Amelia solo quería una vida feliz a lado del amor de su vida.
Tenía su vida planeada en su cabeza, pero nunca imagino que mudarse a un continente diferente, lo cambiaría todo.
12/02/2019
— Pensé que como ahora sales en las redes sociales ya no querías convivir con nosotros. — No seas tonta. Alice empezó a reír. — es broma. — Te extrañamos, Morenita — dijo Justin. — y yo a ustedes, aunque en realidad solo me fui unos días. — Si, pero te fuiste para no regresar — Devlin me abrazo. — Es verdad. — Yo brindo por el regreso de nuestra Morenita Drew levantó su copa y todos lo seguimos. — Salud. Dijimos todos al mismo tiempo. — Pensé que Trevor vendría. — Si lo hará, no debe tardar en venir. — cuéntanos Lia ¿Cómo fue todo? — pregunto Palmer. — es una larga historia. — Tenemos tiempo, cielo. Les conté todo y les hice jurar que no dirán nada. — ¿Por qué no quieres que se sepa? — No sé, me gusta esto — dije haciendo señas a nosotros — la tranquilidad, sabes que incómodo es que te fotografíen o que te queden viendo mientras cenas. — pero andas con el heredero a la corona deberías gritarlo a los cuatro vientos — dijo Palmer. — Tal vez, pero no estoy lista. — no la presionemos — salió en defensa Alice. — Cierto, brindemos porque a estamos otra vez todos. Volvimos alzar nuestras copas con Drew, me tomé lo último de mi mojito. — Buenas noches, chicos. Trevor apareció con Daniel, los dos saludaron a todos. — ¿Qué haces aquí? — ¡Vaya! Gracias por la bienvenida. — Lo sabrás superar. Me burle, él me dijo lo mismo en Nueva York. — ya vi, sobre que trata — tomo asiento a mi lado. — Pensé que Charly vendría. — Bueno... — Le dijiste que no. — Si. Y sé que por eso está molesto porque colgó la llamada, pero no me atreví a mandarle mensaje ni volverlo hablar. — ¿Por qué? — lo sabes, es la razón por la que estoy molesta contigo. — creo que estás exagerando, creí que estaba contigo mientras no cene con él. — ¿cenan juntos? — Siempre que podemos, somos los dos contra el Palacio, quiero decir mis padres siempre cenan antes que nosotros o simplemente no lo hacen con nosotros al menos que quieran convivir con nosotros o decir algo mayormente se la pasan en el Palacio. — Eso es... — ¿triste? Asentí ahora me sentía mal por Chris al haberlo rechazado así, había cenado solo por mi culpa. — Creó que debería ir a verlo. Él me miró sorprendido. — ¿en serio? — Si ¿está en el palacio? Él asintió. — Vamos, te llevo. — ¿a dónde van? — pregunto Trevor. — es noche de mariachi — se quejó Drew. — Iré por mi novio. — ¿regresarás? — Hay mucha gente. — Tenemos la solución para eso — dijo Trevor. — vamos.
Daniel y yo nos subimos al auto, la música empezó a sonar.
— Creó tenemos los mismos gustos en música. — ¿Tú crees? Empecé a cantar la canción de bruno él sonrió y empezó a cantar conmigo, terminó la canción y pasó otra que conocía lo mire sorprendida. — ¿los Jonas? — Los escuche y me gustó esta canción. — Luego de que te burlaste de mí. — Yo no me burle de ti. — Claro que si incluso me mandaste una foto de una tipa con un tatuaje en la parte baja de su espalda diciendo que era yo. — no es verdad. — Puedo mostrarte los mensajes Daniel. — Bueno... sí me burle. — Te odio. — im sucker for you — cantó. — Cantas horrible. — Mira quien habla. — mi voz es angelical. — Si claro. Empecé a cantar la canción a pesar de sus protestas, puso sus manos en sus oídos dramáticamente. — ¡Vamos a chocar! Manos en el volante — dije asustada. Él empezó a reír y lo golpeé en su brazo, me dio risa que se asustara, los dos reímos al mismo tiempo. — Gracias. — No me digas nada ¿sigues molesta? — No, ya no. — bien ¿me dirás por qué no quieres que todos sepan? Lo miré. — Eres muy chismoso. — No es verdad. — Si, lo es. — bueno no me digas. — está bien, pero no le digas a nadie. — Prometido. — Lo que le dije a Chris es una parte, pero a pesar de lo que diga y he dicho en el pasado de que no me importa lo que diga la gente, ahora así porque es diferente ¿y si no le agradó a las personas? Sé que es importante para ustedes eso, las personas. — Amelia le vas a agradar a la gente, solo tienes que ser tu misma. — Soy una nadie. — Para Charly no, eres todo. Lo mire sonriente. — ¿Cómo sabes eso? — Me miró unos segundos como si fuera obvio — Ya. — ¿hay algo más? Suspire. — Si, lo amo, pero no quiero ser otra más, siempre he sido la segunda opción de muchas personas y no quiero decepcionarme otra vez. — Creó que mi hermano fallo al principio, pero es bueno las segundas oportunidades se puede hacer las cosas bien y él eso quiere. — Lo sé, soy estúpida al pensar lo contrario. — No lo eres. Agarró mi mano en modo de apoyo, luego me soltó lo mire. — Gracias Dani. — De nada.
Llegamos al palacio, me tuve que identificar, ya ni porque venía con el príncipe, entramos por la entrada principal.
— ¿Sabes dónde está mi hermano? — Si su alteza, acaba de subir a su habitación. — Gracias. — Su alteza — me burlé cuando nos alejamos del empleado, puso los ojos en blanco. — no digas más. — No pensaba hacerlo. Dije sonriendo, el camino a la habitación de Chris estaba lejos de lo principal. — ¿Cuántas habitaciones tienen? — algunas. — ya veo. Nos topábamos con personas que hacían reverencia a Daniel y me miraban, cuando llegamos a lo que era la habitación de Chris, me dio pena tocar. — ¿Qué esperas? Me encogí de hombros, el tomo la iniciativa y tocó dos veces. — adelante — Gritó Chris al otro lado. Tome la perilla de la puerta para abrir. — Si deciden ir los estaré esperando, si no mándame mensaje. — Bien. Metí primero mi cabeza para que vea que soy yo y así poder decir si soy bienvenida o no, se sorprendió cuando me vio y camino hacia mi.
— Amelia ¿Qué haces aquí? — Vine a verte — dije entrando por completo y cerrando la puerta — y a decir lo siento. Él me sonrió. — ¿lo sientes? Asentí. — ¿Por qué? — Por comportarme dramática. Me jalo a él y me dio en beso en la punta de mi cabeza. — No importa, estás aquí — me abrazo y yo igual. — ¿Me veo muy ridículo si digo que te extrañe? — No, para nada entonces también seré ridícula porque igual te extrañe. Le di un beso que quería que durará. — ¿Cómo entraste? — Daniel me trajo. — A. No sabía cómo interpretar eso. — ¿quieres venir al bar conmigo? Se sorprendió que le dijera eso. — creí que no querías que nos vean juntos. — No me importa solo me importas tú ¿entonces vienes? Sonrió de oreja a oreja. — Si.
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