Este libro compila algunos momentos Hiccstrid que me hubieran gustado enormemente ver en RTTE, porque aunque amo la serie admito que dejo muchos vacíos emocionales hiccstrid en mí.
Cómo verán más adelante los capítulos llevan un orden cronológico...
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Notita: Please, denle un buen de amor a estos capítulos y coméntenlos un montón, llevo todo el día escribiendo, amé como una loca este shot y necesito amor.
Gracias por su cooperación.
Los amo.
POV NARRADOR
La mañana había comenzado hacía casi nada, apenas el sol comenzaba a colarse arrogante por los grandes ventanales, sus rayos entonces decidieron invadir el rostro del castaño despertándolo, un gesto de reproche se escapó de él por tal atrevimiento pero resignado y sin abrir los ojos, casi como un instinto natural, estiró su brazo para tratar de capturar a su compañera de cuarto.
-Hora de levantarnos pequeña... tenemos entrenamiento matu...- se giró confundido y no pudo evitar abrir un ojo -Tú no eres mi novia- se burló el chico encontrándose con Smidvarg dormido en el otro lado de la cama.
Negó riendo y se dispuso a levantarse cerró la ventana por la que un par de terrores nocturnos se colaban también y dejó dormir en la comodidad de la cama al albino del grupo.
Tomó una rápida ducha y tranquilo bajó a la planta baja, por supuesto, Chimuelo hacía mucho se había ido a jugar con Tormenta y Colmillo tratando de molestar a Eructo y Guacara que aún se negaban a dormir.
-Por la mañana- saludó el castaño entrando a la arena, los gemelos por supuesto aún estaban dormidos en una de las bancas y Patán peleaba una guerra impresionante con Gallina por un par de nubes de maíz -Me falta una rubia- resaltó el castaño al notar la ausencia de la ojiazul
- Au contraire mona mi... te faltan dos rubias- le contradijo Brutacio despertando
-Yo estoy aquí- se quejó Tilda
-Hablaba de Patapez-
-Patas comprometidas de Pez se fue ayer a la isla de los Berserkers- les recordó a los gemelos el pelinegro –ahora que su boda se acerca se la pasa con Heather allá-
-Oh, el poder del amor, rompe distancias tiempo y quehaceres...- intervino encantado Brutacio
-Y hablando de quehaceres... una pierna- llamó la atención del castaño que ya llamaba a los dragones para que prestaran atención -¿Qué vamos a hacer hoy?-
Hipo en cuanto llegaron los dragones, no había dejado de pensar, estaba la dragona, pero no estaba su jinete.
-Ustedes comenzar con vuelo en picada esquivando flechas... yo, después los veo- les pidió llamando a Chimuelo y Tormenta saliendo de la arena.
-Esperen... no está Astrid aquí, no está Hipo aquí ni Patapez-
-No hay nadie que nos obligue a ser responsables-
-Me largo- completó despreocupado Patán
-¿Día libre hermano?
-Día libre hermana- dijeron encantados los chicos -¿Qué hacemos hoy?-