Sam parecía ser un tipo preocupado, y tenso, alguien que tal vez pasaba demasiadas veces pensando en el mismo tema una y otra vez tratando de encontrar arreglo a algo que probablemente no lo tenía pero no podía dejar en paz. Lo observe mientras él miraba con insistencia la computadora buscando algo sin yo saber que exactamente.
—¿Sigues buscando un caso, o solo estas perdiendo el tiempo?— dije en voz alta provocando que un eco invadiera el lugar.
Levantó la mirada un segundo por sobre la laptop, frunció el ceño y luego regresó la mirada a la pantalla.
—Sigo buscando.
—Yo necesito saber, Sam— dije con algo de fastidio en la voz —A que me enfrento y como debo defenderme. No puedo estar a ciegas en este mundo lleno de fenómenos— me crucé de brazos y me dejé caer en el sillón de nuevo.
—Bien. Admito de nuevo que tienes razón, y yo... quiero posponer esto de integrarte a mi mundo. Para ser honesto, esto no es fácil ni sencillo, nadie escoge esta vida, Claire...
—La vida te escoge a ti— interrumpí sin mirarlo, viendo al suelo recordando la última vez que había escuchado esa misma frase de los labios de papá.
Levanté la mirada para saber que pensaba o que otra cosa iba a decir pero solo me encontré con su expresión sorprendida estampada en el rostro.
—Sabes pelear— dijo casi en un hilo de voz, aunque no era una pregunta sonó muy parecido a una. —Sabes sostener un arma. ¿Qué es lo que hacías en tu mundo?
—Bueno,— me levanté del sillón y comenzó a caminar en su dirección —era guardabosques. ¿Por qué?
—Tu forma de moverte, la forma en que sostienes un arma, son bastante acertadas, casi como forjadas.
—¿Quieres decir que parezco que tengo entrenamiento especializado?— pregunté de forma burlona, a lo que él solo negó después de fruncir el ceño después de desechar la idea como algo ridículo. —Pues sí, tienes razón.
Podía jurar que a este hombre lo iba a volver loco con tanta mirada que me daba.
—Soy una ex Marine, Sam, sé como defenderme.— asentí viendo como algo en sus ojos cambiaba, no sabía si era bueno o malo, pero parecía algo pesado. —¿Sucede algo?
—Nuestro papá, también fue un Marine.— dijo Sam a lo que solo levanté la cejas sorprendida.
—Él fue la razón por la cual yo me enliste. Creí que debía ser como él— bajé la mirada como si confesara algo que no debería, y así era, eso era algo personal pero se sentía bien decirlo en voz alta. Suspiré y luego miré a Sam.
—Muy bien, entonces ahora que sé que sí sabes defenderte, te voy a decir como de exterminar de los monstruos más comunes.— se levantó de su silla y se acercó a mí. —Vampiros: un machete, decapitación. Wendigo: fuego generalmente. Demonios: exorcismo, un cuchillo especial, o una espada de ángel.
—¿Cómo la mía?— pregunté de repente recordando mi navaja.
—De hecho la tuya ya mató a dos demonios, Claire. Los que te atacaron eran demonios, sí lo notaste ¿no?
—Salieron destellos cuando enterré el filo en el pecho de los ojos negros.
—Exacto.— sonrió pues parecía complacido de que yo estuviera tomando notas de lo que pasaba a mi alrededor.
•••
Sam fue muy atento conmigo sobre cada cosa que me explicaba, algunas no las entendía muy bien pues eran demasiado complicadas para entenderlas en una sola sentada, pero confiaba en que con algo de tiempo lograría saber esto de memoria.
—Cuando me dijiste que si estaba perdiendo el tiempo, en verdad si lo estaba haciendo— iba a replicar pero luego habló de nuevo —Pero encontré dos casos, uno en Texas y otro en Colorado. En Texas han desaparecido tres personas en una semana, nadie sabe donde están o que paso con ellos, y en Colorado encontraron a varias víctimas de ataques de animales salvajes.
—Y ¿cuál es el de monstruos?
—Probablemente ambos.— dijo Sam mirando con atención la pantalla de su computadora. —¿Cuál quieres tomar?
—¿Puedes elegir?— él asintió después de mirarme —Entonces no sé, tú eres el experto.
—Vamos a Colorado, creo que podemos llamar a alguien para que vaya a Texas.— dijo mientras guardaba su aparato en una mochila y buscaba que más que empacar.
Esperé a que Sam llenara su bolsa con lo que necesitara mientras yo solo me quedaba en un rincón observando.
—Dean de seguro se llevo el Impala así que tendremos que buscar otro carro en el pueblo.— ante esa frase no pude evitar sentirme algo posesiva y tensa, él lo notó —Descuida, si ese carro significa tanto para ti como lo hace para Dean, confiar en él, lo cuidara.
Sam me dio un sonrisa amable y luego de mirar otra vez la biblioteca, me miró como si quisiera decir algo.
—Tienes un arma, ¿no?— dijo esperando a que le diera una respuesta. Saqué mi arma de mi espalda y se la entregue, él la observó como si admirara algo en ella. —Es hermosa— me la extendió de vuelta. —¿De dónde la sacaste?
—Papá me la regaló cuando me enliste en la Marina. Estaba tan orgulloso de mí.— miré el suelo mientras guardaba el arma de regreso en mi espalda.
—Mmm, no pareces muy contenta.
—Yo no quería ser de la Marina, papá no me obligo pero tampoco quería decepcionarlo.— un pequeño nudo se atoro en mi garganta al tiempo que quería buscar una forma sutil de salir de mi embrollo. —Supongo que crecer sin mamá tuvo ese efecto en mí.
—Lo lamento— dijo Sam con algo de lastima, y aunque en general odiaba que me tuvieran lastima, ahora sentía que lo necesitaba.
—Hay que irnos.— dije recogiendo uno de los bolsos que Sam había empacado, me lo pude al hombro y caminé hacia las escaleras para poder salir del lugar.
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Wayward Winchester.
Fanfiction[Sinopsis] Claire Winchester, una mujer que tiene una vida organizada y vive en su propio mundo. Su madre murió cuando era pequeña y fue criada por su padre, un Ex Marine que creó inesperadas expectativas en Claire para cumplir. Ahora ella d...
