Capítulo 36

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Lauren POV

Ya no me eran extrañas las miradas que me daban en la empresa, algunos me miraban con desconfianza deduciendo que ahora se encontraba la ex dueña de esta empresa quién la llevo a la banca rota y muchos quedaron desempleados y en algunos aún existía su respeto hacia a mi.

– ¡Paola!– La secretaria de Camila era de la segunda parte.

– Señorita Jauregui. Buenos días.– Tome una parte de las carpetas para ayudarla hasta llegar a su escritorio.– Gracias.

– De nada y no me trates de usted, dime Lauren.

– Bien, Lauren.

– Camila te ha cargado mucho trabajo.– Ella asintió acomodando las carpetas en un cierto orden.

– Durante su ausencia se junto el papeleo, solo debo ordenarlo y después pasarlo a su oficina.

– ¿Y eso cuánto tiempo te llevará?– La chica miró su escritorio lleno con una mueca.– Te veo en la hora de la comida.

Negó frenéticamente y solo le sonreí mientras entraba a la oficina de Camila, la encontré de rodillas dandome la espalda mientras buscaba algo en el interior del mueble. Desvíe la mirada para no ver de más aunque era imposible con tremenda obra de arte enfrente.

– Hm.– Aclaré mi garganta asustandola pues se dió un golpe en la cabeza.– Lo siento.

– ¿Conoces algo como 'tocar la puerta'?– Dijo levantándose y llevando ambas manos al centro de su cabeza.– ¿Qué se te ofrece?

– ¡Oh si! Taylor quiere un balance de la empresa de los últimos años.

– ¿Para qué?– Pregunto confundida y me encogí de hombros.

– Supongo que quiere comparar números o que sé yo. Mucho dinero suyo está en juego aquí.

– Esta bien.– Camino de vuelta a su escritorio y saco un bloc de hojas.– Toma, preséntalo en archivo y te darán acceso a todo tipo de documentos. Si quieres puedes pedirle a Paola que realice el balance...–

– No, Pao ya tiene suficiente trabajo como para darle más.– Elevó una ceja.

– ¿Pao?

– Tu secretaria.– Tome el papel y caminé hasta la puerta pero la mire una última vez.– Por cierto, no le dejes trabajo en su hora de comida que estará ocupada.

Le guiñe un ojo a Paola al pasar delante de su escritorio y ví su sonrojo al instante. Baje un piso para ir a la oficina que le habían dado a mi hermana y entre sin tocar de lo cual me arrepentí al instante.

– Lo siento, lo siento.– Me di vuelta tapando mis ojos. Creo que debo empezar a tocar las puertas antes de entrar.

– Lauren, mamá mil veces nos dijo algo sobre llamar antes de entrar. Ya puedes darte vuelta.

Con desconfianza voltee aún con las manos en los ojos, separé un poco los dedos y ambas parecían muy incómodas.

– Lo siento mucho.– Kendall se veía totalmente avergonzada.– ¿Ustedes ...?

– Si.– Respondió Taylor, abrí y cerré la boca un par de veces sin decir nada.

– Wow.

– Lamento si no te lo habíamos dicho pero nos era sumamente extraño ya por la relación que mantuvieron años atrás y ...–

– No tienes nada que decir Tay. Estoy feliz por ustedes, no me lo esperaba simplemente.– Les brinde una sonrisa y parecieron relajarse.

– Gracias, Lauren.

Que Hubiera Sido.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora