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El consejo te pide que vuelvas de emergencia, hay que...— Volvió a toser con fuerza— Debemos irnos pronto, necesitamos encontrar a los Guardaluz, yo puedo...
Su desesperación y miedo eran evidentes; hablaba tan rápido como sus pocas energías le permitían hacerlo, y aún con sus graves heridas quería levantarse.
—Calma Laia, primero sana, no puedes ir a ninguna parte en ese estado.
Astrid empezó a analizar sus heridas y entendió de inmediato lo que había pasado.
Sombras...— Soltó con preocupación— Están aquí— Dijo en un susurro apenas audible.
—Sí, fueron demonios, han aparecido.
—Silencio, debes sanar, yo me encargaré desde aquí.
—Astrid, mi deber es protegerte— Replicó agitada intentando sin éxito ponerse en pie.
Tengo que asegurarme de que llegues a salvo a la avanzada.
Desesperada, Laia intentaba evitar que Astrid se alejara sujetándola de la mano, pues sabía que intentaría irse sin ella para no ponerla en peligro.
Astrid, aún quedan demasiados de ellos no tan lejos de aquí por ese camino, déjame acompañarte, puedes curarme y...
—Yo estaré bien, quédate tranquila, tomaré otra ruta— Interrumpió sin demora.
Y no, aunque te cures ya has hecho demasiado y estás muy agotada— Dijo acercándose más a su lado al terminar de sanar una de las heridas que se notaba en su abdomen.
Laia, lo que viste... Lo que te pasó a ti y a tu legión... A tus amigos... No es algo que se supere así, no con venganza y sed de sangre. No tomarás decisiones correctas así— Dijo con una clara mirada de preocupación, una que Laia compartía.
He sanado tus heridas más graves, las internas y las de sombra, ya no estás en peligro mortal; las demás te las puedes curar tú misma lentamente, así que quiero que permanezcas aquí, a salvo... con ellos— Soltó señalando a Khara y Ren.
—¿Qué?— Respondieron los tres al unísono haciendo evidente su sorpresa.
—Astrid, son... ¿Acaso son humanos?— Susurró intentando que los demás no escucharan.
¿Vas a confiar en ellos?— Preguntó mirándolos con enojo.
—Intenta reponer energías tranquilamente por favor— Dijo cambiando de tema— Traeré ayuda pronto, te lo prometo.
—Astrid...— Repitió intentando llamar su atención— ¿Confías en ellos?— Preguntó una vez más señalándolos sin importarle que la vieran.
—No somos malas personas— Replicó Khara sintiéndose ofendida.
—Ambos son capaces de arriesgar su vida por la de otros, lo hicieron dos veces, y se ayudan mutuamente siempre. Sé que estarán a salvo juntos— Sonrió intentando calmarla.
Astrid se puso de pie y acercándose hacia ellos decidió pedirles ayuda.
—¿Podrían llevarla con ustedes por favor? Está muy herida, casi no puede caminar, mucho menos volar.
¿Podrían cuidarla por un rato?— Preguntó en tono suplicante con una clara expresión de preocupación en sus ojos, por lo que Ren ni siquiera pensó en negarse.
—Por supuesto, es lo menos que puedo hacer— Afirmó sin demora o duda.
La llevaremos con nosotros a un lugar seguro, junto con los demás, y la cuidaremos— Respondió con seguridad haciendo que Astrid sonriera claramente feliz.
Laia por su parte, parecía estar sonriendo, pero porque en serio le hizo gracia aquella afirmación. Unos humanos protegiéndola a ella, era algo bastante cómico en su mente.
—Sabía que podría contar contigo... Con ustedes— Aclaró viendo a Khara, quien se veía algo dudosa, pero tampoco quería decepcionar a Astrid a pesar de que apenas la había conocido.
Les estoy muy agradecida, regresaré pronto y los buscaré, lo prometo.
Ahora pónganse a salvo y protéjanse entre ustedes— Dijo iluminando sus ojos una vez más, y haciendo aparecer sus magníficas y siempre asombrosas alas de aproximadamente tres metros cada una.
—Astrid, espera— Exclamó Laia llamando su atención.
Primero, yo puedo cuidarme sola, no necesito que estos niños me protejan de nada, ya ni siquiera me estoy desangrando— Replicó inconforme con aquella decisión.
Y lo otro... Astrid, algo no está bien sobre esto— Dijo ella con el temor reflejado en su mirada— Sabían dónde estaríamos— Afirmó con clara preocupación, algo que Astrid entendió de inmediato.
Mantén los ojos abiertos— Afirmó una última vez para no decir más.
—Lo haré— Respondió— Recupérate despacio.
—Astrid...— Interrumpió Ren frenándola antes de que saliera volando— ¿Te veré otra vez?— Soltó algo nervioso por haberlo dicho directamente y sin temor de que lo escucharan.
Las tres se sintieron asombradas, esa era una pregunta algo distinta y con algo más que solo preocupación, era sospechoso.
—Así será— Respondió extendiendo sus alas para partir de un salto. Asombrando aún más a las otras dos presentes en el lugar.
—Eso espero— Susurró esperanzado apenas audible para sí mismo.
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ETERNAL
FantasyMucho tiempo atrás, la lucha por defender la tierra contra la oscuridad estuvo en manos de dioses y muchas razas poderosas que la habitaban además del hombre. Millones de años después, esa misma oscuridad que amenazó con destruir todo ha vuelto, y u...
