer un color de tinte diferente: La chica había pintado se cabello de color chocolate, haciéndola lucir más jovial. Pero aunque cambiara ese aspecto, sus ojos la delataban, sus ojos chocolate decían que era Aome Higurashi, él sabía que eso sería un problema.
-Te miras muy bien – Tomo la mano de ella cuando estaba dos escalones arriba de él, para así poder ayudarla a bajar
-Gracias – Contesto tímidamente. Sesshomaru pudo apreciar el sutil maquillaje que llevaba encima, era discreto pero le sentaba bien, realmente se miraba mucho más joven de lo que era
-Aunque pintes tu cabello, tus ojos te delatan – Aome lo miro de mala gana y Sesshomaru soltó una pequeña risa por lo graciosa que se miraba – Sabia que eso pasaría – Tomo unas pequeña cajita que se encontraba en una pequeña mesa que había al pie de las escaleras – Ten
Aome tomó extrañada el paquete que le daba Sesshomaru, con cuidado quito la envoltura de regalo y se llevó una gran sorpresa al notar que eran unos lentas de contacto de color verde esmeralda. Lo miro sorprendida y el agarro un espejo de mano y lo puso enfrente de ella, indicándole que se los pusiera
-Así te parecerás más a ella. No te preocupes, no tienen graduación – ella se posiciono enfrente de él y con cuidado procedió a poner los lentes de contacto. Nunca se había puesto uno, pero había visto a sus compañeras de escuela hacerlo, además de verlo en videos y películas. Se sintió realmente extraña poniéndoselos pero después de un rato no sentía nada
-Sesshomaru, no tenías por qué molestarte con esto
-No es molestia. Cierra los ojos – Ella lo miro sin comprender – Confía en mí, cierra los ojos – Aome hizo caso a lo que el joven del cabello platinado decía. Sintió que Sesshomaru le colocaba algo en los ojos, lo sintió como unos anteojos – Ábrelos – Tenia un espejo enfrente de ella y al abrir los ojos, se sorprendió de lo diferente que se veía, Sesshomaru le había puesto los anteojos que ella siempre utilizaba para leer, parecía otra pero al final de cuentas seguía siendo ella misma – Ahora si te pareces a ella.
Tomo su mano y salieron de la casa. ¿Cómo era que el gran Sesshomaru doblo sus manos por una chica? No podía decirle que no después de que tanto le insistió y se enojó con él. En menos de lo esperado llegaron, el lugar estaba lleno de gente y los fotógrafos no se hicieron esperar, era lógico que estuvieran en un evento como donde no solo había empresarios, sino que también personas del mundo del espectáculo fueron invitadas.
-No te separes de mí y ten mucho cuidado – Sesshomaru la miro a los ojos
Abrieron la puerta del automóvil donde viajaban, Sesshomaru salió primero y enseguida ayudo a Aome a salir, tomo su brazo y lo puso debajo del suyo. Las cámaras cegaban a la joven embarazada pero agradecía que el joven de los ojos color ámbar la sostuviera. Antes de entrar al recinto, tenían que pasar por una pasarela donde podía notar tanto actores y cantantes de todo el mundo, se sentía extraña ya que, a pesar de que su padre era un gran empresario, casi no asistía a eventos de este tipo, y si lo hacia ella no lo acompañaba.
Como era de esperarse, las preguntas sobre quien era ella no se hicieron esperar. Con una gran sutileza, Sesshomaru ignoraba lo que le preguntaba sobre ella, solo se concentró en entrar al recinto y cuidar de Aome. No había puesto un pie en el lugar cuando ya lo había abordado Bankotsu
-Sesshomaru, que bueno que viniste – Se acercó a él y le dio un fraternal abrazo - ¿Quién es la bella mujer que te acompaña? – Aome sintió sus mejillas arder
-Elizabeth Milner – Aome estiro su mano para estrecharla con la de Bankotsu – Un placer
-Bankotsu Shichinintai - Estrecho la mano de la joven – Realmente me alegra que estés con Sesshomaru – El susodicho lo miro fulminantemente, al punto de querer matarlo. Aome se sentía extraña con las palabras del chico.
Continuaron caminando por el lugar, el ambiente era agradable a pesar de las constantes preguntas sobre la relación que tenían ellos dos ¿Qué podían decir? Eran amigos y nada más, no había secreto en ello pero ¿realmente lo eran? Ella lo consideraba así, aunque no sabía que pensaba Sesshomaru sobre esto, tenía que considerarla su amiga o si no, no hubiera tenido esas atenciones con ella.
La pregunta de la noche ¿Quién era el padre de sus bebes? Hacía que su cabeza, simplemente sonreía y decía que era viuda a lo que Sesshomaru solo la miraba impasible, ni el mismo sabia el nombre del padre. No podía decirle, a pesar de que el tiempo estaba llegando, aun no era el momento ¿Por qué todo tenía que complicarse? Sacudió su cabeza para alejar esos pensamientos, simplemente quería disfrutar de la velada...
Sesshomaru se había dado cuenta de lo incomoda que la ponían las preguntas, hasta a el mismo le incomodaba ¿Por qué tenían que hacer un espectáculo con su vida privada? Ya se imaginaba los encabezados del día de mañana en los periódicos: ''El magnate Sesshomaru Taisho, acompañado de una misteriosa mujer que dice ser su amiga''
Las constantes preguntas sobre el padre de los niños de Aome, empezaban a abrumarlo y se dio cuenta que a su compañera también. Por un momento cruzo en su cabeza decirle a todos que el era el padre de esos niños, con tal que dejaran de molestarla pero no podía hacer eso, Aome se podría enojar y lo que menos quería era que se molestara ¿Por qué se preocupaba así de ella?
Últimamente ese tipo de preguntas rondaba su mente por las noches. Su sueño se iba al tratar de comprender por qué retenía a Aome a su lado, si solamente era una chiquilla imprudente, bueno, no era una chiquilla, ese embarazo lo demostraba que no, pero aun así, ante sus ojos así lo era...
ESTÁS LEYENDO
Después de la Tormenta
FanfictionAmigos y enemigos. Promesas y traiciones. Enamorarse de su mejor amigo fue su perdición ¿como aparentar a su lado? ¿como soportar que otra lo mirara de la misma forma en que lo hacia ella? Huyendo del pasado, encuentra la luz que la oscuridad había...
