Eran las cinco de la madrugada y seguía sin poder dormir tras su respuesta. Hoseok estaba allí; contra todo pronóstico, había decidido quedarse esa noche. Dormía acurrucado contra mi pecho, con la boca hundida en mi cuello, y yo no sabía qué estaba sintiendo. Tras hacer el amor desenfrenadamente, se refugió en mi cuerpo mientras me acariciaba el vientre con los dedos, despertándome tantas dudas… De ese modo, los frenos que pensaba poner a nuestra arriesgada relación se habían quedado en nada. No podía rechazarlo, no quería hacerlo. Me sentía demasiado cuidado y mimado como para pedirle que se detuviera. Cerré los ojos por enésima vez y lo acerqué aún más contra mí. Su olor era familiar, cercano. Su cuerpo estaba ardiendo por la temperatura que desprendía el mío. Su mano en mi abdomen. Me vi obligado a besarle el cabello, a protegerlo tanto como merecía; el tiempo que durase lo nuestro yo estaría por y para él. ¿Qué había sido eso? Un sonido tenue en mi oído izquierdo me despertó. Apreté los párpados y reconocí su aliento mentolado. Me dejé querer por la boca de Hoseok, que depositaba ligeros besos por donde pasaba, y a la vez tragaba saliva. ¿Preocupado? Frotaba una pierna contra mi piel, su tobillera me hacía cosquillas, oía su respiración apacible. Su pecho me rozaba el hombro. Me removí ansioso y, por su propio bien, decidí hacerle saber que estaba despierto.
—Buenos días —susurré. Se detuvo su caricia.
—Em… Yo…—Intentó alejarse, deduje que avergonzado, y trató de interponer un brazo, pero no se lo consentí. Le agarré la muñeca y volvió a caer contra mí. Suspiró.
—Buenos días.
—¿Has dormido bien?
—Creo que sí —contestó y pasó la pierna por encima de mi cintura.Joder. Qué calentón de buena mañana—. Es domingo, así que he pensado que podía pasar el día aquí… contigo. Quiero decir… si tú quieres. O quizá…Entiendo que no quieras—Froté sus piernas con las mías y noté su estremecimiento.
—Hoseok, tienes que desayunar y… —Me callé.
—Lo haremos a oscuras —propuso, riendo despreocupado. Tuve la necesidad de abrazarlo hasta hacerle daño. Adoraba ese sonido—. Será toda una experiencia, ¿no crees? Me hizo reír.
—Sin duda.
—¿Entonces? —insistió.
—Me encantaría que te quedaras. —Él no dijo nada más y empezó a besarme la barbilla con los labios húmedos. A tirar de mi pelo posesivamente, sin abandonar la ternura. Contuve la respiración, estaba flaqueando con ese chico del que apenas sabía nada. Hoseok continuaba en ropa interior… y sólo de pensarlo me ponía enfermo. Reseguí el borde de su boxer.
—Necesito darme una ducha —gimió contra mi boca y siguió torturándome, dejándose caer contra mi costado y apoyando el codo en mi pecho—. Y tengo mucha hambre… Igual pido demasiado.
—Llamaré a Yoona enseguida. —Detuve su mano, que bajaba por mi costado—. ¿Qué te apetece?
—Adoro los dulces…
—Tanto azúcar es malo —susurré y le mordí el labio. Se inquietó—.Déjame que te enseñe a comer sano. ¿Haces deporte?
—No me cuido nada…
—Y no te valoras —lo corté. Se hizo un silencio incómodo y se separó de mí, cayendo hacia atrás sobre la almohada—. Hoseok, no es una acusación.— Me volví hacia él y le acaricié la mejilla. Se encogió y oí su resoplido.—Podemos hacer muchas cosas juntos, incluso en la oscuridad —murmuré, intentando levantarle el ánimo—. Yo tampoco me quiero lo suficiente y podríamos ayudarnos a dar un paso hacia adelante. Rozó la palma de mi mano, que ocupaba la mayor parte de su rostro, y yo me arrimé a él. ¿En serio le había dicho tal barbaridad?
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DEPRIVED (VHope)
FanfictionLos cuerpos están conectados desde el minuto uno. La necesidad indescifrable que poseemos nos consume. Pero el error del pasado nos separa. Las cicatrices en nuestros corazones no han sanado sin importar que las de la piel ya no sean más que solo u...
