IVÁN
Allí, frente a la puerta estaba postrado Jonathan. Tenía mucho que ni siquiera se le veía en clase.
—Sé que investigan sobre... Dimitri —al decir su nombre, el labio inferior le tembló y su voz sonó más ronca.
—No —corté.
Jonathan apretó los puños y se lanzó sobre mi.
Camila y Ainhara soltaron un leve gemido, Cisco maldijo por lo bajo.
Ahora Jonathan me tenía tomado, me estampó contra la pared y fuera de si, mirándome con los ojos vidriosos apretó sus puños contra mis hombros.—No son los únicos que sufren su ausencia —la voz se le quebró y fue soltando su agarre —¡Era mi novio, por dios! ¡Quiero saber quien le hizo esto! —excalmó estampando sus nudillos contra la pared. Se veía bastante doloroso, pero el no parecía inmutarse del desgarre en sus nudillos. Cisco lo jaló de la camisa.
—Calmate, Jonathan —pidió Camila interponiendose.
—Estamos juntos en esto —declaró una voz débil desde el umbral. Todos nos giramos y al verla allí de pie, el corazón me dio un vuelco. Julia se veía recuperada, aún tenía la piel pálida y los ojos le brillaban.
—Okay, que vengan los que quieran bajo su propia responsabilidad. Mientras más estemos aquí, más probable es que maten a la niña —declaró Ainhara.
Intenté acercarme a Julia, acerqué mi mano a la suya, sin saber porqué. Pero ella la alejó y me miró con odio.
—No malinterpretes las cosas. Tengo otras razones para venir —espetó adelantándose.
No fue muy difícil llegar al comedor, se servía la cena y no había rastro de Diego o del director. También faltaban algunos maestros.
¡PEDRO! Pedro no estaba tampoco.
Algo me daba muy mala espina y supongo estaba haciendo una mueca. Pues Camila me pidió que disimulara mejor.
—Y bien ¿como entraremos en las cocinas sin que nos noten? —cuestioné mirando a Cisco.
Cisco comenzó a mirar hacia todos lados y se dirigió a las estufas que mantenían caliente la comida del buffete, llevaba en su mano un vaso de leche fría, comenzó a servirse la cena y cuando estaba a punto de reclamarle que no era momento de comer, derramó el vaso sobre la estufa caliente y salió una nube de humo que pronto accionó las alarmas de incendios y abrió los rociadores de agua causando un alboroto total, sumando a las sirenas y estudiantes huyendo cubriendo sus cabezas.
Escurriendonos entre la multitud logramos colarnos a la cocina y antes de que alguien lo notara, bajamos al almacén y cerramos la puerta tras nosotros.
—Y bien... ¿Donde está la entrada? —pregunté algo impaciente, pues volteaba a todos lados y no había ni un indicio. Cisco iba golpeando la paredes para saber cuel estaba hueca.
—Creo que la niña sabe —dijo de pronto Julia, todos nos giramos a verla. Ella estaba en una especie de trance mirando a una esquina del almacén lleno hasta el tope de costales de harina. Un escalofrío recorrió mi piel, Cisco y Jonathan comenzaron a remover los costales, luego se unió Ainhara y al final yo empujé el muro de pesados bloques, abriendonos paso a una especie de túnel oscuro y con un penetrante olor a humedad.
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Serendipia I [El Secreto De Julia]
Mystery / ThrillerIván Belikov y Julia Medina han vivido en la misma calle por un buen tiempo y por eso Iván sabe que Julia está chiflada. Este año está a punto de cambiar todo lo que creen conocer el uno del otro, su vida ordinaria pasará a la historia y sólo queda...