Wayward Daughter. Chapter 44.

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Charlie se despego de mí mirando sobre mi hombro viendo como Gabriel junto con Balthazar ingresaban en la habitación de motel.

—Y ¿a ese qué le pico?— preguntó la pelirroja con el ceño fruncido claramente extrañada por las acciones del arcángel.

—No tengo idea, pero ya lleva varios días con esa actitud— respondí mientras me preguntaba lo mismo. Gabriel no era del tipo que mostraba mucho sus emociones, pero en ocaciones podia ser muy obvio.

Ambas después de intercambiar unas miradas, sonreímos y decidimos regresar a al cuarto sin realmente soltarnos, abrazadas por la cintura de la otra. Sam abrió la puerta después de ver que nos acercábamos por la ventana.

—¿Todo bien?— preguntó dándonos una sonrisa amigable aunque una mirada preocupada.

—Creo que todo esta mejor que bien.— respondió Charlie con una radiante sonrisa reflejando lo contenta que estaba y sujetándome con un poco mas de fuerza contra ella.

Sam me miró algo confundido. No dije nada solo esperé a que leyera entre lineas y no fue hasta pasados unos segundos que le cayo el veinte. Entonces solo asentí con una sonrisa en los labios contenta y feliz.

—Oh, oh— fue lo único que vino de su parte y luego un muy bajo y sorprendido suspiro continuó: —Felicidades.

Sam claramente estaba sorprendido, todo había pasado muy rápido. Primero era mi afán por mantener a Charlie alejada de mí, luego me molestaba su relación con mis hermanos, apenas ayer discutimos sobre esto y hoy estamos aquí, de esta manera realmente complacidas.

Ambas sonreímos ante su respuesta poco elaborada pero positiva. Voltee a mirar al interior de la habitación donde ahora Balthazar y Gabriel se encontraban también pero con expresiones aburridas en el rostro. Me extraño no ver a Dean y Castiel a la vista, hasta que los noté hasta el fondo enfrascados en una discusión. O lo que parecía ser una discusión.

—¿Qué les sucede?— pregunté en voz baja apuntando a donde se encontraban Cas y Dean esperando que Sam respondiera.

—Lo hacen todo el tiempo. No te preocupes.— dijo Sam a lo que a los segundos le siguió Charlie con algo mas explícito. 

—Hacen el amor con la mirada— dijo Charlie sobre mi oído pero Sam claramente escuchó porque casi suelta una carcajada justo después de asentir. —Lo hacen todo el tiempo pero ellos no se dan cuenta. Es algo de ellos.

Miré a Charlie un segundo casi burlándome de sus palabras, pero al ver que ella no se reía conmigo solo me gire a ver a Sam esperando una confirmación o negación.

—Yo no hare comentarios.— dijo Sam al instante levantando sus manos en son de paz.

Yo solo miré a travez de la habitación manteniendo la mirada en el par que seguía sin decirse mucho. Solo apartar un poco los ojos del otro pero luego volver a mirarse con recelo y antaño.

Recordaba algo que Castiel me había mencionado semanas atrás, pero aunque comprendía que Castiel sentía algo por Dean, este último no parecía sentir nada de regreso. Aunque pensándolo bien esas miradas decían muchas cosas, muchas que ninguno de los dos estaban dispuestos a hablar con el otro.

—Quiero intentar algo.— dije casi con una bombilla encendida sobre mi cabeza. —Tú quédate calladita.— le advertí a Charlie quien solo me miró confundida.

—¡Claire!— susurró Sam tratando de llamar mi atención en un tono de voz que no fuera tan alto para no llamar hacer que el par al fondo de la habitación se giraran a vernos.

Castiel, no voltees. Quiero hacer algo y quiero que me sigas en juego. Le dije por medio de una oración y supe que me escuchó porque sus ojos al instante quisieron encontrarme pero de detuvo a mitad del pensamiento dejándolo como una acción distraída. 

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