Este libro compila algunos momentos Hiccstrid que me hubieran gustado enormemente ver en RTTE, porque aunque amo la serie admito que dejo muchos vacíos emocionales hiccstrid en mí.
Cómo verán más adelante los capítulos llevan un orden cronológico...
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... capitulo no mames que nervias...
POV NARRADOR
-¿Por qué hacemos esto?- se quejó Patapez en la arena
-Por que Hipo está loco- dijo con los ojos en blanco Patán
-No...- les respondió concentrado el chico mientras les entregaba vendas de tela obscura a cada uno de ellos
-Cuando perdí la vista fui capaz de desarrollar otros sentidos... así que creo que ponerse en esa situación y lograr sobrevivir es un entrenamiento muy productivo- explicaba la chica
-Corrijo... la rubia es la que está loca- murmuró Patán mientras el hacha de Astrid se enterraba cerca de sus pies.
-Yo ya lo intenté... y no fue tan malo, solo caí por un precipicio, nada fuera de lo común- decía despreocupado Brutacio
-La misión es simple, iremos por parejas, aprenderán a confiar en su compañero y en sus dragones, ellos sabrán guiarlos como Tormenta lo hacía conmigo, confíen en que ellos los mantendrán a salvo- explicaba la rubia –Sobrevivan un día en estado ciego en el bosque y habrán concluido con éxito-
-Solo eso, ¿taparnos los ojos un día y salir vivos del bosque?... es bastante fácil- dijo arrogante Patán mientras Astrid levantaba una ceja
-Bien, por petición de Patán... una noche también, acamparan y enfrentarán la noche también- todos volteaban a ver con enojo a Patán quien solo abría los ojos como platos y Astrid lo miraba retadora.
-Bien chicos, es un entrenamiento, solo tengan cuidado no vuelen y si están en una situación de peligro, no duden en quitárselos- les ordenó el líder mientras el mismo tomaba su propia venda
-Vamos cara de Pez- le dijo mal humorado Patán conociendo ya a su pareja designada como siempre.
Los gemelos por su parte ya habían comenzado a planear como molestar al otro y en las mil formas en las que podrían aprovechar, salían corriendo a la entrada del bosque a comenzar la actividad.
-ejem- fingió Hipo aclararse la garganta mientras le ofrecía una venda a Astrid
-¿Qué?- le dijo sorprendida –ah no amigo yo ya estuve ciega- le decía alejándose de la venda –y no planeo repetir la experiencia-
-Vamos Hofferson no me vas a dejar hacerlo solo- se quejó Hipo mientras la perseguía con la venda estirada
-Oye me puedes usar de ventaja, tendrás dos dragones experimentados en el arte de guiar a alguien que no ve y a una rubia hermosa que ve a la perfección- le decía caminando hacia atrás evitando a toda costa esa venda
-Eso sería trampa... y mi novia no es una tramposa- Astrid puso los ojos en blanco, justo en el orgullo, así que se quedó quieta mirando con odio al chico que victorioso se acercaba a vendarle los ojos, pasó sus manos detrás de su cabeza y con delicadeza ató el nudo, cuando se aseguró que estuviera bien puesta no pudo evitar aprovechar la posición de sus manos y guiarla a sus labios para detenerse a milímetros de ellos –esto me trae recuerdos-