Amelia solo quería una vida feliz a lado del amor de su vida.
Tenía su vida planeada en su cabeza, pero nunca imagino que mudarse a un continente diferente, lo cambiaría todo.
12/02/2019
Nos tomé varias fotos juntos una dónde salíamos con cara chistosa.
— Quiero esa, pásamela por favor.
Le envié la foto que quería, mi celular empezó a sonar y el nombre de mi madre apareció en videollamada, cielos.
— Hola, mamá — mi mamá apareció en la pantalla. — Hija si yo no te hablo, tú no lo haces. — Lo siento mami, es que he estado ocupada. — ¿Dónde estás? Dice tratando de ver desde su pantalla lo que tenía atrás. — En el parque, al que siempre vengo. — le hable a Álex, ya que tú no contestabas.
Me congelé porque de seguro Alex ya le había dicho todo.
— Mamá... Yo... — mire a Chris que sabía que no podía entender lo que hablaba con mi madre. — Ya me dijo que hablar con nosotros te pone triste, por eso a veces no quieres contestar.
Escuchar eso me alivio porque aún no estaba lista para enfrentarme a mi familia y le agradecí a Álex que no dijera nada.
— Si es eso. — Pero no tienes que mija, es lo que siempre quisiste conocer e irte a vivir a otro país. — Si, pero es difícil no tener a nadie. — ¿Ya no te llevas con tu amigo? — ¿Chris?
Este al escuchar su nombre me miró.
— sí, en realidad está aquí conmigo.
No sabía si estaba bien decir eso.
— ¿En serio? Me gustaría conocerlo. — no habla español ma. — Pero tú me puedes traducir hija. — Bueno. — mi madre quiere hablar contigo, pero no sabe nada aún — le dije rápido.
Su cara cambió, vi que se había puesto nervioso, se rascó la parte trasera de su cabeza.
— Está bien.
Enfoque el teléfono a su rostro y él sonrió enseguida.
— Hola — dijo en español en forma chistosa, lo cual provoco que riera. — Hola Chris, soy la mamá de Amelia, gracias por ser amigo de mi hija.
Él me miró sin comprender, le traduje rápido lo que había dicho mi madre, y él le contesto en inglés, se despidieron.
— Mija qué guapo está. Me puse roja, sabía que no era necesario, ya que Chris no había entendido nada, pero no dejaba de ser vergonzoso. — Mamá no digas eso. — No me entiende, aparte no tiene nada de malo, es un cumplido. — Mamá te hablo después salúdame a todos. — Si hija, solo que no dejes que pase mucho tiempo ¿sí? — Claro los quiero. — nosotros a ti.
Colgamos al mismo tiempo y miré a Chris.
— ¿Qué dijo? — Nada. — Te pusiste roja. — No es verdad. — lo hiciste.
Empecé a reír porque es lo que hago en situaciones incómodas.
— Solo dijo que estabas guapo.
Él sonrió de oreja a oreja.
— no te creas tanto. — No lo hago. — Si claro.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.