66. Carne asada

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Cuando llegaron al asador y se sentaron (Fuu dejó caer a Naruto en su sitio), él ya estaba animado otra vez.
-Nunca había venido a este asador...
-Pues este es el restaurante favorito de Chōji.
-Uuuh, interesante...
Cuando el camarero trajo la carne y la pusieron en el asador, comenzaron a hablar entre sí.
-¿Y dónde habéis estado durante estos dos años?
-Hemos viajado todo este tiempo. Primero fuimos al sur del país del fuego, a Jigoshi.
-¿Jigoshi? ¿El pueblo de las armas?
-Si. De allí es esta katana..
Entonces, Fuu desenvainó la Kabutomushi.
Temari la observó durante unos segundos.
-Es muy bella.
Sakura arqueó una ceja.
-Espera, si tenías una espada, ¿por qué no la usaste contra el Maestro Kakashi?
Fuu negó con la cabeza, muy seria.
-Jamás. No debo utilizar la espada a menos que sea necesario. Además, si hubiera utilizado la Kabutomushi, el maestro Kakashi podría haber muerto.
Shikamaru se sorprendió ante esa declaración.
-¿No estás exagerando un poco?
Entonces, Naruto se metió en la conversación.
-No lo entendéis. He visto usar esa espada, y os aseguro que no exagera.
"¿Tan poderoso es ese arma?"
"Seguro que están exagerando..."
Fuu decidió cambiar de tema.
-Bueno, despues de Jigoshi, fuimos a Omashi a por la maestra Yumi.
-¿Te refieres a la mujer que iba con vosotros?
-Si. Ella me enseñó a usar una katana. Tras eso, el ermitaño nos hizo ir a la Villa de la Cascada.
-¿Y cómo fue volver a tu casa, Fuu?
La morena hizo un gesto con la cara que no pasó desapercibido al resto.
-Digamos que podría haber ido mucho mejor. Pero al menos, gracias a eso, conocí a Poru.
Shikamaru y temari arquearon una ceja.
-¿Poru?
-¡Si! ¡Es la bolita de pelo más dulce y adorable de todas! ¡Mirad!
Fuu se mordió el dedo, hizo una raya de sangre en su palma y la colocó en el suelo. Una cortina de humo apareció, revelando un jaguar de sesenta kiloscon un pañuelo blanco y el símbolo de la Hoja cosido en él. Fuu comenzó a acariciarlo, provocando que el felino ronroneara. Todos excepto Naruto se echaron hacia atrás en sus asientos.
-¿A que es una monada?
-¡Es enorme!
Naruto se encogió de hombros.
-Si es muy sumiso... A menos que ella le ordene atacar.
-¿Por qué a todo el mundo le da miedo?
-Eeeh...  ¿Porque tal vez es un jaguar de sesenta kilos que puede arrancarte la garganta de un mordisco?
-Poru no haría eso nunca, ¿verdad?
El jaguar le contestó con un lametón en la nariz.
-Luego te doy un poco de carne, ¿vale?
El felino le puso una pata encima a modo de respuesta, y acto seguido desapareció.
-¿Peró cómo te las has arreglado para conseguir un maldito jaguar?
-Hice un contrato de sangre utilizando un rollo de mi familia, y apareció ella siendo un bebé. La cuido desde hace casi dos años.
-¿¡Que ese bicho enorme sólo tiene dos años!?
-Y es mucho más longeva que los jaguares normales, al parecer.
Temari comenzó a beber de su vaso. De repente, se dieron cuenta de que la carne ya casi estaba lista, y le dieron la vuelta.
Sakura se aclaró la garganta.
-Y esa pelea de antes, ¿lo soléis hacer a menudo?
-Comenzamos no hace mucho. De momento vamos empatados con cinco victorias cada uno y tres empates.
-No está mal...
-Pero la próxima vez, seguro que gano yo.
-¡Que te lo has creído, Naruto! ¡A la siguiente te humillaré!
-¡Si, claro!
Sakura y Shikamaru suspiraron.
"No han cambiado nada..."
Tras la comida (la segunda para Naruto y Fuu), decidieron volver a sus casas y guardar todo su equipaje.
Cuando Fuu volvió a la suya, se tumbó encima de su cama.
-¡Qué bien estar en casa!

Prometo que el próximo capítulo será más largo, pero estoy ocupado ahora mismo.

El escarabajo de la Villa de la HojaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora