Oculto un gemido con el roce de su silueta amoldada a mi cuerpo. El está aquí. Él. Real, sin ser el hielo que una vez me dijo que era cuando nos encontramos.
—Hostia —mascullo sin querer. Hoseok se ha quedado dormido, su presión al agarrarme se ha vuelto floja. Su respiración es tranquila. Hemos dado un paso al frente. Me he propuesto olvidar. Durante más de dos horas recapacito, sabiendo que es el momento de cambiar de actitud. Ninguno hemos sido los de antes y no es justo. Por otro lado, Hoseok tiene que creer que yo lo estoy superando, para no hacerle daño y darnos un espacio.
No puedo… ya no puedo mirarlo como antes. Una muralla nos separa, una muralla que no pongo yo, sino mi corazón. Tampoco quiero engañarlo.
No lo merece, no es culpable de haberse dejado llevar por el despecho. Bajo la cabeza y, con cuidado, levanto la suya. Sus labios y los míos casi pueden tocarse, su aliento se entremezcla con el mío. Tiene lágrimas secas en la cara, sin querer sonrío. Está precioso, se le ve tan dulce… se le ve… Hoseok.
Con el pulgar recorro su boca, me gusta la expresión que tiene cuando descansa. Odio privarme del color de sus ojos, de ese azul tan impactante. No puedo soportarlo y, contenido, le muerdo los labios. El gime. Esto es una tortura, porque no quiero utilizarlo para el sexo si sé que en cuanto a sentimientos no podré avanzar, pero lo deseo.
—Señor…
Lo peor viene cuando toco su media, con el encaje,… ¡Joder, joder! La escena tan intensa que hemos vivido en el garaje vuelve a mi mente, no con la nitidez que quisiera, debido a que iba como una cuba.
Se me va la cabeza… Me levanto y voy al baño, donde me refresco con una ducha. De paso, me visto ya para mañana. ¿A quién quiero engañar? No pegaré ojo. Hoseok está aquí, en mi casa. Me ha echado de menos… Su voz rota me ha dicho que era sincero, pero sigue existiendo él. En mi mente y en su vida.
Desesperado, pienso que tengo que llamar a Jackson. Su voz es un murmullo cuando responde:
—¿Eñ?
—Jackson—susurro desde la puerta de la cocina, contemplando a Hoseok—.Necesito hablar con alguien.
—Claro, bro. ¿Todo bien?
—Hoseok está en casa.
—Joder, ¿y qué haces llamándome? Folla como un loco, macho. Yo que estoy tan necesitado por culpa de no habérselo contado a Mark… Sí, he sido egoísta con él por meterlo en este lío.
—No es lo mejor —digo, apoyándome en el marco de la puerta. El arruga la nariz. Sonrío—. Pero tampoco es fácil.
—Hasta los huevos estoy de ustedes dos, ¿eh? —se burla, entre risas—. Llévalo mañana a cenar, coge dinero de la tarjeta, ¡yo qué sé!
—Tengo, Jackson. De momento, los pagos van perfectos y sin necesidad de exprimirte más. Gracias.
—Psss. Me sobra. En fin… Lo sigo mirando embobado.—Si crees que ha hecho algo mal, pues que se lo curre —suelta Jackson.
—Venga, duerme que desvarías. Termino cortando la llamada, con un pensamiento rondándome la cabeza. He de fingir, hacerle creer que paso de el, o si no no escaparé de sus redes. Porque hoy, y aunque no creía que fuera posible, lo amo más que antes , sin que me sirva de nada . Nuestra conversación me ha dejado tocado.... casi vencido ante él .
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DEPRIVED (VHope)
FanfictionLos cuerpos están conectados desde el minuto uno. La necesidad indescifrable que poseemos nos consume. Pero el error del pasado nos separa. Las cicatrices en nuestros corazones no han sanado sin importar que las de la piel ya no sean más que solo u...
