Me siento en medio de una encrucijada. ¿Debería dejar pasar lo que escuché? ¿Debería confiar en ellos? ¿Todos están escondiendo cosas en esta casa?
De ahora en adelante voy a tener que ir tanteando el terreno con todos ellos. Ya no puedo estar segura que si todos me ocultan secretos o es solo Alex el que tiene trapos sucios escondidos.
Todo un día ha pasado desde que estamos aquí y hoy a la noche deberíamos partir a la fraternidad pero los chicos decidieron que sería tarde de relajación y películas. Al parecer Augustus tenía mascarillas para el cuidado de la piel y se le ocurrió que sería divertido ponernos esa cosa negra en la cara a todos. Nos vemos como estúpidos.
La mejor parte es cuando todos empezaron a ponerse la mascarilla sin ningún inconveniente y yo fui la única que quedo como una inútil sin saber cómo colocarla. Es como si yo me hubiera vuelto el único macho en un grupo de niñas de trece años.
La peor parte es que pasarla tan bien con ellos, me dificulta la idea de odiarlos y estar atenta a cualquier signo de que estén ocultándome algo. No es justo que me sienta culpable cada vez que termino tratando cortante alguno de ellos porque lo único que hicieron desde que comencé a ser parte de su fraternidad y a vivir con ellos fue encargarse de que yo me sintiera cómoda.
En el medio de la película de hombres lobos y vampiros que estamos viendo las ganas de ir al baño me ganan y tengo que levantarme del nido de mantas que hicimos para poder pasar la tarde en el piso y estar todos cómodos. Los que están en el sillón detrás nuestro se quejan porque les tapo la vista y levanto las manos en señal de inocencia y camino rápido hacia el pasillo.
Vuelvo a mirar a los dos que están en el sillón con atención. Jordan tiene a Augustus entre sus brazos en un dulce abrazo. Se ven como una dulce pareja. La cabeza de Jordan está un poco más arriba que la de Augustus y así ambos logran ver la pantalla con tranquilidad.
Jordan levanta la mirada y junta sus ojos con los míos, sonrojándose. Eso es demasiado tierno. ¿Cómo voy a hacer para poder odiarlos y dejarlos al cumplir dieciocho? Me queda una semana y media para averiguarlo.
Me doy la vuelta y continuo con mi camino al baño. Antes de sentarme en el inodoro me veo un segundo en el espejo. Anoche no había podido dormir bien por culpa de la conversación que Alex tuvo a escondidas con su madre y las miles de teorías que invente.
"El FBI me está buscando y él es un agente secreto", "soy la nieta de una reina de un país perdido en Oriente y están buscándome para que me haga cargo del trono", "soy hija de los dioses y me necesitan para combatir contra los monstruos de la mitología", "soy un hombre lobo y me necesitan para poder vencer a los vampiros malvados". Cuando se tiene mucho tiempo e imaginación uno llega a muchas conclusiones diferentes, algunas más violentas que otras, otras más realistas.
Las ojeras que se encuentran bajo mis ojos no son algo anormal para mí. Cuando era más chica me molestaba mucho tenerlas porque dejaban que la gente viera que no estaba tan bien como decía estarlo. Se me era difícil esconder mi dolor y cansancio emocional como para que mi propio cuerpo me delatará. Ahora no me importa tenerlas, ya son parte de mí.
Me alejo del espejo y me siento en el inodoro, bajándome los pantalones y mis bragas. Por un segundo dudo de estar viendo lo que creo estar viendo. Puta mierda ¿Justo ahora tenía que pasarme esto?
De la sorpresa paso al enojo y de ahí al miedo. ¿Ahora qué hago? ¿Cómo hago para que no se den cuenta que estoy desangrándome del puto coño? Sinceramente odio ser mujer.
Tengo suerte de no tener cólicos esta vez. Sorprendentemente soy del tipo de personas que a veces tienen y a veces no. Tiene sus pros y sus contras. Es bueno porque así no duele, es malo porque así no me doy cuenta cuando estoy menstruando y termino con este tipo de sorpresas.
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Soledad entre la multitud
Ficção AdolescenteEscapando de un pasado que insiste en regresar, Rebecca vive una vida en la que no se siente bienvenida. Las cosas no le han salido bien y su suerte no ha aumentado con el paso de los años. Desde la muerte de sus padres hasta un secreto desgarrador...
