CAPITULO 41: LA VIDA ENVUELTA EN UN SONETO

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Sabía que había escuchado lo que dijo de él, pero a pesar de ello no parecía molesto más bien divertido, eso la desconcertó demasiado ¿el gran Sesshomaru divertido? Era extraño de ver. Nunca en su vida había conocido a alguien tan exasperante, pero con él era todo diferente, la hacía enfadar con facilidad ¿Por qué? Siempre esa pregunta sobresalía, tal vez era por el parecido con el...pero no lo tenía muy en claro.

La seguía mirando esperando una respuesta la cual nunca llego, solo se limitó a suspirar y a sentarse a en la mesa que había en la cocina. Él se empezó a acercar lentamente y su expresión se endureció y por un momento le tuvo miedo. Si estaba segura que eso era lo que sentía en esos momentos. Era la primera vez que sentía eso por el ¿Por qué? Mirada de él era tan gélida que sintió su cuerpo temblar, pero era orgullosa y no le demostraría que por dentro le temía.

Se acercó peligrosamente hasta a ella, podía notar el color dorado fundido en sus ojos.

-¿Por qué ahora tan callada? – Una sonrisa sarcástica se dibujó en sus labios. Aome lo miro desafiante y eso le divertía aún más.

-¿Por qué... - Suspiro pesadamente, no quería darle la satisfacción de hacerla enojar – porque lo haces?

-Mira nada mas como estas – Se alejó y se sentó frente a ella - ¿Crees que alguien te contratara así? – Sus palabras eran crueles y tenía que arreglarlo de inmediato – Te puede pasar algo

-¿Entonces qué hago? – Aome se levantó y camino lentamente – No me puedo quedar aquí sin hacer nada

-Ven – Sesshomaru salió abruptamente de la cocina dejando confundida a Aome – Ven – Dijo con voz autoritaria a lo que le recordó a su profesor de química de la preparatoria. Salió siguiendo al dueño de la casa el cual se encontraba en el salón donde estaba el piano – Hoy te enseñare a tocar piano

-¿Eh? – lo miro confundida

- Querías aprender ¿no? – Abrió la tapadera de cubría las teclas del piano – Siéntate – Le indico el lugar y ella camino aun con la sorpresa en su rostro - ¿Sabes algo sobre piano?

- Si, conozco algunos elementos y las partes del instrumento

- Bien, eso nos ahorrara muchos detalles – Se sentó a lado de ella. Empezó a tocar una melodía desconocida para ella; observaba como elegantemente movía con avidez sus dedos por el piano. Notó lo experto que era y lo gracial que resultaba verlo, realmente le habían enseñado muy bien. Se dio cuenta lo mucho que Sesshomaru disfrutaba las cálidas melodías que sonaban. Se detuvo sin avisar, ella solo se dedicó a observarlo.

-Hmp – La miro – lo primero es tener en cuenta la posición de las manos – Hizo un ademan con la mano – Te enseñare una nota, quiero que mires como lo hago y lo imitaras

Posiciono sus manos en el teclado y lentamente comenzó a tocar unas notas. Aome miraba aunque no memorizaba por completo que teclas había presionado Sesshomaru; el teclado era enorme o así lo vio ella. Al término, el joven del cabello platinado la miro detenidamente, ella sabía que era su turno de tocar, presiono las teclas que creí que eran pero se dio cuenta de su error, sonaba realmente mal, su nerviosismo y la mirada intimidante de él no ayudaban en nada. Con timidez lo miro a los ojos cuando termino de tocar, sabía que la regañaría por no poner atención

-Estas posicionando mal tus manos – Su voz era seria, demasiado para su gusto

- Lo...lo siento – Aome bajo un poco la mirada, a él no le pasó desapercibido esa acción así que suavizo su voz

Después de la TormentaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora