2012:
Reggie es una guerrera.
Aún después de la operación sigue con ese ánimo que caracteriza a mi hija.
Ya pasó una semana desde la intervención, sin embargo, no ha salido del hospital y yo no me he apartado de ella, salvo para ducharme y comer. Derek tampoco lo ha echo y en ese lapso, no hemos hablado casi nada.
Somos como dos extraños en una habitación.
Por las tardes vienen Drew y mis padres a visitarla, y yo visito a Adam aunque sea unos minutos , quizá muy pronto lo den de alta e iniciará una terapia. Ha tenido muy buenos avances, la vista en el ojo derecho poco a poco vuelve.
—Jade, deberías ir a dormir está noche —dice Derek al caer la noche— ha estado muy bien y no creo que tenga complicación.
—no insistas. No me iré a ningún lado, puedes irte tú si gustas —la frialdad de mi voz me sorprende.
—tampoco me iré... Jade... ¿has firmado? —pregunta con cautela. Me duele que pregunte porque miles de cosas se atraviesan en mi mente.
—no, con todo esto apenas si lo he leído, por cierto, no acepto tus condiciones.
—Jade todo esto lo he hecho por ti, no quiero nada, ya renuncié a mi trabajo. Cuando Reggie reciba su trasplante me iré.
—¿y por qué no te vas a hora Derek? —acoto con furia— ¿cuál es la diferencia entre hoy y mañana? De igual manera los vas a abandonar.
—necesito que Reggie esté bien para poder explicarle...
—¿explicarle que eres un cobarde? —traga con dificultad— o ¿qué te irás a ser feliz con alguien más?
—no tengo a nadie más, Jade, en cambio tú... —sus celos son evidentes.
—no tengo nada con él, Derek, y no creo que pueda amar a alguien más después de ti. Te marchas, pero lo que no sabes es que te llevas contigo mi corazón, mis alegrías, mi esencia, mi alma, todo lo que soy. Tu también serás siempre el amor de mi vida —comienzo a llorar—... ¿es necesario que te vallas?
proque pensándolo bien, no quiero que se valla, no quiero que esto termine, lo amo con todo mi ser, no podré esta sin él.
Derek se acerca y se arrodilla ante mi.
—¿quieres que me quede? ¿lo quieres intentar de nuevo? —acaricia mi mejilla.
—sólo si me hablas con la verdad, y me lo cuentas todo.
—no creo que puedas perdonarme si te lo cuento todo, me verás con otros ojos y no podría soportarlo. No podría soportar que me odies.
—he soportado muchas cosas a tu lado, Derek, creo que no me conoces entonces.
—cosita, porque te conozco se que me odiarás.
—entonces ¿jamás me lo dirás?
—prefiero que me olvides poco a poco a que me odies por la eternidad.
—¿no crees que mi amor por ti pueda soportarlo?
—si es tan grande ¿Entonces por que mejor no lo olvidas y seguimos como si nada?
—necesito saberlo.
—no, no lo necesitas saber, lo único que necesitas saber es que te he amado como un loco, jamás he mirado a nadie como te miro a ti.
—es que me confundes, Derek, dices que sólo tienes ojos para mi, entonces ¿cómo es que te follaste a otra mujer?
Se levanta y deambula por la habitación.
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Cuando Las Hojas Caen (EDITANDO)
Proză scurtădespués de 15 años juntos Jade Romanov decide dejar a sus esposo, Derek Romanov un exitoso neurocirujano y de los más prestigiados de Estados Unidos, al descubrir que el le era infiel. Jade al enterarse de las múltiples mentiras e infidelidades actú...
