Wayward Sons. Chapter 7.

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Con un demonio aprisionado en la cajuela y tras una disputa después Claire aceptó regresar voluntariamente con ellos tras darse cuenta de que por mas que quisiera alejarse del par, no podría hacerlo por medios propios sin que ellos la volvieran a encontrar. Aceptó volver y tal vez descansar, después ella encontraría una forma de regresar a su antigua vida, o de encontrarle sentido a la nueva. El trío llego al búnker, Claire estaba claramente aturdida por lo sucedido y también por las tantas cosas sin sentido que el tipo con esposas le decía, ella no tenía ganas de escucharlo hasta que él dijo algo que llamó la atención de Claire.

—¡Morirás! ¡Morirás, querida Claire Winchester! Y nada quedara de ti después de que él llegue a ti.— dijo el hombre antes de que Sam desapareciera detrás de un pasadizo junto con él.

Claire se quedo estática en la entrada de la librería del lugar mientras trataba de saber a que se refería el hombre que con histeria suplicaba que no lo dañaran.

—¿Él? ¿A quién se refiere?— preguntó Dean volteando a mirar a Claire que por un segundo pareció estar pálida. —Claire, ¿estas bien?

—No. Tengo que recostarme. ¿Tienen algún lugar donde pueda reposar la cabeza?— dijo Claire algo distraía pasando la mirada alrededor del lugar buscando por lo menos un sofá en el cual tomar una siesta.

—Tenemos algunos cuartos desocupados por este lado.– señaló Dean detrás de él por un pasillo. —Acompáñame.

Claire tomó su bolso y siguió a Dean por el pasillo. Ambos tenían casi la misma estatura solo con Dean siendo apenas un par de pulgadas más alto que la rubia malhumorada.

—Esta puede ser tu habitación mientras Gabriel y Balthazar regresen. Ponte cómoda.— dijo Dean señalando el cuarto. —Los baños están al final del pasillo.

—Gracias— dijo ella con la cabeza gacha. Dean no dijo nada y comenzó a alejarse de Claire al ver que la chica ingresaba en la habitación. —Y Dean, lamento haberte amenazado. Es todo este asunto que me tiene muy a la defensiva.

Dean se giró para encarar a la rubia que se veía bastante devastada y agotada para seguir estando de pie. Le dio lástima verla de esa manera, pero no iba a perdonarle el que lo hubiera amenazado tantas veces en un solo día.

—Descuida, Claire. Entiendo que es una situación muy bizarra para ti, pero en cuanto Gabriel diga que estas a salvo, podrás irte. Solo ten paciencia.— Claire lo miró una última vez y luego cerró la puerta con cuidado.

Dean regresó a la cocina encontrándose con Sam tomando una cerveza.

—¿Qué sabes de lo que dijo ese hijo de perra?— preguntó Dean acercándose a su hermano que le ofrecía una botella marrón para tomar.

—Nada en realidad. Solo que seguía diciendo que "él" vendría por Claire y ella sería destruida por "él", pero solo eso. No dijo nombres, ni pistas, nada.

—¿Lo mataste?— preguntó Dean leyendo entre lineas de lo que su hermano le estaba diciendo.

—Logró liberarse de las esposas, Dean. No tuve opción— contestó Sam algo avergonzado de que su hermano no haya podido interrogar al demonio.

—Hey, yo no estoy diciendo nada. Solo creo que a Claire le hubiera gustado hacerle algunas preguntas a nuestro amigo de ojos negros.— dijo Dean en tono divertido llevando la botella marrón a sus labios.

—¿Has sabido algo de Cas? Lleva dos días sin llamar y me preocupa un poco.

—Hace una hora recibí un mensaje de voz de él. Decía que ya estaba en camino, pero sabiendo que su carro no es el mejor no confío en que eso sea pronto.— respondió Dean mientras de levantaba de su lugar y se dirigía hacia la biblioteca del búnker.

—¿Qué dices de mi auto, Dean?— una voz ronca y profunda se escuchó justo en la entrada de la cocina provocando que el hombre de cabello rubio opaco detuviera su paso para mirar a su mejor amigo.

—Nada. Es increíble— dijo Dean asintiendo mostrando una sonrisa que mostraba su desgana por tener un enfrentamiento en ese instante.

—Estas mintiendo— dijo Castiel deteniendo la salida del rubio del lugar.

—Lo hago todo el tiempo. No deberías de sorprenderte tanto, Cas— dijo Dean palpando el hombro de su amigo continuando su camino a la biblioteca.

—¿Se encuentra bien?— preguntó Cas al notar lo tenso que se encontraba su mejor amigo.

—Ha sido un día largo.— respondió Sam encogiéndose de hombros.

•••

Sam se había encargado de explicarle a su amigo lo que hasta el momento había sucedido con Gabriel, que por alguna razón y trata suya seguía con vida, y Balthazar que también estaba aleteando junto al arcángel bromista. Luego explicó sobre Claire, sobre su navaja especial y sobre que ella era la hermana de los Winchester.

—Pero ustedes no tienen una hermana, ¿o sí?— preguntó Cas levantando la mirada a Sam.

—En esta dimensión no, pero en otras... Yo no sé como funciona esto de universos alternos y dimensiones infinitas, pero sé que existen así que ella bien pudo haber sido nuestra hermana en este universo si mamá no hubiera muerto tan joven.— comentó expresando la idea que le había estado rondando la cabeza durante toda la tarde.

—Entonces ¿si crees qué ella pueda ser nuestra hermana, Sammy?— la voz de Dean sonó en la entrada de la cocina llamando la atención de los otros dos en el lugar. —Ha de decir verdad yo también creo eso.

—¿En serio?— expresó Sam en confusión.

—Las posibilidades de universos paralelos, alternos y dimensiones fuera de la nuestra son infinitas así que... sí, lo creo. Ella bien puede ser hija de mamá y papá de otra realidad.— concluyó Dean terminando su botella de cerveza para luego arrojarla a la basura.

—¿Cómo dicen que se llama ella?— preguntó Castiel girándose a ver a Dean.

—Claire. Claire Winchester.— respondió el mayor de los Winchester con seriedad.

—Mi nombre es Alexander. Claire Alexander y yo no soy su hermana— la voz femenina sobresaltó a los personajes masculinos del lugar quienes voltearon a verla con asombro.

Claire no se había dado cuenta, pero había otra entidad en el lugar aparte de los hermanos que se encontraba parcialmente escondida de su campo de visión por el cuerpo de Dean. El ángel quería conocer a la chica, la supuesta hermana de sus amigos y cuando se levantó de su lugar pudo ver como la piel de la chica palideció y en un traspié cayo al suelo golpeando su cabeza contra la pared detrás de ella. Lo miró una vez más antes de perder el conocimiento por el golpe, solo para cerciorarse de que en realidad no estaba viendo visiones.

—Jensen, estas vivo.— dijo la chica con la respiración agitada, en un claro y evidente episodio de pánico.

Los hermanos Winchester vieron como la chica caía ante la inconsciencia del golpe, y luego se tornaron a ver a Castiel quien se encontraba mas confundido que sus dos amigos.

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