17. Atrapados

264 29 1
                                    

Capítulo 17

17|Atrapados.

IVÁN

—¿Como que "Anulación"?—pregunté a la mujer en la otra línea.

Señor Belikov, usted llamó para anular la demanda. Llamó el día Miércoles 2 de Septiembre a las 11 de la mañana, corroboró sus datos y se le asignó una ficha de entrega de documentación, la cual vino a recoger... El Sábado 4 de Septiembre a las oficinas.

No, no, ¡no!

¡Joder! Yo no hice ninguna anulación, ni fui a recoger la documentación. ¿Para que chingados tienen tanta seguridad si cualquiera puede hacerse pasar por mi?

Después de maldecir todo y gritarle a la mujer, esta intentó tranquilizarme y entonces le conté lo que ocurría con mi padre y sobre la demanda. La mujer pareció comprender y prometió ayudarme a encontrar al bastardo que estaba detrás de todo.

Mierda.

Colgué el teléfono y de nuevo me sentía echo un nudo de frustración e intriga. De pronto todas las incógnitas inresueltas comenzaron a agobiarme de sobre manera.

Terminé con dolor de cabeza y bastante cansado de todo.
Mi móvil vibró, era un mensaje de Camila.

"Donde estás?"

Le escribí de vuelta y me tiré en la cama.

¿Cuando tendré una vida normal y tranquila?

La puerta se abrió, Diego entró en la habitación y al verme simplemente me ignoró y siguió en lo suyo. Extrañamente se sentó en el escritorio, abrió su laptop y se colocó los auriculares.

Eso es todo, necesito unos cigarrillos.

Tomé la cajetilla de entre los calzoncillos de Cisco, prendí un cigarrillo y abrí la ventana. Me senté en el borde y seguí dando caladas, una tras otra, mientras veía todo el bosque que nos rodeaba.
Era un alivio haber superado mi fobia a las alturas, me sentaba tan relajado a fumar con unos 10 metros de caída libre bajo mis pies.

Era bastante extraño que el pringado no se haya quejado en lo más mínimo y que ni siquiera haya saludado.

Estaba tan inmerso en mis pensamientos que el sonido de mi móvil me sorprendió y resbalé del borde de la ventana, el móvil siguió su caída hasta el suelo junto con mi cajetilla de cigarros y mi cigarro prendido. Había alcanzado a aferrarme al borde de la ventana, pero no creo que aguantara mucho colgado.

—¡Iván! — mierda, era la voz de Víctor. —¡NO! ¡No te sueltes! —exclamó muy preocupado desde abajo.

Sentí una mano sobre mis hombros, miré hacia arriba para encontrarme con Diego, el tomó mis brazos con fuerza y me ayudó a subir de vuelta a mi habitación.

No puedo describir el alivio que sentí al estar de pie en la habitación.

—Tu... Me salvaste—balbucee impresionado.

—No, yo quería ver si podía a un gruñón con el ego inflado...

—Gracias— corté sintiéndome incomodo.

—Como sea. De todos modos prefiero esto a que me pongan un peor compañero de habitación— dijo con aparente indiferencia.

[***]

—¿Por qué todos dicen que mi novio se intentó suicidar? — interceptó Camila, cuando me dirigía al comedor para la cena acompañado por la enfermera.

—Para nada, un pequeño accidente— con mis dedos acaricé su mentón y deposité un beso en su frente.

—Alejaditos, muchachitos— advirtió la enfermera, quité mis manos y las levanté donde Patricia pudiera verlas. Esta enfermera ya me había causado problemas antes.

Al llegar al comedor, el rúmor de que había intentado suicidarme parecía haberse expandido por todo el colegio, incluso en medio de la cena, cuando los chicos no podían verme más raro, llegó la hermana de Diego, quien no había hablado en toda la noche, y le preguntó que qué significaba "Sucidarse".

—Es cuando te matas solo—había dicho su pelirroja amiga.

Más tarde, hubo una pequeña reunión en mi habitación, todos nos reunimos, excepto el colado de Diego, que al vernos juntos en su habitación prefirió salir "A darle las buenas noches a su hermanita" ridículo.

Antes de que Camila saliera de mi habitación, detrás de Ainhara, me llamó y se acercó a mi.

—Descubrimos algo en la habitación de Gerardo— me susurró. La tomé por los hombros y la miré seriamente.

—Te dije que te alejaras de esto, Camila. — espeté enojado en un tono bajo.

—Ya, pero ¿No te intriga? Es decir, hay tantos alumnos en este colegio ¿Por qué a nosotros? Tal vez nos eligió...

—Para, nos eligió para ser lo próximos desaparecidos o algo. ¿Que encontraron exactamente?

—No tuvimos mucho tiempo, pero encontramos una cinta vieja y unos planos extraños debajo de una tabla floja en el baúl.

—¿Que venía en la cinta? —cuestioné.

—No lo sé, no tuve tiempo de tomar nada, Lucía se acercaba con el trapeador y tuvimos que salir corriendo.

—¿Por qué salieron corriendo? —Dimitri preguntó, al parecer había escuchado.

—Por nada, ahora vengo—respondí y salí de la habitación, inspeccionando el pasillo. Camila salió detrás y me detuvo.

—¿Irás por la cinta? — bufé, no quería que le pasara nada malo por involucrarse.

—Vete a tu habitación—ordené exaltado y en susurro.

—Iré contigo.—afirmó.

—De ninguna manera.

[***]

—¿La encontraste? —pregunté a Camila, quien urgaba en el baúl.

—Aquí está—alzó una mano con la cinta y los planos.

—Por aquí, estoy segura de haber escuchado voces— esta vez era la vos de Helena, se escuchaban sus pasos apurados y el tintineo de las llaves, la luz del pasillo iluminó los bordes de la puerta y se escuchó como introducían la llave.

Rápidamente empujé a Camila hasta el closet y nos encerré allí dentro sabiendo del pasadizo. Accioné la palanca y haciendo el mínimo ruido hice a Camila subir por las escaleras mientras yo cerraba el paso entre el pasadizo y el closet.

Escuché como Helena y el guardallaves inspeccionaban la habitación.

—Aquí no hay nadie—afirmó el guardallaves.

—Quizá sea hora de llamar al sacerdote— comentó helena.

Ambos salieron y cerraron con llave.

—¿Que es todo esto? — Camila veía a su al rededor, estaba oscuro. —¿Como sabes que hay esto? Oh por dios. Ya estabas metido en este asunto ¿Que más sabes?

—Shhh—la callé quizá aún no se han ido. Pude imaginarme el rostro que pone cuando se enoja, haciendo morritos y frunciendo el ceño.

Nos quedamos callados unos minutos hasta asegurarnos de que no había nadie, entonces bajé las escaleras y me encontré con la pequeña puerta que separa a él pasadizo del Closet...

Oh, mierda.

N/a:

Aquí tienen un nuevo capítulo.
Recuerden votar y comentar, me inspira a seguir escribiendo.

Las amo, lectoras💙

Serendipia I [El Secreto De Julia] Donde viven las historias. Descúbrelo ahora