Mi mandíbula se tensa, y miles de pensamientos malos pasan por mi mente, la chica se para de puntillas y acomoda el cabello de él, y a Derek parece gustarle, puedo asegurar que se sonroja con su gesto. Le sonríe. La mira como solía mirarme a mi. Me duele, creo que no ha cambiado en nada, Derek el coqueto, el casanova, jamás se fue. Luego la chica se despide de él dándole un beso en la mejilla, Derek pone su mano en la cintura de ella. Y mi ineterior estalla de rabia. Cuando se aleja, Derek me mira y sabe que he visto todo. Pero no quiero hacer un espectáculo de esto, se que me arrojará mil excusas vanas e intentaré creerle.
Me sonríe nervioso mientras camino a él, me mira de pies a cabeza con la boca abierta, al menos se que aún me desea, punto a mi favor. Mi semblante es serio y han bajado mis niveles de euforia. Ahora me entristecen. Duelen.
—Hola Jade, que guapa estás hoy —dice con sinceridad
—gracias ¿como está?
—muchísimo mejor, descansa ahora, lo ha hecho toda la mañana y pude descansar un poco ¿que tal tú? ¿has descansado? —intenta llamar mi atención, pero soy indiferente.
—no he dormido, de echo necesito hablarte sobre el divorcio, precisamente vengo de la oficina del Lanchaster —se le corta la respiración, y aunque no lo veo, siento que hay miedo en su mirada
—¿tomaste una decisión? ¿es buena o... mala?
—no quiero decírtelo aquí —lo miro fijamente. Parece asustado.
—podemos ir por un café, me lo dices ahí ¿te parece? —dice cauteloso.
—te sigo.
Derek le pide a una enfermera, la cual por supuesto no disimula el atractivo de mi aún esposo, que cuide de Reggie y cualquier cosa le llame al instante.
Bueno, acepto que mi esposo es atractivo y que las chicas jóvenes quieran quitarse las bragas sólo porque les sonríe, siempre ha pasado esto, solo que nunca había puesto atención. O más bien confía en él, pero después de su traición, no creo volver que confiar en él, trabajaré en ello, lo haré, solo que ahora pesa más la desconfianza que el amor.
Cuando estamos en la planta baja, busco una mesa mientras Derek va por café y algún sándwich.
Me siento y mientras lo espero, lo observo, y recuerdo a Emma diciendo "nunca dejes de amarlo" . Pero ahora es complicado. No deseo fallarle.
Minutos después se sienta a mi lado. No dice nada y espera a que yo lo haga.
Tomo el vaso que ha traído para mi, y finjo verlo con atención, deslizo mi dedo por toda la longitud de el y luego giro el vaso. Pero Derek no dice nada
—¿quien era esa chica? —suelto de repente
—¿que chica? —alzo mi vista con furia
—la joven doctora
—eso, una joven doctora que conozco hace un año ¿estás celosa Jade?
—dime ¿como reaccionarías tu si un chico se acercara a mi, toca mi cabello o alguna parte de mi cuerpo y a mi gusta?
—Jade sólo era amable
—contesta Derek —bufa
—reventaría de celos, y actuaría como un idiota.
—¿puedes ponerte en mi lugar Derek? Analizar lo que pasó con esa chica y que tu lugar fuera yo, ¿puedes al menos sentir mi dolor, mi enojo, mi rabia?
—entiendo y lo siento Jade —parece sincero— no lo hice con esa intensión, ella se enteró de lo de Reggie y paso a saludarme, y preguntarme si regresaría a trabajar.
No discuto más.
Hacemos una a pausa, de pronto ya me arrepiento sobre mi propuesta, me ha bajado los ánimos, me siento una tonta y quiero llorar, pero no lo hago. Reprimo mis sentimientos, no me gusta que vea rota. Miro a todos lados, menos a él.
—¿y bien? ¿me dirás a que has ido con Lanchaster?
—revisé tus propuestas, son mediocres y no las acepto
—¿no las aceptas?
—después que firme te irás, por mi no hay problema pero ¿y tus hijos? Ellos no merecen esto
—lo sé, pero para mi sería difícil verte y no poder besarte, abrazarte, de verdad quiero intentar remediarlo pero tu no me dejas, y sinceramente no se que mas hacer.
—pues tendrás que buscar la manera Derek de estar con tus hijos sin que te afecte mirarme, siempre estaremos en contacto, por ellos Derek
—lo sé —agacha su cabeza— pero duele
—claro que duele Derek
—entonces pon tus peticiones, lo que quieras como quieras, cuando todo este listo pasaré a firmar
—no es necesario ya las tengo listas —me mira con tristeza
—bien mas tarde paso a firmar
—no, aún tienes que firmar, antes tienes 30 días para cumplir mis estipulaciones —frunce el ceño
—¿30 días? No entiendo
—en estos 30 días —aclaro mi garganta y enderezo mi columna —si las cumples, si ambos las cumplimos tal vez no firme el divorcio —a Derek se le ilumina la mirada pero sigue sin entender
—¿que tengo que hacer?
—bueno he robado tu idea o más bien he decido hacer lo que me has pedido, salir 30 días como en una especie de citas —sus labios se curvan en una sonrisa y sus ojos se llenan de esperanza
—¿quieres decir que me perdonas?
—no Derek, esto llevará tiempo
—¿entonces?
—te permito que estos días me invites a salir, pero tengo reglas
Será 3 veces por semana, siempre y cuando también salgas con los niños
No besos, caricias o coqueteos
No te quedarás en casa y no te presentarás sin ser invitado
solo iremos por las tardes o por las mañanas
Ah, tendrás que regresar a trabajar
Y las más importante no habrá sexo.
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Cuando Las Hojas Caen (EDITANDO)
Historia Cortadespués de 15 años juntos Jade Romanov decide dejar a sus esposo, Derek Romanov un exitoso neurocirujano y de los más prestigiados de Estados Unidos, al descubrir que el le era infiel. Jade al enterarse de las múltiples mentiras e infidelidades actú...
