Este libro compila algunos momentos Hiccstrid que me hubieran gustado enormemente ver en RTTE, porque aunque amo la serie admito que dejo muchos vacíos emocionales hiccstrid en mí.
Cómo verán más adelante los capítulos llevan un orden cronológico...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
POV NARRADOR
...flashback...
En la última noche del viaje de regreso a Berk, bajo una espesa nevada, todos se refugiaron en el interior del barco.
-No puedo creerlo- se quejó Estoico con las manos en la cabeza
-Primera y única vez que apuesto por ti- se quejó Bjorg
-¿Eso debería ofenderme o elogiarme?- preguntó arrogante el castaño moviendo la última ficha, venciendo a su padre en mazas y garras de nuevo
-Viniendo de Bjorg, tómalo como halago- se burló Katla envuelta en el brazo de su esposo que la miró con reclamo, Astrid solo se tragó una sonrisa antes de volver a su gloriosa misión de terminar aquella deliciosa pieza de pastel cortesía de su mamá.
Hipo estiró el cuello y sus brazos y se levantó ante su frustrado y en secreto orgulloso contrincante.
-Yo siempre le dije a Valka que la adopción era la elección más viable-
-Vamos papá, hago algo bien por una vez en la vida y te arrepientes de no haberme dado en adopción- se queja el chico sentándose al lado de la ojiazul robando en el acto un trozo de pastel que la chica estaba dispuesta a comer.
-Yo creo que aún podemos deshacernos de él, jefe- respondió en protesta por el hurto la ojiazul
-Ah por favor, que me adopte Katla, puedo vivir a base de pasteles-
-Hace mucho tiempo que te auto adoptaste querido- le recordó Katla, Hipo golpeó la punta de su nariz dándole el punto a la vikinga
-Confirmamos- respondieron de una muy fingida molestia Bjorg y Astrid.
-No acepto devoluciones-
Los cinco no pudieron evitar reír, tenían tan pocos momentos como esos, en donde no se tenían más que a ellos, una buena cena, un par de juegos, una sutil y poco dirigida conversación, un dragón durmiendo y el calor de su propia y secreta familia.
Cuando la noche llegó a su punto máximo, Astrid miraba sobre el barandal de la embarcación hacia el frente, en donde Berk comenzaba a divisarse y suspiró a sabiendas, que aquel extraño viaje familiar estaba a punto de terminarse.
-¿Nadie le ha dicho que debe cubrirse cuando está nevando?- la distrajo su voz favorita al momento en que sintió una capa cubrirla
-Gracias- dijo acurrucándose en aquella capa con olor a ámbar y maderas
-Llegaremos al amanecer- le informó el chico con algo de nostalgia en su voz, Astrid sonrió de lado dando paso a un cómodo silencio –As...- se detuvo a él mismo consternado por las palabras que quería decir, y que al final, prefirió callar –eres mejor compañera de viaje que Gallina- bromeó en cambio, Astrid dejó escapar una sonrisa divertida contagiando al tímido chico.