OS 40. Cuarto Menguante

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 capitulo no mames que nervias

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... capitulo no mames que nervias...

POV NARRADOR

-¿Por qué hacemos esto?- se quejó Patapez en la arena

-Por que Hipo está loco- dijo con los ojos en blanco Patán

-No...- les respondió concentrado el chico mientras les entregaba vendas de tela obscura a cada uno de ellos

-Cuando perdí la vista fui capaz de desarrollar otros sentidos... así que creo que ponerse en esa situación y lograr sobrevivir es un entrenamiento muy productivo- explicaba la chica

-Corrijo... la rubia es la que está loca- murmuró Patán mientras el hacha de Astrid se enterraba cerca de sus pies.

-Yo ya lo intenté... y no fue tan malo, solo caí por un precipicio, nada fuera de lo común- decía despreocupado Brutacio

-La misión es simple, iremos por parejas, aprenderán a confiar en su compañero y en sus dragones, ellos sabrán guiarlos como Tormenta lo hacía conmigo, confíen en que ellos los mantendrán a salvo- explicaba la rubia –Sobrevivan un día en estado ciego en el bosque y habrán concluido con éxito-

-Solo eso, ¿taparnos los ojos un día y salir vivos del bosque?... es bastante fácil- dijo arrogante Patán mientras Astrid levantaba una ceja

-Bien, por petición de Patán... una noche también, acamparan y enfrentarán la noche también- todos volteaban a ver con enojo a Patán quien solo abría los ojos como platos y Astrid lo miraba retadora.

-Bien chicos, es un entrenamiento, solo tengan cuidado no vuelen y si están en una situación de peligro, no duden en quitárselos- les ordenó el líder mientras el mismo tomaba su propia venda

-Vamos cara de Pez- le dijo mal humorado Patán conociendo ya a su pareja designada como siempre.

Los gemelos por su parte ya habían comenzado a planear como molestar al otro y en las mil formas en las que podrían aprovechar, salían corriendo a la entrada del bosque a comenzar la actividad.

-ejem- fingió Hipo aclararse la garganta mientras le ofrecía una venda a Astrid

-¿Qué?- le dijo sorprendida –ah no amigo yo ya estuve ciega- le decía alejándose de la venda –y no planeo repetir la experiencia-

-Vamos Hofferson no me vas a dejar hacerlo solo- se quejó Hipo mientras la perseguía con la venda estirada

-Oye me puedes usar de ventaja, tendrás dos dragones experimentados en el arte de guiar a alguien que no ve y a una rubia hermosa que ve a la perfección- le decía caminando hacia atrás evitando a toda costa esa venda

-Eso sería trampa... y mi novia no es una tramposa- Astrid puso los ojos en blanco, justo en el orgullo, así que se quedó quieta mirando con odio al chico que victorioso se acercaba a vendarle los ojos, pasó sus manos detrás de su cabeza y con delicadeza ató el nudo, cuando se aseguró que estuviera bien puesta no pudo evitar aprovechar la posición de sus manos y guiarla a sus labios para detenerse a milímetros de ellos –esto me trae recuerdos-

Hiccstrid: One ShotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora