...
La fuerza era tanta que parecía no dejarlo avanzar, pero ni siquiera las cuatro torretas le impidieron moverse diez metros al frente, y una vez más plantó un escudo en el suelo para crear una pared de luz.
De inmediato Arani corrió a su lado al igual que los demás que los siguieron, debía ayudarlo con su poder para que la pared resista, pero no pudo evitar que Barlo retrocediera la mitad de lo que había avanzado.
—¡Pudimos avanzar apenas un poco! Las defensas son imponentes— Exclamó Arani resistiendo los ataques junto a Barlo.
—Cada segundo que tardamos aquí hay más demonios afuera. Debemos hacer algo pronto— Exclamó Aurian con aquella serenidad que caracteriza a los elfos durante las batallas.
—Tengo una idea... Pero... es una locura— Dijo Jane con algo de duda.
—Ya lograste captar mi atención— Afirmó Kein.
Después de contarles lo que tramaba, los demás se pusieron en posición esperando su señal, con una muy extraña sonrisa de emoción en sus miradas.
Las torretas no podían ser engañadas al ser tecnología, pero podían ser dirigidas por aquellos que tomaran control manual, así que Jane decidió cegar a los insurgentes primero para que no interfiran.
—¡Ahora!— Exclamó cubriéndolos a todos con barreras de luz y haciendo un destello que cegó a sus enemigos.
Tanto Aurian como Belial, al ser los más veloces entre todos, corrieron en diagonal desde el centro hacia los lados para atraer el fuego de algunos ataques, y los garios lo pudieron sentir, ya no era tanta la fuerza que los empujaba.
Kein y Lian también salieron de la pared de luz, pero corrieron en línea recta tratando de llegar tan lejos como pudieran, evadiendo o bloqueando los increíblemente rápidos ataques para no perder sus barreras, y a la vez atrayendo el fuego de las otras torretas hacia ellos.
Al dejar de recibir más impactos, Arani y Barlo pudieron volver a arremeter hacia adelante y esta vez con mucha más fuerza, logrando avanzar hasta casi llegar a las torretas donde volvieron a plantar una pared de luz.
—¡Eso fue divertido!— Exclamó Aurian con una amplia sonrisa, llegando junto a los demás para volver a cubrirse tras los garios.
—Que locura, fuiste muy lista— Afirmó Belial igual de emocionado.
—Un poco más y llegaremos— Exclamó Jane bastante más animada al ver que su plan dio resultado.
Al volver a abrir sus ojos después de que pasó la ceguera por el destello de luz, los insurgentes no podían creer lo que veían, ahora sus enemigos estaban a solo unos pocos metros, y sus vidas cada vez más cerca a su fin.
—¡¿Qué demonios pasó?!— Exclamó uno de ellos con el terror apoderándose de él.
—Se están acercando. ¿Qué hacemos?— Se oyó gritar a otro.
—¡Resistan! Las torretas los van a parar— Ordenó cada vez más lleno de duda y temor. Su temblorosa voz lo delataba.
—¡Ahora!— Exclamó Jane repitiendo lo de antes, sin que sus enemigos tuvieran oportunidad de cubrirse o pensar.
—¡Maldita sanadora!— Gritó al verse obligado a cubrir sus ojos una vez más.
Finalmente los garios pudieron avanzar hasta estar frente a las torretas, y prácticamente resistían los golpes a solo un metro de ellas.
—¡Retírense!— Ordenó el mismo de antes intentando correr aún cegado al igual que sus aliados, pero apenas se podían mover e incluso se chocaban entre ellos.
ESTÁS LEYENDO
ETERNAL
FantasyMucho tiempo atrás, la lucha por defender la tierra contra la oscuridad estuvo en manos de dioses y muchas razas poderosas que la habitaban además del hombre. Millones de años después, esa misma oscuridad que amenazó con destruir todo ha vuelto, y u...
