OS 154. AULD LANG SYNE (Part IV)

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POV NARRADOR

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POV NARRADOR

...flashback...

En la última noche del viaje de regreso a Berk, bajo una espesa nevada, todos se refugiaron en el interior del barco.

-No puedo creerlo- se quejó Estoico con las manos en la cabeza

-Primera y única vez que apuesto por ti- se quejó Bjorg

-¿Eso debería ofenderme o elogiarme?- preguntó arrogante el castaño moviendo la última ficha, venciendo a su padre en mazas y garras de nuevo

-Viniendo de Bjorg, tómalo como halago- se burló Katla envuelta en el brazo de su esposo que la miró con reclamo, Astrid solo se tragó una sonrisa antes de volver a su gloriosa misión de terminar aquella deliciosa pieza de pastel cortesía de su mamá.

Hipo estiró el cuello y sus brazos y se levantó ante su frustrado y en secreto orgulloso contrincante.

-Yo siempre le dije a Valka que la adopción era la elección más viable-

-Vamos papá, hago algo bien por una vez en la vida y te arrepientes de no haberme dado en adopción- se queja el chico sentándose al lado de la ojiazul robando en el acto un trozo de pastel que la chica estaba dispuesta a comer.

-Yo creo que aún podemos deshacernos de él, jefe- respondió en protesta por el hurto la ojiazul

-Ah por favor, que me adopte Katla, puedo vivir a base de pasteles-

-Hace mucho tiempo que te auto adoptaste querido- le recordó Katla, Hipo golpeó la punta de su nariz dándole el punto a la vikinga

-Confirmamos- respondieron de una muy fingida molestia Bjorg y Astrid.

-No acepto devoluciones-

Los cinco no pudieron evitar reír, tenían tan pocos momentos como esos, en donde no se tenían más que a ellos, una buena cena, un par de juegos, una sutil y poco dirigida conversación, un dragón durmiendo y el calor de su propia y secreta familia.

Cuando la noche llegó a su punto máximo, Astrid miraba sobre el barandal de la embarcación hacia el frente, en donde Berk comenzaba a divisarse y suspiró a sabiendas, que aquel extraño viaje familiar estaba a punto de terminarse.

-¿Nadie le ha dicho que debe cubrirse cuando está nevando?- la distrajo su voz favorita al momento en que sintió una capa cubrirla

-Gracias- dijo acurrucándose en aquella capa con olor a ámbar y maderas

-Llegaremos al amanecer- le informó el chico con algo de nostalgia en su voz, Astrid sonrió de lado dando paso a un cómodo silencio –As...- se detuvo a él mismo consternado por las palabras que quería decir, y que al final, prefirió callar –eres mejor compañera de viaje que Gallina- bromeó en cambio, Astrid dejó escapar una sonrisa divertida contagiando al tímido chico.

Hiccstrid: One ShotsHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora