Will
Había tanta gente hablando a mi alrededor que solo necesitaba que me dejaran de una maldita vez por todas en paz así podía escuchar mis propios pensamientos.
Metí la cabeza entre mis rodillas y me tapé los oídos. Necesitaba pensar, necesitaba idear un plan.
Creía escuchar a mi madre detrás de mi preguntándome si estaba bien, pero yo solo podía concentrarme en no vomitar. Se me partía la cabeza y cada vez me era mas difícil mantener el ojo izquierdo abierto. Estaba seguro que parecía un mapache en estos momentos, pero me importaba tres mierdas.
Me temblaban las manos y mi corazón estaba demasiado acelerado. Necesitaba tranquilizarme y pensar en un plan. Necesitaba a Parker, solo él y yo sabríamos como manejar esta situación.
Todo estaría bien, la encontraría. La encontraría e iba a estar a salvo. Kade no le haría nada.
Solamente necesitaba poder pensar.
—¡Cállense!—grité tan fuerte como pude causando que mi propia voz rebotara dentro de mi cerebro haciendo que cada vibración me diera alto dolor de cabeza.
El silencio reinó por primera vez desde que me había despertado. Todos los presentes, que debería agregar eran la mitad de la endemoniada boda, me miraban como si me hubiera vuelto loco.
Mi madre se arrodilló alado mio, todavía con su vestido de novia puesto. Una pequeña brisa se levantó e intenté de inspirar para oxigenarme.
—Will—por como me miraba sabía que estaba muerta de miedo. No me atrevía a aventurar pero suponía que tendría una contusión y que mi aspecto exterior no era nada bonito. —Por favor déjame llevarte a un hospital...
Era la quinta vez que me decía eso y mi paciencia estaba al borde.
Monica a su vez estaba al borde del llanto y por un momento sentí pena por ella. Era su casamiento, supuestamente el día más feliz de su vida y había comenzado con ella encontrándome ensangrentado y casi inconsciente en el suelo.
Aun así no podía ir al hospital ahora
—No. Tengo que encontrarla a Kat.
—¡Esto es ridículo, William!—el rostro de mi madre cambió a enojo en tan solo un segundo—¡Mírate, no puedes ir a buscar a nadie en este estado!
—Tu madre tiene razón, Will—la molesta voz de Abraham hizo que lo fulminara con la mirada.
Aguantaría a mi madre porque era mi madre, pero con él no tenía obligaciones de no mandarlo a tomar por culo.
—Deja que la policía haga eso Will, tu no estás en condiciones—siguió mi madre.
—Llámalos—le dije en parte para que se calmara. —Pero yo iré.
Sabía que la policía iba a ser inútil en este caso. Kade tenía sus formas de evadirlos y si veían un patrullero a menos de un kilómetro de distancia, tenían sus formas de escapar. Yo lo sabía de antemano.
Que vayan y que lo intenten, pero yo iba a ir por mi cuenta. Y la encontraría y todo estaría bien.
—Esto es un secuestro, William. Hay protocolos que seguir...
Monica siguió hablando pero paré de escucharla ya que lo primero que dijo me había pegado como una de las trompadas de Kade.
Secuestro.
La habían secuestrado.
No sabía si había estado en negación desde el momento que me había despertado, pero escuchar eso en voz alta hizo que me diera cuenta de verdad lo que había pasado.
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Profundo
RomanceTan solo hace falta un momento, un minuto, un segundo. En ese instante tu vida puede cambiar. Todo lo que crees que conoces de pronto cambia y tu vida da un giro de 180 grados. En un intento de escapar de los demonios que me perseguían durante las...
