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—¿Recuérdame por qué seguimos haciendo esto? — Preguntó para llamar su atención y que no viera hacia donde lanzó el fragmento con rastros de sangre.
—Porque es nuestro deber con la luz y los titanes... Querido— Respondió en voz fuerte una mujer que llegaba volando montada en un león blanco alado, y que había atrapado en el aire un gran colmillo cubierto de sangre que cayó directo hacia ella.
Al notar el gran agujero en su espalda, entendió de dónde había salido y cómo llegó a sus manos.
La guerrera de cabello blanco se bajó con prisa antes de que el león tocara tierra, y no tardó en curar en un parpadeo la herida sangrante de la espalda de su amado.
—¿Estás bien?— Preguntó examinándolo, y ni siquiera hizo falta que le dijeran que se había lastimado también adelante.
Ella era muy buena para analizar los detalles, y con solo notar la preocupación de En'thalo mirando el agujero en la armadura de Tharluin, el nerviosismo de este por ocultar la herida en su espalda para no preocuparlo, y conociendo lo confiado que es, pudo deducir que había tenido una herida bastante grave que aunque sanara, le seguía doliendo muy fuerte.
—¿Todos me preguntarán lo mismo? Yo también me preocupé por ustedes.
—Pero tú eres el único al que lograron derribar— Respondió tranquila logrando avergonzarlo.
Su mirada demostraba su gran preocupación por él, una mirada tan pura e inocente que casi parecía resplandecer con luz propia.
—No te preocupes por mí, prevalecí frente a ellos antes y lo seguiré haciendo.
—Si no me preocupara por ti ya estarías muerto— Respondió igual de seria que antes, y demostró que su preocupación no era infundada al devolverle el enorme colmillo a él y En'thalo, justo antes de golpearlo en el lugar donde antes estuvo la herida del abdomen.
A pesar que había sanado, el dolor era bastante fuerte; no podía ocultar que salió herido y menos frente a alguien tan lista como ella, a quien no se le pasaba nada.
—Lo hiciste a propósito— Replicó intentando contener el dolor para fingir que no sentía nada.
—Ah... Claro que sí— Dijo dando un largo suspiro rendida.
¿Se encuentra bien, maestro?— Preguntó a En'thalo.
—No hace falta que me llames así, Ludeia. Me alegra que estés bien— Me encuentro bien, no pudieron detenerme. La luz los alcanzó.
—Lamento no haber podido ir con usted, me rodearon muchos, eran... demasiados.
—Lo sé...— Respondió En'thalo empezando a recordar la noche anterior, cuando aún después de dos días de batalla, tuvo que enfrentar alrededor de cinco mil demonios más por su cuenta.
¿Has visto a Alleria?
—No se preocupe, está bien, ella se encuentra sanando a nuestros amigos y a los despertados. La forma en que terminan luego de ser purificados de su oscuridad los deja... acabados— Contaba tranquilamente ya que era algo muy común para ellos.
—Quisiera pensar que se pondrá más fácil, pero... parece que solo empeorara y se volvieran cada vez más fuertes— Dijo Tharluin con una expresión seria.
—¡Lo... Lo sé!— Exclamó ella con asombro— ¿También lo notaste?— Preguntó volteando la vista hacia En'thalo para buscar su opinión.
—La oscuridad se fortalece, eso está claro— Afirmó algo perturbado, se veía en su rostro, el cual con cada enfrentamiento, parecía más serio y tenso.
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ETERNAL
FantasyMucho tiempo atrás, la lucha por defender la tierra contra la oscuridad estuvo en manos de dioses y muchas razas poderosas que la habitaban además del hombre. Millones de años después, esa misma oscuridad que amenazó con destruir todo ha vuelto, y u...
