CAPITULO 58: VERDADES

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Inuyasha llegó a su habitación de hotel más que consternado por lo que había pasado frente a la tienda de vestidos de novia. Muchas preguntas comenzaron a rondar por su cabeza, pero todas daban la misma respuesta: Aome

Eran muchas coincidencias con aquella mujer llamada Elizabeth, desde la apariencia, la voz, los gestos y el hecho de que Sesshomaru la llamó de esa manera; seria muy tonto de su pate no ver lo obvio: Elizabeth era Aome

¿Cómo era eso posible? ¿Qué es lo que había pasado? ¿Cómo se conocieron ella y Sesshomaru? Se tiró en su cama mientras dejaba salir un sonoro suspiro, miró el techo blanco y se mantuvo entretenido con el movimiento del abanico de techo que había en la habitación, tenia demasiadas preguntas en su mente y pronto su cabeza comenzó a dolerle, cualquier cosa era una excusa para dejar de lado todas las preguntas que tenía.

Aunque no había nadie que le confirmara que Elizabeth era Aome, él estaba seguro de ello y nadie le quitaría de la cabeza aquello. No sabia como sentirse al respecto: por un lado, estaba contento de que ella estuviera viva, pero por el otro se sentía confundido por como dejo que su familia pensara en su muerte. El había visto como la poderosa familia Higurashi había caído en las sombras, ya no realizaban aquellas fiestas tan emblemáticas, el luto se seguía manteniendo en ellos como recordatorio de que su única alegría se había marchitado, Sota no contaba puesto que era un chico muy apartado de su madre por ser enviado al extranjero a estudiar, aunque si bien se ha esforzado por adaptarse a su nueva vida en Japón, Inuyasha había notado que no lo tenía fácil.

Podría entender por qué no se lo dijo a su familia, era el mismo motivo por el cual había huido en primer lugar, pero no entendía como es que nunca había hablado con Sango siendo ella su mejor amiga, bueno al menos suponía que Sango ignoraba el hecho de que Aome seguía con vida, ya que aun veía tristeza en sus ojos cuando habla de ella.

Suponiendo que nadie en Japón sabía que Aome estaba con vida ¿Cómo era que Sesshomaru sabia aquel secreto? No entendía cómo se habían encontrado, o si el fue el que la ayudó a salir del país o como es que habían llegado a una relación. Desde que él tenia memoria, Sesshomaru siempre se había caracterizado por ser muy frio con las personas y muy poco hablador, todo lo contrario, Aome que era parlanchina y vivaz, llena de alegría, como si ella fuera la primavera y Sesshomaru el invierno. De pronto, Inuyasha comenzó a sentir como los celos comenzaban a presentarse en el por el hecho de saber que su querido hermano estaba con ella, ¿o tal vez solo era una estrategia de publicidad? Podría ser y se podría convencer a si mismo de ello y pensar en como recuperar a Aome, pero sabia que no era por publicidad, Sesshomaru no era de estar siempre en el centro de atención, bueno al menos así lo recordaba.

De pronto recordó un aspecto muy importante y que estúpidamente (por no decir que por sus celos) había olvidado ¿Qué había pasado con su hijo? Para estas alturas de la vida, el niño ya tendría o estaría por cumplir los cinco años. Y no le importaría si Aome o Sesshomaru se interpusieran, él quería saber de su hijo, era su derecho por ser el padre y llegaría a las ultimas consecuencias si era necesario. Así que necesitaba saber la verdad, y para ello tendría que investigar.

Pero había un problema con sus futuros planes, sus negociaciones con los nuevos socios habían terminado (para su suerte, en buenos términos) así que de un momento a otro su padre esperaría que regresara pronto a casa. Pero ahora que sabia lo de Aome y queriendo conocer a su hijo, no regresaría a Tokio por el momento, así que tomo su teléfono y marco a su padre sin importarle que en Japón fuera ya de noche.

- Buenas noches padre – Saludo con cautela el joven, esperando el regaño de su padre, ya que sabia de antemano de Inu no Taisho solía dormirse temprano

Después de la TormentaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora