Uno hubiera pensado que eso seria todo, que ya podríamos despertar pero no. Aun estábamos en mi mente.
—¿Qué es lo que sucede? ¿Qué no se supone que ya debo de despertar?— pregunté girándome a ver a mis hermanos.
—Se supone que sí.— contestó Castiel mirando sobre mi hombro.
Miré a Castiel viendo como él posaba sus ojos en algo detrás mío y a juzgar por los escalofríos que recorrieron mi cuerpo pude hacerme una idea de quien era.
—¿Tienes mas recuerdos malos, Claire?— preguntó Sam también mirando a eso que Castiel miraba.
—No. Esto no es un recuerdo— suspire con pesar —Azrael.
Me giré sobre mis pies para confrontar a una figura sentada en medio del lugar sobre una silla y reposando su cabeza en el respaldo de esta. El espacio a nuestro alrededor parecía ser una sala de interrogación con un solo foco colgando del techo, y el resto en la penumbra que provocaba un ambiente tenso. Una sonrisa alegre, o mas bien fascinada se posaba sobre sus labios mientras nos miraba con intensidad.
—Veo que ni si quiera tengo que hablar para que sepas que soy yo, cariño. Estoy orgulloso.— su voz era diferente, era mas sarcástica, mas infantil.
—¿Quién es él?— pregunté notando que la imagen que yo tenía de él no era precisamente con la que ahora se había presentado.
—Oh, ¿te refieres a este pedazo de carne? Es lindo, no lo crees. Sus ojos azules y cabello negro son bastante hipnotizantes.
—Es tu vasija— dijo Castiel.
—Sí. Por el momento. No me gustó vagar por la capa de ozono esta... muy delgada.— él se estremeció —Refugiarme en la cabeza de mi vasija perfecta no era la mejor opción ya que eso gastaba mucho mis energías.
—¿Refugiarte? Te pegaste a mi como un parasito.
—Verán, llevo ya tres días en este cuerpo y ya me aburrí. En este juego de gato y ratón –donde por cierto ustedes son el ratón–, quiero ser el ratón por lo menos cinco minutos. Ustedes ya se han tardado mucho en encontrarme.
>>Como sea. Abbadon iba a conseguirme mi vasija— sus ojos se posaron directo en mí —pero no pudo. Veras, Claire, eres no solo especial pero singular también. Ella no pudo poseerte. Así que lanzó un hechizo de inmovilidad para yo poder mandar un mensaje.
>>Hace tiempo mande a mis demonios a encontrarme vasijas ya que tú no ibas a decirme que sí, tampoco podia quedarme –como bien dijiste –como parasito en tu mente. Tardaron mucho hasta que encontraron a este.
—Tu monólogo suena bien, pero dinos algo que sí nos interese— dijo Dean medio interrumpiendo a Azrael.
—¡Oh, claro! Mis divagues y yo— se carcajeo como si esto no fuera una reunion bastante tensa —Necesito que me encuentren. Les dare todo lo que necesiten para eso, tengo muchas cosas que decirles.
—Y ¿por qué no las dices ahora?— la voz de Sam hizo eco en el lugar.
—¡Ay, no seas tonto, Sammy!
—Sam— corrigió sin muchos ánimos.
—... esas cosas no se las puedo decir aquí.— continuo sin prestarme mucha atención a Sam —Esas cosas las debo de decir en persona. Pero en cuanto antes, porque esta vasija no durara para siempre. Tengo una propuesta que hacerles y ustedes deben de aceptar.— su mirada apenas se apartaba de mi, y cuando dijo lo último supe a que se refería.
—¡Jamás!— ladré sintiendo mi enojo subir hasta mi coronilla. Él se creía con la autoridad de controlar mi vida y las decisiones en ella. Él no tenia la mas minina idea.
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Wayward Winchester.
Fiksi Penggemar[Sinopsis] Claire Winchester, una mujer que tiene una vida organizada y vive en su propio mundo. Su madre murió cuando era pequeña y fue criada por su padre, un Ex Marine que creó inesperadas expectativas en Claire para cumplir. Ahora ella d...
