➡POV Benjamin
--Ese era el último cliente-- habló Terence desde la puerta de entrada.
Mire el reloj en forma de máscara de gas que estaba colgado en la pared. Eran casi las diez de la noche, bastante temprano, considerando que usualmente atendemos hasta media noche. Pero hoy, por estar en la última semana de vacaciones, todos estarían fuera de la ciudad, en alguna playa o algo por el estilo, así que no teníamos tanto trabajo.
Caminé hacia la pequeña recepción del local para encontrarme con Terence y hacer las cuentas correspondientes al producido del día.
Terence trabaja conmigo en la TATTOO SHOP, es un chico bastante agradable, es bastante atento y tiene la imagen perfecta para trabajar en el lugar, ya saben, grande y tatuado. Lo único que le falta es dejarse crecer la barba, le daría un aspecto más... peligroso.
Estiré los brazos mientras bostezaba, y pude escuchar el tronido de un par de huesos.
--¿Cansado?-- preguntó el joven que ahora buscaba algo entre los papeles sobre el gran escritorio negro.
--Un poco-- respondí tomando mi abrigo que estaba colgado en uno de los percheros junto a la puerta.
--Hoy no hay mucho que organizar, serán veinte minutos, máximo.
--Perfecto, porque también muero de hambre. ¿Qué te parece si vamos por algo de comer después de esto? Yo invito.
--¿Comida gratis? Por supuesto.
--Estaba pensando... deberíamos colocarle un nombre a la tienda, algo llamativo, ¿no habrás pensado en algo de casualidad?
-- No, pero te avisaré si se me ocurre algo.
Llenamos documentos, organizamos el lugar, contamos el dinero, básicamente lo mismo que hacíamos siempre al terminar.
Una vez hecho todo, salimos del local, cerramos y caminamos un par de cuadras en dirección a mi restaurante favorito.
Justo en la entrada, un carro aparcado con un joven apoyando su cabeza en el volante y una mano afuera del vehículo sosteniendo una botella del algún vino.
Terence lo señaló y caminó hacia el joven para, si no me equivoco, advertirle de las multas que podía recibir por estar consumiendo alcohol mientras conducía.
Me acercé a ellos y al ver el rostro del chico, lo reconocí como el que había ido hoy a acompañar a la que creía que era novia de Dean, conociéndolo no dejaría que saliera con otros chicos, así que me desconcertó verdaderamente verla hoy con el que estaba justo ahora frente a Terence, así que deduzco que ella no es novia de Dean y eso me desconcierta aún más, pensé que le gustaba y él nunca ha tenido problemas para conseguir a la chica que quiere y con esta se está tardando.
Te desviaste del tema.
Cierto.
Terence intentó despertarlo pero resulta que no estaba ni dormido ni ebrio, sólo estaba pensando o algo así.
Conozco esa cara, problemas de amor.
--Pareces estar algo triste, ¿nos acompañas? Vamos a comer algo ahí --Terence señaló el restaurante en la calle de enfrente.
--No, gracias. Acabo de comer y pues... debería irme ahora, mañana debo levantarme temprano pero aprecio la invitación... hmmm...?-- frunció los labios esperando una respuesta por parte de mi amigo
--Terence-- respondió este, estirando su mano para estrecharla con el chico.
--Pero puedes llamarlo Terry-- añadí.
--Josh-- dijo correspondiendo a mi amigo.
--Él es Benjamin-- me presentó Terry.
Llamarlo así es demasiado gay, ¿lo sabías?
--Ya nos conocemos. Le he hecho un par de tatuajes antes, por cierto, ¿cómo vas con ellos?-- quise saber.
--Bastante bien. Estoy pensando ir pronto para que me hagas otro.
--Cuando quieras-- le sonreí.
--Gran charla pero en serio me debo ir-- hizo rugir el motor --nos vemos luego-- y arrancó, perdiéndose entre entre el asfalto y las luces de la ciudad.
--Es bastante agradable. Me parece haberlo visto antes, el problema es que no sé dónde.
--Estuvo hoy en la tienda-- le recordé.
--Claro-- chasqueó los dedos -- estaba con la muchacha esa... la linda. Por cierto, parece que le gustas-- canturreó el final.
--Sí, es linda.
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El Tatuador
Novela JuvenilYo era una chica buena. Nunca hice nada que pudiera afectarme o afectar a otros, mucho menos a mi familia. Pero... al llegar a una nueva ciudad, todo cambia. Nunca creí que podía transformarme tanto simplemente por complacer a un hombre. Mucho me...
